Las patronales francesas MEDEF, la CGPME y la UPA, así como los sindicatos galos CFDT, CFTC y la CFE-CGG, llegaron a un acuerdo de reforma laboral, el pasado viernes, 11 de enero, que el Gobierno de François Hollande convertirá en un proyecto de ley dentro de dos meses. Posteriormente, pasará al parlamento francés, donde "esperamos que el acuerdo sea aprobado lo antes posible", tal y como aseguró la presidenta de MEDEF, Laurence Parisot, en declaraciones recogidas por el diario Liberation.
Reforma Laboral Francia Acuerdo Nacional Interprofesional de 11 de enero por un Nuevo Modelo económico y social al servicio de la competitividad de las empresas y de la seguridad del empleo
Este diario francés recoge, además, una entrevista al abogado laboralista Emmanuel Mauger, que afirma que, en esta reforma, “los empresarios han aceptado que se les penalice la precariedad y los trabajadores que se les reduzcan los trámites para el despido”.
La reforma laboral supone “la primera bombona de oxígeno que recibe en ocho meses un presidente francés cada vez peor en las encuestas y empeñado en sortear la crisis con más dialogo social y recetas socialdemócratas”, tal y como informó este lunes el diario El País, que considera que este acuerdo recoge “una síntesis muy francesa de la flexiseguridad”.
Tal y como destaca este diario, el acuerdo pone de relieve “tres decisiones de envergadura: acelerar la tramitación legal de los despidos improcedentes, flexibilidad y movilidad laboral que obliga a los trabajadores a aceptar los cambios de función de localización geográfica y, pieza fundamental del acuerdo, la posibilidad de que las empresas con graves problemas económicos o financieros puedan reducir el salario o el tiempo de trabajo a cambio de evitar despidos definitivos”.
El editorial también reconoce que esta reforma difiere en la española en que “responde a la voluntad de que sean los agentes sociales quienes acuerden las condiciones del mercado laboral”. De hecho, asegura que la reforma “no tiene asegurado el éxito (los grupos de izquierda se opondrán en el trámite parlamentario); responde en parte a la necesidad del presidente de la República de recuperar el aliento político en un periodo agitado y hasta es posible que algunos aspectos del acuerdo no sean convincentes; pero cuenta con una ventaja importante, que es la confianza que infunden los acuerdos sociales”.
Menos judicialización y medidas de flexibilidad interna
El País refleja los siguientes aspectos de esta reforma laboral:
- Menos ERE y más pactados. Los tribunales tendrán muchas menos atribuciones para resolver los expedientes (ERE). De hecho, las empresas deberán someter los despidos colectivos y sus condiciones a un acuerdo mayoritario de los trabajadores o a una homologación del Estado.
- Despidos improcedentes más rápidos. Se acelerarán los litigios de los despidos improcedentes, de forma que la empresa podrá indemnizar al trabajador ante el mediador, en función de su antigüedad, desde el mismo principio del proceso.
- Mantenimiento del empleo. Las empresas que pasen “graves dificultades” podrán reducir el salario y/o el tiempo de trabajo, pero a cambio se comprometen a no despedir. El acuerdo requerirá luz verde de la mitad más uno del personal y podrá durar dos años como máximo.
- Movilidad interna. Las empresas podrán obligar a los trabajadores a cambiar de lugar o de puesto de trabajo y, si se niegan, podrán despedir a los empleados por motivos personales con una indemnización y derecho a recibir formación para reciclarse.
- Derechos “recargables”. La medida busca alentar el regreso al mercado de trabajo de los parados: el Estado les garantiza el seguro de desempleo no cobrado aunque sean contratados antes de agotar la prestación.
- Más cobertura sanitaria. Las empresas deberán contratar mutuas o seguros privados para ofrecer al personal una cobertura colectiva complementaria de sus gastos sanitarios. Los gastos se repartirán al 50% entre empresa y trabajadores.
- Tiempo parcial. Se negociarán las condiciones cuando afecten al menos a un tercio del total de trabajadores. Estos no podrán trabajar menos de 24 horas a la semana, salvo si son menores de 26, les contrata un autónomo o el trabajador lo pide para prestar sus servicios a otro empleador.
- Cuenta personal para formación. Todos los asalariados tendrán una cuenta individual de formación desde su entrada al mercado de trabajo hasta su jubilación.
- Transparencia empresarial y representación de los asalariados. Cada empresa elaborará una base de datos que podrá ser consultada por los representantes de los trabajadores delegados sindicales. Además, en aquellas empresas que tengan más de 10.000 empleados en el mundo, o al menos 5.000 en Francia, los asalariados tendrán uno o dos asientos en el Consejo de Administración con derecho a deliberar.
Este diario también reconoce que, durante las negociaciones, el punto de mayor fricción ha sido el de que las empresas tengan que pagar más impuestos por algunos contratos precarios que, hasta ahora, tenían una tributación menor. Por ejemplo, como recoge el diario Le Monde, las contribuciones al seguro desempleo para contratos temporales de menos de un mes aumentarán tres puntos (hasta el 7%) y un punto y medio para los contratos de un mes a tres meses (hasta el 5,5%).
Según el diario francés, “el objetivo es paliar el crecimiento muy fuerte de contratos a corto plazo durante la década, fomentando al mismo tiempo el desarrollo de puestos de trabajo sostenibles para la juventud”. Sin embargo, el diario The Economist, cuestiona si esta medida no acabará aumentando el desempleo, o, como plantea Eric Heyer, del Observatorio Económico francés, “no es del todo seguro que esto sea beneficioso en términos de creación de empleo, especialmente en un momento en el que la economía está muy mal”.
Valoración de la patronal
Según la presidenta de MEDEF, esta reforma contiene disposiciones que “van a cambiar la vida de las empresas”, y que marca el “advenimiento de una cultura de compromiso después de décadas de una filosofía de antagonismo social”, con el que se puede esperar “avances significativos” para recuperar la competitividad en Francia. Así lo recoge la patronal española CEOE, en el informe de su delegación ante la Unión Europea.
Por su parte, CEOE destaca de este acuerdo las ventajas que supone tanto para las empresas como para los trabajadores:
Más flexibilidad para la empresa:
- Mayor rapidez y seguridad jurídica en los procesos de despidos.
- Mayor capacidad de adaptación para gestionar los periodos de crisis.
- Se fomenta la movilidad interna.
- Contrato indeterminado intermitente (fijo-discontinuo). Para las empresas de menos de 50 trabajadores, se contempla aplicar en ciertos sectores la posibilidad de alternar entre periodos trabajados y periodos en paro de forma directa.
- Simplificación del paro parcial. Se prevé una unificación de los dispositivos de paro parcial, así como una incitación a la formación durante los periodos de desempleo.
Más seguridad para los trabajadores:
- Los desempleados conservan los derechos adquiridos si vuelven al mercado laboral.
- Los trabajadores recibirán mayores ayudas para gastos médicos.
- Fomento del contrato indefinido para jóvenes y aumento de la carga fiscal para los contratos temporales de corta duración.
- Los trabajadores dispondrán de una cuenta personal y vitalicia para su formación (hasta su jubilación).
- Creación de un periodo de movilidad externa voluntaria, con derecho al retorno.
- Tiempo parcial: duración mínima de 24 horas semanales.
- Presencia (sin voto) de los sindicatos en los Consejos de Administración de Grandes empresas.