Los trabajadores de Empresas de Trabajo Temporal (ETT) presentan riesgos añadidos por el hecho de tratarse de trabajadores que no son propios de la compañía donde desarrollan su actividad laboral, lo que agrava más aún el riesgo de accidente de trabajo.
Cambiar los hábitos es una tarea larga, cuyo inicio parte de la inquietud de la empresa por cuidar y proteger la salud de sus trabajadores más allá de la normativa preventiva. Requiere un esfuerzo por parte de todos los integrantes de la organización y revierte en forma de beneficios para todos, empresas y trabajadores. Se trata, en definitiva, de crear escenarios que promuevan hábitos saludables.
En una organización saludable, el ambiente de trabajo permite al trabajador utilizar plenamente todo su potencial, esto implica no sólo una gestión responsable de los riesgos para la salud y la seguridad, sino también una posibilidad para el trabajador de desarrollarse y crecer hasta su máximo nivel. Es esencial mantener un equilibrio adecuado en relación con el clima laboral, la formación y el estilo de gestión, así como asegurar una comunicación, unos comportamientos y unas actitudes de apoyo en la organización. Esto requiere un trabajo en equipo y el asesoramiento de expertos en salud y seguridad laboral.
Los datos a favor del papel de las empresas como promotoras de hábitos saludables son:
• Contribuye a demostrar que una empresa es socialmente responsable.
• Facilita el equilibrio entre la vida personal, familiar y laboral.
• Protege y mejora la imagen y el valor de la marca.
• Contribuye a maximizar la productividad de los trabajadores.
• Mejora el compromiso de los trabajadores con la empresa.
• Permite conseguir una mano de obra más competente y saludable.
• Reduce los costes y las interrupciones de la actividad relacionadas, entre otras con la siniestralidad y otras formas de absentismo.
• Conquista y fideliza los talentos (menor rotación).
• Permite a las empresas satisfacer las expectativas de seguridad y salud en el trabajo de sus clientes.
• Supone un incentivo para que los trabajadores permanezcan más tiempo activos.
• Supone una mejora competitiva.
• Potencia las formas de comunicación en las organizaciones.
Líneas de actuación para lograr hábitos saludables en el trabajo
1.- Alimentación. Facilita opciones más sanas
• Saber es poder: cambiar los hábitos comienza por conocer la opción sana dando a los trabajadores la información necesaria sobre una alimentación saludable.
• La fruta del descanso: convierte en una costumbre almorzar fruta, facilitándola en los almuerzos y descansos.
• Propón a tu proveedor distribuir productos sanos en las máquinas expendedoras o en las cafeterías del lugar de trabajo.
• Beber agua es beber salud: instala en diferentes áreas de tus instalaciones fuentes y máquinas expendedoras de agua.
2.- Actividad física. Actúa contra el sedentarismo
• Porque todos podemos: el mero hecho de andar 30 minutos al día, en periodos fraccionados de 10 minutos a un ritmo moderado, combate el sedentarismo.
• Al trabajo, mejor andando o en bicicleta: incentiva el transporte activo al trabajo facilitando medios de acceso fácil, aparcamientos cubiertos...
• El deporte une: participar en eventos y prácticas deportivas propuestas desde la empresa mejora el ambiente laboral.
3.- Enfermedades. Pon solución antes de que aparezcan
• Vigilancia de la Salud, cuidar la salud desde la prevención: detectando de manera temprana factores de riesgo como la obesidad, la diabetes… se puede prevenir la aparición de enfermedades crónicas.
• Frente a la enfermedad, la concienciación: la mejor manera de concienciarnos es conocer los síntomas que nos advierten de la aparición de una enfermedad para actuar a tiempo.
4.- Espalda. Higiene postural contra el dolor y las bajas
• Fortalecer la espalda con ejercicio: el fortalecimiento muscular ayuda a prevenir lesiones, reducir su incidencia y evitar recaídas.
• El deporte mantiene tu espalda sana: el sedentarismo va debilitando la espalda que puede acabar por no responder a las exigencias físicas que demanda el esfuerzo diario.
