Eurostat publicó esta semana la tasa de inflación en la Eurozona, que registró en el mes de diciembre una tasa interanual negativa del -0,2%. Esto supone la primera cifra negativa que se registra en la región desde el año 2009. Ante esto hecho, se plantea el temor de que llegue a Europa la temida deflación. Un fenómeno que la economía ha conocido tanto en la Gran Depresión (1929-1933) como en el Japón de los años noventa.
Según los datos reflejados en el último informe socioeconómico de CEOE, la economía española ha afianzado su recuperación en 2014, pudiendo cerrar el año con un aumento del PIB del 1,4%. Las perspectivas para 2015 apuntan a un dinamismo adicional de la actividad, pudiendo situarse la tasa de crecimiento del PIB en el 2 %.
El informe de CEOE comienza repasando la actualiddad internacional, destacando que las últimas semanas de 2014 y el inicio de 2015 se han caracterizado por una mayor volatilidad de los mercados financieros. En esta ocasión, Grecia ha sido el foco de atención debido a la inestabilidad política que sufre el país, que ha tenido que adelantar las elecciones generales al 25 de enero de 2015 a causa de la falta de apoyo al candidato liberal del partido Nueva Democracia para la Presidencia de la República. Este hecho abre la posibilidad de que el partido de extrema izquierda, Syriza, con una leve ventaja electoral según los sondeos y apoyado por el sistema electoral griego, pueda llegar a formar Gobierno.
A pesar de que el Syriza ha moderado su discurso en los últimos años, mantiene en su programa medidas como la restructuración de la deuda griega y un cambio de tendencia en las políticas de austeridad del gasto público, como la subida de salarios de los funcionarios o la restauración del salario mínimo (750 euros). Es por ello que los mercados financieros han vuelto a cuestionar la capacidad de Grecia de financiar su deuda pública, que alcanza el 175% del PIB, y en consecuencia, su prima de riesgo ha aumentado y su bolsa ha registrado fuertes caídas, contagiando a otras plazas europeas. El FMI ha reaccionado suspendiendo la ayuda al país heleno hasta la formación de su nuevo gobierno.
La nueva crisis en Grecia junto con la intensa recesión en Rusia puede afectar a la débil recuperación en Europa. Los indicadores de confianza no dan señales de un impulso adicional en el cuarto trimestre, tendencia que confirman los indicadores de demanda y actividad. El entorno de incertidumbre que rodea a la Eurozona está pesando más que los factores que pueden contribuir a la mejora de la actividad como la depreciación del euro, la caída del precio de crudo y el plan de inversiones de la Unión Europea. En concreto, el euro se ha depreciado hasta los 1,18 dólares a comienzos de 2015, el nivel más bajo desde 2010 y el petróleo ha seguido su tendencia descendente hasta situarse por debajo de los 50 dólares por barril, niveles no vistos desde el año 2009.
Indicador de Sentimiento Económico. España y Eurozona
Fuente: Comisión Europea y Servicio Estudios CEOE
En cuanto al descenso del precio del petróleo, CEOE destaca que presiona a la baja la inflación en Europa. El IPC adelantado de diciembre se ha situado en el -0,2%, mientras que en España dicho indicador alcanzó una tasa del -1,1%. Los mínimos de inflación en la Eurozona junto con la situación del país heleno constituyen argumentos de fuerza para que el BCE mantenga en mínimos los tipos de interés e incluso anuncie, en su próxima reunión del 22 de enero, el inicio de un programa de expansión cuantitativa que puede incluir la compra de bonos soberanos.
En este entorno internacional, la economía española ha afianzado su recuperación en 2014 e incluso podría haberla intensificado levemente en el último trimestre del año. Como se ha adelantado, el indicador de actividad de CEOE apunta a un crecimiento trimestral del 0,6% en el cuarto trimestre de 2014, la misma tasa que ha estimado el Banco de España. Con este cierre de ejercicio, el PIB podría aumentar un 1,4% en tasa media anual.
