PORTADA  /  APERTURA  /  PREVENCIĶN  /  DESTACADOS  /  ACTUALIDAD  /  EL APUNTE  /  SEGURIDAD SOCIAL   
 Relacionada
¿Qué nos protege del estrés?
Dpto. Prevención de CEN
El estrés es el signo de nuestros tiempos. Un cierto nivel de tensión puede motivarnos para realizar determinados esfuerzos extra que a menudo nos exigen los retos diarios. Sin embargo, si la respuesta es demasiado frecuente, intensa o duradera, puede tener consecuencias negativas.

 Prevención 
 RSS PREVENCION
Riesgos derivados de la manipulación manual de cargas
Departamento de Prevención de CEN
Las lesiones producidas por la manipulación manual de cargas rara vez adquieren el carácter de grave, pero son causa de un elevado absentismo y de numerosos accidentes que originan grandes costes económicos y humanos. La manipulación manual de cargas es una tarea frecuente en muchos sectores de actividad, desde la industria pesada hasta el sector sanitario, pasando por todo tipo de empresas de fabricación y de servicios.

El artículo 2 del Real Decreto 487/1997 define la manipulación manual de cargas como cualquier operación de transporte o sujeción de carga por parte de uno o varios trabajadores, como el levantamiento, la colocación, el empuje, la tracción o el desplazamiento que por sus características o condiciones ergonómicas inadecuadas entrañe riesgos, en particular dorsolumbares, para los trabajadores.

Los riesgos más importantes son la fatiga física y las lesiones, que se pueden producir de una forma inmediata o por la acumulación de pequeños traumatismos y pueden lesionarse tanto los trabajadores que manipulan cargas de forma habitual como los trabajadores ocasionales.

Las lesiones más frecuentes son las contusiones, cortes, heridas, fracturas y, con mayor incidencia, las lesiones músculo-esqueléticas, que se pueden producir en cualquier zona del cuerpo, sobre todo en los miembros superiores y la espalda, en especial la zona dorsolumbar.

También pueden producir quemaduras por alta temperatura de la carga; heridas o arañazos producidos por esquinas demasiado afiladas, astillamientos de la carga, superficies demasiado rugosas, clavos, etc.; contusiones por caídas de la carga debido a superficies resbaladizas (por aceites, grasas u otras sustancias); problemas circulatorios o hernias inguinales; y otros daños producidos por contacto con sustancias peligrosas derramadas.

Si bien rara vez estas lesiones adquieren el carácter de grave, son causa de un elevado absentismo y de numerosos accidentes, además, no todas estas dolencias son tipificadas como accidente laboral, ya que la mayoría se tratan como enfermedad común. Estas lesiones, pueden tener una larga y difícil curación y en muchos casos requieren un largo período de rehabilitación, por lo que originan grandes costes económicos y humanos. El trabajador puede quedar incapacitado para realizar su trabajo habitual y con una calidad de vida deteriorada.

Factores de riesgo

  • Factores de riesgo en función de las características de la carga: la manipulación manual puede presentar riesgos cuando la carga:

- Es demasiado pesada o grande.
- Es demasiado voluminosa o difícil de sujetar.
- Está en equilibrio inestable o su contenido corre el riesgo de desplazarse.
- Está colocada de tal modo que debe sostenerse o manipularse a distancia del tronco o con torsión o inclinación del mismo.
- Debido a su aspecto exterior o a su consistencia, pueda ocasionar lesiones al trabajador, en particular en caso de golpe.

  • Factores de riesgo en relación con el esfuerzo físico necesario: un esfuerzo físico puede entrañar riesgos cuando:

- Es demasiado importante.
- No puede realizarse más que por un movimiento de torsión o flexión del tronco.
- Puede acarrear un movimiento brusco de la carga.
- Se realiza mientras el cuerpo está en posición inestable.
- Se trate de elevar o descender la carga con necesidad de modificar el agarre.

