Los trabajos en altura son intrínsecamente peligrosos, el riesgo de caída está siempre presente, sin embargo la accidentabilidad de las personas que trabajan en este sector es muy baja en comparación con la media en los sectores de la construcción o el industrial, que es donde suelen ubicarse la mayoría de los trabajos que realizan.
Para evitar que los trabajadores con discapacidad puedan encontrarse con ciertas dificultades en su entorno laboral, es preciso adoptar una serie de medidas, tanto colectivas como individuales en el ámbito preventivo.
La discapacidad física, sensorial o intelectual, puede conllevar ciertas limitaciones en la vida diaria de las personas que las sufren, incluyendo el ámbito laboral.
En el ámbito laboral, se considera trabajador discapacitado a aquella persona que debido a su situación de discapacidad reconocida, tiene dificultades para desempeñar y desarrollar determinadas actividades o tareas exigidas por su puesto de trabajo, o dificultades por la existencia de una serie de barreras que limitan su accesibilidad a las instalaciones de la empresa.
Cuando un trabajador tiene unas características fisiológicas, de actitud y capacidad que le hacen ser especialmente sensible a las exigencias identificadas en la evaluación de puestos de trabajo, el empresario deberá prestar una especial atención como así lo establece el art.25 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales “el empresario garantizará de manera específica la protección de los trabajadores que, por sus propias características personales o estado biológico conocido, incluidos aquellos que tengan reconocida la situación de discapacidad física, psíquica o sensorial, sean especialmente sensibles a los riesgos derivados del trabajo” .
En este grupo de trabajadores que requieren una especial atención, se diferencian en:
• Trabajador especialmente sensible, entendiendo por tal, aquel trabajador que por sus características personales presenta una mayor susceptibilidad ante determinadas situaciones de riesgo, bien sean condiciones de trabajo o tiempos de exposición a determinados agentes físicos, agentes biológicos o sustancias químicas.
• Trabajador discapacitado, que será aquel que tenga reconocida la situación de discapacidad física, psíquica o sensorial.
Evaluación de riesgos
La evaluación de riesgos de un puesto de trabajo ocupado por personas con discapacidad debe de cumplir los mismos objetivos que las evaluaciones estándares, con la excepcionalidad que va a ser individual, considerando los siguientes aspectos:
• Descripción del puesto de trabajo: Se tendrán en cuenta los requisitos necesarios para el desempeño de las funciones del puesto, tareas específicas que conlleva el puesto y los equipos necesarios para la realización de la actividad laboral.
• Descripción del entorno de trabajo: Es preciso conocer las condiciones de accesibilidad a la empresa, y las limitaciones de movilidad del trabajador en las instalaciones de la misma, teniendo en cuenta aspectos como escaleras, rampas, puertas, aseos, salas de descanso.
• El conocimiento de las habilidades y capacidades del trabajador que determinarán las posibles dificultades con las que el trabajador con discapacidad se ha de enfrentar en el desarrollo de las tareas que conlleva su puesto de trabajo, teniendo en cuenta los aspectos físicos, psíquicos y sensoriales por las dificultades de movilidad o de percepción y por la carga de trabajo.
• EL estudio de la información obtenida: Con la información recogida se podrá determinar las situaciones que pueden significar una no adecuación del trabajador a su puesto de trabajo o al entorno.
• EL establecimiento de medidas preventivas que podrán colectivas en cuanto al acceso y movilidad, e individuales en el desarrollo de las tareas particulares de cada trabajador. Se tendrán en cuenta en función de la limitación del trabajador siguiendo los criterios ergonómicos relacionados con los aspectos de diseño, adaptación y de organización.
Adaptación al Plan de Emergencias
En el plan de emergencia deberá existir la relación de personas que requieran ayuda en caso de una evacuación y la persona de apoyo designada. Además se deberá ubicar a los trabajadores con limitación de movilidad cerca de las salidas de emergencia del centro de trabajo para limitar el recorrido.
Comunicación e información
Es imprescindible establecer unos canales de comunicación para que el trabajador discapacitado este informado en todo momento de las actuaciones que se realizan en la empresa así como de la formación e información sobre los riesgos laborales y las medidas de protección. Por ello será necesario realizar una formación continua y reforzar los hábitos seguros de trabajo.
Herramientas de análisis
Las herramientas que existen actualmente para la adecuación de los puestos de trabajo a personas discapacitadas son:
a) ErgoDis – IBV : Es un método ergonómico de adaptación de puestos de trabajo para personas con discapacidad, creado por el Instituto de Biomecánica de Valencia. Esta herramienta informática permite:
- Diseñar un puesto de trabajo atendiendo a las particularidades de una persona concreta.
- Conocer la situación en que se encuentra un trabajador que adquiere una discapacidad, para desempeñar el mismo puesto de trabajo.
El método ErgoDis se centra en conocer cuáles son los requisitos de un puesto de trabajo y la capacidad de una persona para llevarlos a cabo, con el consiguiente estudio de los riesgos que en su caso se deriven en cada caso. En todo momento se tiene en cuenta la opinión del trabajador, garantizando así la satisfacción de las soluciones en el destinatario.
La evaluación de riesgos para trabajadores con discapacidad elaborada por el INSHT es un método de identificación y evaluación de riesgos mediante listados de comprobación. Las preguntas están divididas en varios apartados en función del tipo de discapacidad y hacen incidencia en aquellos aspectos del entorno de trabajo que pueden ser un riesgo para los empleados con discapacidad, principalmente riesgos de seguridad.
b) El método Estrella, diseñado originalmente por el IMSERSO para el uso de personal de la administración como una herramienta de asesoramiento y orientación profesional, también dispone de un apartado de análisis y adecuación de puestos de trabajo. En dicho apartado se dispone de una relación de factores de riesgo y cómo interactúan estos con las disfunciones o patologías que pueda tener la persona. De manera que nos indica qué riesgos añadidos derivados de esta interacción (actividad-discapacidad) vamos a tener que contemplar en la evaluación.
c) Método APTRA es una iniciativa de la Fundación ONCE y el Fondo Social Europeo. Es una base de datos con perfiles de PDT según deficiencia del trabajador y con medidas orientativas de adaptación del entorno de trabajo.
d) El Método de perfiles es una herramienta que permite analizar la adecuación de la tarea a la persona con discapacidad intelectual o trastorno mental con el objetivo de adaptar los puestos de trabajo, identificar necesidades formativas o evaluar las condiciones de seguridad y salud del puesto, entre otros. El método se basa en la comparación entre el perfil de exigencias del puesto de trabajo y el perfil de capacidades del trabajador. Dispone para ello de dos fichas que valoran los mismos factores para cada uno de los perfiles. El desajuste en uno o varios de estos factores, en concreto cuando las exigencias superan las capacidades, indicaran la necesidad de adoptar medidas.
El contenido de dicha publicación es responsabilidad exclusiva de la entidad ejecutante y no refleja necesariamente la opinión de la FUNDACIÓN de prevención de riesgos laborales.
Arantxa Fernández Dpto. de Prevención de Riesgos Laborales de CEN