"La mente es muy paradójica. No distingue entre realidad y pensamiento". Por este motivo, recrearse en un pensamiento que nos genere una emoción negativa, aunque no sea real, "puede hacernos arder por dentro".
La Confederación de Empresarios de Navarra celebró, el pasado miércoles, 2 de octubre, una nueva sesión del seminario de gestión emocional para empresarios y directivos. En esta jornada, se analizaron todas las claves para el desarrollo de una "marca personal", clave tanto para la promoción profesional como la personal, con una charla a cargo de los consultores de Verbung Personal Branding, Ruth Ríos y Manu Alber de la Rica.
Marca personal Lo ideal es que la marca personal de los trabajadores esté vinculada a la marca corporativa Ruth Ríos
Según explicaron, “la marca personal es la impronta que el mundo ve en nosotros. De esta forma, somos recordados, respetados y valorados”. Dicho esto, Alber de la Rica advirtió de que la construcción de una marca personal “lleva tiempo”, porque es un proceso que “comienza por conocerse a uno mismo”, para así “proyectar lo que queremos de nosotros mismos”.
Así, el consultor parafraseó a Séneca: “ningún viento es favorable para el que no sabe a dónde va”, por lo que instó a los asistentes al curso a que encuentren su “visión”, su particular “isla del tesoro”. Para ello, “dedicar tiempo a pararse a pensar es importante”, aseguró éste. De hecho, también recomendó “hacer un DAFO de uno mismo”, es decir, un análisis de nuestras propias Debilidades, Fortalezas (en cuanto a nuestra personalidad), Amenazas y Oportunidades (en cuanto a nuestro entorno). “No nos flagelemos por nuestras debilidades y centrémonos en las fortalezas”, apuntó Alber de la Rica.
A partir de aquí, “si aprendes a conocerte y descubres qué quieres, crearás una marca personal auténtica y fácilmente vendible”. Tal y como señaló Ríos, el marketing personal nos muestra que “es fundamental dar a conocer lo mejor de nosotros mismos”. Sobre todo, teniendo en cuenta que “los profesionales tendemos a ser clónicos y tenemos que buscar nuestro valor añadido, qué tenemos especial que nos diferencia de los demás”, subrayó la consultora de Verbung.
En este sentido, se arrojaron algunas claves para manejar aspectos como, por ejemplo, la reputación online. Uno de los consejos que aporto Ríos fue el de “practicar ego-surfing”, es decir, buscarnos a nosotros mismos por Internet. “Tal vez los resultados de la búsqueda nos asocien con algo que no nos interesa, como puede ser una demanda judicial”, algo que se podría corregir con una acertada presencia en redes sociales y “generando una comunidad fuerte en torno a nosotros”.
En cuanto a las redes profesionales, se destacaron las posibilidades de Linkedin para ponerse en contacto con profesionales que compartan nuestros intereses y, en definitiva, “reforzar nuestra reputación y visibilidad”. Aunque también se analizaron las oportunidades de tener un blog en el que publiquemos contenido de interés. Ríos se refirió, además, al potencial de Twitter, aunque hizo hincapié en que este espacio de microblogging requiere de mayor frecuencia en la actualización.
En materia de reputación online, también hay que tener en cuenta que, en Internet, “todo permanece”, por lo que es importante cuidar el lenguaje o, a no ser que interese realmente, no posicionarse en aspectos controvertidos, como pueden ser algunos relacionados con la política. Además, se recomendó controlar bien la configuración de, por ejemplo, una cuenta de Facebook, de forma que no se vean en abierto aspectos de nuestra vida privada.