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CEOE mantiene unas previsiones de crecimiento de la economía española por encima de la media comunitaria para 2015 y 2016
 
El último informe de coyuntura elaborado por el Servicio de estudios de CEOE sitúa a España entre los principales países de la Unión Europea con una actividad económica más dinámica, con unas previsiones de crecimiento significativamente por encima de la media comunitaria, con unas tasas de crecimiento para nuestro país del 2,3% para 2015 y del 2,5% para 2016. CEOE estima que la economía española se verá favorecida por la mejora del mercado laboral y las mayores facilidades en el acceso a la financiación.

Tal y como recoge el análisis de CEOE, los resultados de las Elecciones Generales griegas del 25 de enero, donde el partido radical de izquierdas, Syriza, casi obtuvo  mayoría absoluta, merced al peculiar sistema electoral griego que otorga 50 parlamentarios adicionales a quien resulte más votado,  abre una etapa de incertidumbre en la negociación del gobierno heleno con las autoridades europeas y “la falta de sintonía” en algunas materias clave, como el proceso de reformas estructurales, la reducción de la carga de la deuda pública y el modo de proseguir el camino de la consolidación fiscal, que han tenido como consecuencia una mayor volatilidad en los mercados financieros europeos. El BCE ha añadido más presión en la negociación, al anunciar que no va a admitir deuda griega, cuya calificación está por debajo del grado de inversión, como garantía en sus operaciones de financiación. Esta medida podría afectar a la liquidez a la banca griega (solo obtendría financiación por la línea de emergencia), lo que unido a la fuga de capitales y de depósitos, podría provocar el colapso de su sistema financiero. Las consecuencias de todo ello son un notable aumento de la prima de riesgo helena.

La inestabilidad en Grecia, prosigue el análisis, afecta a los países europeos y, entre ellos, a España. No obstante, la economía europea parece ajena a estas turbulencias en el corto plazo y la Comisión Europea, en sus previsiones económicas de invierno, constató una mejora de las perspectivas apoyada en un crecimiento en 2015 de todos los miembros de la Unión Europea, por primera vez desde 2007. En concreto, en 2015 se prevé un crecimiento del 1,7% en la Unión Europea y del 1,3% en la Zona Euro, mientras que en 2016, el avance anual alcanzaría el 2,1% y el 1,9% respectivamente. Esta mejora se apoya en el fortalecimiento de la demanda interna y externa, en una política monetaria muy flexible y en una política presupuestaria neutra. Asimismo, la Comisión Europea señala que desde la anterior publicación en otoño se han producido cambios que han mejorado las previsiones de crecimiento a corto plazo, tales como la bajada de precios del petróleo, la depreciación del euro, la expansión cuantitativa del Banco Central Europeo y la presentación de un Plan de Inversiones para Europa.

Entre los principales países de la Unión Europea, las previsiones señalan que la actividad económica será más dinámica en Reino Unido y España, que les permitirá registrar tasas de crecimiento significativamente por encima de la media comunitaria. En el caso de Reino Unido (2,6% en 2015 y 2,4% en 2016), el crecimiento ha sido muy sólido desde el final de la crisis financiera, mientras que España (2,3% en 2015 y 2,5% en 2016) se verá favorecida por la mejora del mercado laboral y las mayores facilidades en el acceso a la financiación.

Además de la mejora de las previsiones para 2015 y 2016, la economía española cerró 2014 con un balance positivo en crecimiento y empleo. El repunte que se ha producido en el último trimestre de 2014, donde la estimación inicial del INE apunta a una tasa intertrimestral del PIB del 0,7% (0,5% anterior), cierra el año con un aumento del 1,4% en media anual. También los resultados de la EPA para este periodo han sido favorables y ratificaron la firme mejora del mercado laboral durante 2014, cerrando un ejercicio donde se volvió a generar empleo por primera vez desde 2007. Las notas positivas en cuanto a la creación de empleo en el último trimestre de 2014 son:

1. En términos intertrimestrales, la ocupación aumentó en 65.100 personas en el cuarto trimestre, lo que supone el primer incremento en este periodo desde el año 2006. En consecuencia, la creación de empleo continuó acelerándose en términos interanuales, con un avance del 2,5%.

2. El sector privado ha sido el principal impulsor de la creación de empleo en el cuarto trimestre del año pasado, con un aumento de los ocupados de 63.100 personas.

3. El ajuste del empleo público, que se venía produciendo desde finales de 2011, ha tocado a su fin en el último trimestre, con una tasa interanual positiva del 0,6%.

4. Por sectores, destacó el fuerte incremento de la ocupación en la industria en el último trimestre, que ha alcanzado una tasa interanual del 4,2%, y el crecimiento del empleo en la construcción, un 4,0% interanual, lo que supone el primer dato positivo desde el inicio de la crisis.

5. La evolución de los asalariados indefinidos sigue mejorando, alcanzando un aumento del 2,0% interanual en el último trimestre de 2014.

Con todo, aún queda mucho camino por recorrer para que la situación del mercado laboral en España alcance los niveles previos a la crisis y el promedio de la Eurozona, cuya tasa de paro se sitúa en el 11,6% en 2014, frente al 24,4% de la economía española. Los primeros datos de 2015 de afiliación a la Seguridad Social correspondientes a enero apuntan a una continuidad en la creación de empleo, dado que el aumento de la afiliación sin agricultura (que está introduciendo
una fuerte volatilidad) ha alcanzado el 2,9% de tasa interanual.

Una de las consecuencias del notable repunte del empleo es el agotamiento de las ganancias de productividad, una tendencia que se viene observando a lo largo de 2014. De este modo, cualquier aumento de los costes laborales se trasladaría a los CLUs, con la consiguiente pérdida de competitividad de la economía española. La propia Comisión Europea subraya la importancia de mantener la moderación salarial y de contener los costes laborales unitarios para intensificar la positiva evolución del empleo en España.

Por último, el IPC situó su variación anual en el –1,3% en enero, tres décimas inferior a la registrada en diciembre. Las previsiones de inflación en la economía española, si el petróleo se recupera hasta los 60-70 dólares el barril, se están revisando a la baja. En concreto, CEOE apunta a una inflación del -0,8% en media anual en 2015, mientras que la Comisión Europea estima un -1%.

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