España ocupa el puesto 17 de la Unión Europea en cuanto a "desempeño de su innovación", es decir, el indicador que mide el esfuerzo innovador de las empresas y sus efectos positivos sobre la economía.
El estado de la Innovaciķn empresarial en Espaņa en 2014 Informe CEOE elaborado por AVS Consulting
“La I+D+i es uno de los pilares fundamentales sobre el que edificar el crecimiento sostenible y equilibrado de nuestra economía”, por lo que el apoyo a las actividades en este ámbito debe situarse en el eje de las políticas del Gobierno. Así lo manifiesta CEOE, en su informe de “El estado de la innovación empresarial en 2014”.
En el documento, CEOE traslada la “incondicional apuesta que desde el mundo empresarial se realiza por la innovación”, y advierte de algunos riesgos, como el de que, en España, “tras una década de crecimiento continuo, el gasto en I+D+i ha disminuido del 1,38% del PIB al 1,30% del PIB entre 2009 y 2012, y se aleja de la convergencia con los países líderes en innovación”. De hecho, el objetivo de la Unión Europea, para el año 2020, es el de alcanzar una cifra del 3%.
La patronal también informa de que, entre 2008 y 2012, ha disminuido un 36,94% el número de empresas españolas con actividad de I+D, pasando de 12.997 a 8.196, con la correspondiente reducción del gasto empresarial en I+D. A la luz de estas cifras, CEOE apunta que, “si queremos invertir la preocupante tendencia de reducción del gasto empresarial en I+D de los últimos años, el gasto público en I+D dirigido a empresas debe ser anti-cíclico, es decir, debe aumentar especialmente en periodos de crisis, para contrarrestar las dificultades económicas del sector privado y el riesgo inherente a toda actividad de I+D”.
Revisar las prioridades de gasto y reasignación de fondos
Entre las propuestas que CEOE traslada al Gobierno para fomentar la innovación, está la de “revisar las prioridades de gasto y reasignación de fondos a fin de que las restricciones presupuestarias no afecten a un área tan importante para la competitividad como es la I+D+i y el desarrollo de la sociedad del conocimiento”. También se llama a “favorecer la colaboración público-privada, estableciendo un vínculo entre la innovación y la industria, siguiendo la estela de las propuestas de reindustrialización de Europa”. Para esto último, además de consolidar una estructura investigadora sólida, se deberá “reforzar el gasto público en investigación de calidad, aplicada, y el desarrollo experimental con el fin de promover la inversión privada en I+D+i”.
Respecto a la responsabilidad privada, CEOE también considera que se debe lograr una “mayor implicación de las pymes españolas en actividades de I+D+i, ya que conforman la inmensa mayoría de nuestro tejido empresarial”. Para ello, habría que intensificar la financiación pública para proyectos cooperativos empresariales de I+D+i que impliquen a grandes empresas líderes, que fijen los objetivos y que actúen como elemento tractor de grupos de PYMES que participen en esos proyectos, junto con universidades y organismos de investigación.
Del mismo modo, los empresarios también apuestan por el apoyo a las Plataformas Tecnológicas nacionales, como “instrumento de vertebración del sistema ciencia-tecnología-empresa de cada sector, de internacionalización de la I+D+i inherente a sus miembros y de coordinación de actividades e iniciativas con las plataformas europeas.