"Acercar el mundo empresarial a los estudiantes navarros" es el objetivo del programa ¡Puedo ser empresario! que organiza la Confederación de Empresarios de Navarra (CEN) en colaboración con el Servicio Navarro de Empleo y la revista Negocios en Navarra. La iniciativa contempla, para este curso escolar, un máximo de 20 jornadas, en horarios de mañana, para centros de Pamplona y la Comarca, además de sesiones similares que también se han programado para las zonas de Estella, Tudela, Tafalla y Sangüesa.
La Confederación de Empresarios de Navarra (CEN) y la revista Negocios en Navarra organizaron, el pasado viernes, 22 de marzo, la charla "Puedo ser empresario", en la que se pusieron de relieve los valores emprendedores con los alumnos del colegio Irabia (Pamplona). Concretamente, los jóvenes conocieron la trayectoria de Juan Castuera, de Industrias Gráficas Castuera, y su experiencia en una empresa con más de cien años de historia y que actualmente gestiona la cuarta generación familiar.
Puedo ser empresario Una empresa se forma para conseguir una expansiķn Juan Castuera
Castuera, que comparte la dirección de la empresa con su hermano, afirmó que “ser empresario es una labor ardua y difícil, más tal y como están las cosas”, aunque reconoció que “son las empresas las que crean riqueza” y que una de las actitudes del emprendedor es “la ilusión”. Éste también consideró que “trabajar para uno mismo” es, además, una alternativa a la crisis.
Muchas veces, “se transmite la imagen de que el empresario es un vividor”, lamentó Castuera, que recordó que el 90% del tejido empresarial español son micropymes de menos de 10 trabajadores. “En las multinacionales, los directivos gestionan; pero en las micropymes, el empresario dirige y, a la vez, trabaja como uno más”. De esta forma, puso de relieve la actitud de “sacrificio” que conlleva tener una empresa, en la que “son 24 horas al día en las que se busca que el negocio vaya bien para poder pagar los trabajadores, a los proveedores, a Hacienda…”.
El empresario no busca ganarse un sueldo, sino expandirse
Éste reconoció que el duro trabajo por la organización se debe a que “el empresario busca una luz”. Es decir, “no busca una rutina, sino crecer”. Así, Castuera explicó que “una empresa no se levanta para ganarse un sueldo, sino para expandirse”. En el entorno actual, ante la caída del mercado interior y la falta de financiación, “aquel que no exporte, está muerto”, advirtió el empresario. En este sentido, también hizo hincapié en la importancia de poder aumentar la organización y “saber rodearse de los mejores”. “Una empresa es un equipo”, apuntó el responsable de Gráficas Castuera.
Además, tal y como recordó Castuera, “hoy en día, todo es más competitivo. Por ejemplo, los chinos trabajan más barato que nosotros”. Por eso, “la clave es la innovación”, aseguró el empresario. “El negocio está cambiando y una empresa no puede quedarse quieta, sino evolucionar. De lo contrario, cerrará”, aseguró el ponente, que instó a los alumnos que no se “duerman en los laureles”, y que sean trabajadores polivalentes y bien preparados o empresarios en búsqueda constante de nichos de mercado.
En este sentido, también distinguió la figura del empresario de aquella de “personas que han ido a buscar el pelotazo”. De hecho, Castuera explicó que una de las claves de la permanencia de su empresa en el mercado ha sido que “buena parte de lo que ganábamos, lo guardábamos” y que destinaron el dinero a invertir en el propio negocio. En cambio, “los empresarios que sólo querían ganar dinero no creían en su propia empresa”. Con todo ello, el adjunto a la dirección de esta empresa de artes gráficas puso en valor la prudencia con la que debe actuar el buen empresario.
La jornada continuó con una visita de los alumnos a las instalaciones de Gráficas Castuera en Torres de Elorz.