  • Factores de riesgo relativos a las características del medio de trabajo: las características del medio de trabajo pueden aumentar los factores de riesgo cuando:

- El espacio libre, especialmente vertical, resulte insuficiente para el desarrollo de la actividad.
- El suelo sea irregular y pueda dar lugar a tropiezos, o resbaladizo por el calzado que lleve el trabajador.
- La situación o medio de trabajo no permita al trabajador la manipulación manual de cargas a una altura segura y en una postura correcta.
- El suelo o plano de trabajo presente desniveles que impliquen la manipulación de la carga en niveles diferentes.
- El suelo o el punto de apoyo sean inestables.
- La temperatura, humedad o circulación del aire sean inadecuadas.
- La iluminación sea inadecuada.
- Exista exposición a vibraciones.

  • Factores de riesgo debidos a las exigencias de la actividad: la actividad puede entrañar riesgos cuando se presenten una o varias de  las exigencias siguientes:

- Esfuerzos físicos demasiado frecuentes o prolongados en los que intervenga, en particular, la columna vertebral.
- Periodo insuficiente de reposo fisiológico o de recuperación.
- Distancias demasiado grandes de elevación, descenso o transporte.
- Ritmo impuesto por un proceso que el trabajador no pueda modular.

  • Factores dependientes de los factores individuales de riesgo: constituyen factores individuales de riesgo:

- La falta de aptitud física para las tareas en cuestión.
- La inadecuación de las ropas, calzado u otros efectos personales que lleve el trabajador.
- La insuficiencia o inadaptación de los conocimientos o de la formación.
- La existencia previa de patología dorsolumbar.

Normas básicas para el levantamiento de cargas

Como norma general, es preferible manipular las cargas cerca del cuerpo, a una altura comprendida entre la altura de los codos y los nudillos, ya que de esta forma disminuye la tensión en la zona lumbar. Si las cargas que se van a manipular se encuentran en el suelo o cerca del mismo, se utilizarán las técnicas de manejo de cargas que permitan utilizar los músculos de las piernas más que los de la espalda.

  • Planificar el levantamiento

- Utilizar las ayudas mecánicas precisas. Siempre que sea posible, se deberán utilizar ayudas mecánicas.

- Seguir las indicaciones que aparezcan en el embalaje acerca de los posibles riesgos de la carga, como pueden ser un centro de gravedad inestable, materiales corrosivos, etc.

- Si no aparecen indicaciones en el embalaje, observar bien la carga prestando especial atención a su forma y tamaño, posible peso, zonas de agarre, posibles puntos peligrosos, etc. Probar a alzar primero un lado, ya que no siempre el tamaño de la carga ofrece una idea exacta de su peso real.

- Solicitar ayuda de otras personas si el peso de la carga es excesivo o se deben adoptar posturas incómodas durante el levantamiento y no se puede resolver por medio de la utilización de ayudas mecánicas.

- Tener prevista la ruta de transporte y el punto de destino final del levantamiento, retirando los materiales que entorpezcan el paso.

- Usar la vestimenta, el calzado y los equipos adecuados.

  • Colocar los pies: separar los pies para proporcionar una postura estable y equilibrada para el levantamiento, colocando un pie más adelantado que el otro en la dirección del movimiento.
  • Adoptar la postura de levantamiento

- Doblar las piernas manteniendo en todo momento la espalda derecha, y mantener el mentón metido. No flexionar demasiado las rodillas.

- No girar el tronco ni adoptar posturas forzadas.

  • Agarre firme: sujetar firmemente la carga empleando ambas manos y pegarla al cuerpo. El mejor tipo de agarre sería un agarre en gancho, pero también puede depender de las preferencias individuales; lo importante es que sea seguro. Cuando sea necesario, cambiar el agarre, pero hacerlo suavemente o apoyando la carga, ya que incrementa los riesgos.
  • Levantamiento suave: levantarse suavemente, por extensión de las piernas, manteniendo la espalda derecha. No dar tirones a la carga ni moverla de forma rápida o brusca.
  • Carga pegada al cuerpo: mantener la carga pegada al cuerpo durante todo el levantamiento.
  • Depositar la carga

- Si el levantamiento es desde el suelo hasta una altura importante, por ejemplo, la altura de los hombros o más, apoyar la carga a medio camino para poder cambiar el agarre.

- Depositar la carga y después ajustarla si es necesario.

- Realizar levantamientos espaciados.

Fuentes

- Fundación para la Prevención de Riesgos Laborales, www.funprl.es.

- Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, www.insht.es.

Beatriz Remón
Dpto. de Prevención de Riesgos Laborales de CEN

Imprimir noticia