La normalización de los mercados financieros en el transcurso de 2014, junto a un esfuerzo fiscal más moderado, han permitido que la confianza de las familias y de los sectores mejore sustancialmente, situándose en la actualidad en niveles pre-crisis, excepto en el caso de la construcción. Este mayor optimismo ha impulsado la recuperación del consumo privado y la inversión en equipo en 2014, lo que, unido a unas perspectivas más positivas sobre el mercado laboral en España, han dado lugar a una mejora de la demanda interna.
Respecto al mercado laboral, los datos de Seguridad Social de diciembre han cerrado un año con un incremento de la afiliación de 417.574 personas en 2014, el primer año de crecimiento desde 2007. El mejor diciembre en la serie histórica comparable, con un aumento de los afiliados a la Seguridad Social de 79.462 personas, eleva la tasa interanual al 2,6% en dicho mes y concluye un trimestre con un avance interanual positivo del empleo del 2,3%, superior al 2,0% del trimestre anterior.
Las perspectivas para 2015 apuntan a un dinamismo adicional de la actividad, pudiendo situarse la tasa de crecimiento del PIB en el 2,0% y la creación de empleo también podría ser del 2,0% en términos EPA. Este escenario está sujeto a riesgos en ambos sentidos, tanto al alza como a la baja, aunque en conjunto están ligeramente sesgados a la baja. Éstos son:
- Que se estanquen las economías centrales de la Unión Europea y no se dé una respuesta coordinada a la desaceleración de su crecimiento, lo que afectaría a nuestras exportaciones.
- Que se acentúe la inestabilidad financiera en los mercados financieros y se produzca un contagio a las economías más endeudadas.
- Que la creación de empleo sea reducida, lo que afectaría a la recuperación del consumo.
- Un repunte continuado de las importaciones y una falta de impulso de las exportaciones que impida equilibrar el sector exterior.
- Que no se reactive el crédito nuevo a empresas y familias.
- Que se reduzca el impulso de las reformas estructurales.
Pero también existen riesgos al alza, entre los que cabe señalar:
- Un impacto positivo y mayor al previsto de las medidas adoptadas por el BCE en la mejora de las condiciones financieras y, en consecuencia, en la reactivación del crédito y la inversión en Europa.
- Que la política fiscal menos restrictiva en España tenga un efecto positivo sobre el consumo mayor que el previsto.
- Que la mayor flexibilidad del mercado laboral favorezca una mayor creación de empleo en España.
- Caída adicional del precio del petróleo que contribuya a un aumento de la renta y mejore el saldo comercial.
España puede crecer este año un 2,7%
Según las declaraciones del propio presidente de la Comisión de Economía de CEOE, José Luis Feito, recogidas por el diario El Mundo, España crecerá este año un 2,7%, si persiste la actual depreciación del euro y el descenso del precio del petróleo, entre otros factores. Según este medio, se baraja una cifra de medio millón de nuevos afiliados a la Seguridad social este año y unos 300.000 nuevos empleos computados a tiempo completo.
También, esta semana la revista Tiempo, se hacía eco de otras optimistas declaraciones de este economista. Según este, “hemos recuperado la competitividad perdida, hemos vuelto al nivel competitivo de los años 2003 y 2004, hemos ajustado el sistema bancario, una hazaña del Gobierno, certificada por el BCE y la Autoridad Bancaria. Vuelve el crédito, ya hay flujo neto de crédito a pymes y familias desde la pasada primavera. Las grandes empresas se vuelven a financiar en los mercados internacionales a precios competitivos. Y la prueba del nueve de que hemos recuperado la confianza en la economía española: han vuelto el capital y los inversores internacionales”.
Por ejemplo, Feito incide en la importancia de la reforma laboral. Según él, “la regla de oro en España era que se necesitaba crecer al 2% para crear empleo neto y en 2014 se ha creado con crecimientos del 1%. Este cambio es algo milagroso. Y el círculo se cierra con el incremento de la inversión y el consumo, que ha repuntado a lo largo de todo el año 2014. El empleo, la inversión y el consumo se retroalimentan, eso ya se ha producido en 2014”.