5.- Tabaco. Premia la decisión de no fumar
• No fumar, una opción sana: si desde la entrada en vigor de la ley somos capaces de no fumar en la jornada laboral, ¿por qué no elegir esta opción en nuestra vida personal?
• Premio al NO: gratifica el esfuerzo que supone ‘dejar de fumar’.
6.- Alcohol. Ante las adicciones, observa, informa y acompaña
• En el trabajo: 0,0: la mejor manera de hidratarse y saciar la sed en el trabajo es beber agua antes que cualquier bebida alcohólica.
• Concienciar frente a las adicciones: informar acerca de los graves daños personales y familiares que supone el abuso de estas sustancias es la mejor manera de prevenir.
• Prevención a través de la detección precoz: la observación de cambios bruscos en el comportamiento puede hacer sospechar de posibles problemas de adicción. El siguiente paso es ofrecer nuestro apoyo a esas personas.
7.- Estrés. Actúa en el origen y detecta los síntomas
• Factores psicosociales: de qué hablamos: las condiciones en que trabajamos tienen una influencia directa en la salud y en las relaciones sociales. Si son negativas pueden llegar a generar enfermedades.
• Ante el estrés, sin tregua: las claves para un control saludable del estrés se basan en conocer qué genera estrés, saber detectar sus síntomas, y actuar ante él.
• Ejercicio y dieta sana frente al estrés: una persona estresada manifiesta decaimiento, bajada de defensas del organismo y, en la mayoría de los casos, acaba enfermando. Ante estos síntomas, el ejercicio y una dieta adecuada refuerzan la salud.
8.- Conciliación. Prueba sus beneficios
• Mi familia, mi trabajo y yo: llegar a un acuerdo pactado entre la empresa y los trabajadores que logre aunar los intereses encontrados de ambas partes permite lograr un equilibrio justo entre todas las distintas facetas de la vida de las personas.
• La conciliación llega a todos: los logros alcanzados en conciliación deben ser expresados y puestos a disposición de todos, dando la posibilidad de adecuarlos a la situación real de cada trabajador.
• Qué y cómo conciliar: es necesario partir de un análisis de necesidades previo para que las medidas adoptadas obtengan resultados satisfactorios para todos.
9.- Discapacidad. Adáptate e iguala las oportunidades
• Las cosas están cambiando: la integración es más que contratar discapacitados para cumplir la ley: implica aceptación por parte de todos los trabajadores y mejoras en los accesos a los centros de trabajo.
• La casa por la ventana: pon en marcha un plan de eliminación de barreras arquitectónicas, sensoriales y psicológicas: accesos fáciles e igualdad de competencias.
10.- RSE. Integra la salud en la cultura empresarial
• La RSE es algo más que palabras: no se trata de declarar una adhesión con unos principios loables, sino de generar un impacto positivo real en la sociedad… y que se vea.
• En la RSE, remitámonos a los hechos: la mejor manera de constatar una realidad es verla recogida en las prácticas empresariales del día a día. Para ello hay que ‘enganchar’ a los trabajadores y lograr su implicación.
• El trabajo no tiene género: la actitud profesional se basa en experiencia, conocimientos y habilidades… no en cuestiones de género.
11.- Seguridad vial. Inculca el valor de la atención
• Yo trabajo seguro, yo viajo seguro: todos somos susceptibles de sufrir un accidente de tráfico, seamos conductores, peatones o ciclistas. La responsabilidad es de todos.
• Conducción eficiente: a través de la conducción eficiente se contribuye con el medio ambiente: consumimos menos combustible (energías no renovables), emitimos menos ruido y menos gases contaminantes a la atmósfera…
• Viajar, lo justo y necesario: antes de iniciar un viaje de trabajo, asegúrate de que no es sustituible por nuevas tecnologías de comunicación. En caso de ser imprescindible, opta por un medio de transporte colectivo antes que uno individual.
Fuentes
- Fundación para la Prevención de Riesgos Laborales, www.funprl.es.
- Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, www.insht.es.