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Ergonomía participativa
Departamento de Prevención de CEN
El principio básico de la ergonomía participativa es la capacitación de los trabajadores para que participen tanto en la identificación de los riesgos y daños a la salud derivados de las exposiciones a carga física en el trabajo como en la propuesta y evaluación de las medidas de corrección adecuadas a cada situación.

 
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Control de la exposición a contaminantes químicos
 
Departamento de Prevención de CEN
 
Los contaminantes químicos pueden producir un daño de forma inmediata o a corto plazo, intoxicación aguda, o generar una enfermedad profesional al cabo de los años, intoxicación crónica.

La exposición laboral a un contaminante químico se define como la situación de trabajo en la que un individuo puede recibir la acción y sufrir el efecto de un agente químico, comportando todo ello un posible daño para su salud. Los contaminantes químicos pueden producir un daño de forma inmediata o a corto plazo, intoxicación aguda, o generar una enfermedad profesional al cabo de los años, intoxicación crónica.

Se entiende que existe exposición a un agente químico cuando esté presente en el lugar de trabajo y se produzca un contacto con el trabajador, normalmente por inhalación o por vía dérmica, pero también por vía digestiva o parenteral. No existe exposición, por tanto, si el agente químico presente en el lugar de trabajo no está en contacto con el trabajador.

La evaluación de la exposición a agentes químicos consiste en estimar la magnitud del riesgo y sus características, siendo el objetivo final la obtención de datos suficientes para decidir con criterio sobre las actuaciones preventivas a emprender. Por este motivo la evaluación debe dar información no sólo acerca de la magnitud del riesgo existente debido a la exposición, sino también de las causas que generan el riesgo.

El riesgo existente debido a la exposición depende de múltiples factores y se clasifican en tres tipos:

  • Factores de riesgo que aporta el agente químico: propiedades intrínsecas del agente, como la facilidad de la sustancia para ser absorbida por el organismo a través de las diferentes vías de entrada y su capacidad para producir daños.

 

  • Factores de riesgo que aportan las condiciones del puesto de trabajo: condicionan el contacto entre el agente y el individuo por causas no atribuibles a éste, como la difusión del agente en el aire, los movimientos del aire, el tipo de manipulación y el proceso industrial, los movimientos y el distanciamiento relativos entre el individuo y los focos de generación, así como la frecuencia de contacto dérmico.

 

  • Factores de riesgo que aporta el comportamiento del individuo: son los debidos a hábitos personales durante el trabajo claramente diferenciables entre distintos trabajadores de un mismo puesto. Debe tenerse en cuenta, además, que ciertas personas, debido a sus peculiaridades orgánicas o funcionales, ya sean temporales (embarazo) o crónicas (sensibilización), poseen una mayor susceptibilidad para sufrir daños. Ello supone un problema adicional difícil de valorar y a menudo no tenido en cuenta.

Control de los contaminantes químicos

Se entiende por control de los contaminantes químicos la eliminación o, cuando no sea posible, la reducción de la contaminación ambiental por debajo de los valores límite aceptados. Para conseguir este propósito se puede actuar sobre tres ámbitos:

1. Actuaciones sobre el foco contaminante:

Las acciones de control más eficaces se dirigen a reducir la contaminación en el mismo punto en el que se produce. Las acciones y las medidas que se pueden aplicar sobre el foco contaminante pueden ser:

  • Selección de equipos adecuados
  •  Sustitución del producto
  • Modificación de las condiciones físicas de los materiales: es el cambio de las características o condiciones físicas del producto o sustancia química a utilizar (por ejemplo, utilizar granulados en lugar de producto en polvo).
  • Modificación del proceso: consiste en el cambio de las condiciones técnicas o de la forma de utilización de los agentes químicos (por ejemplo, utilizar pintura por rociado electrostático en vez de por aire comprimido).
  • Encerramiento, enclaustramiento o aislamiento del proceso: colocar una barrera física entre el foco contaminante y el trabajador, al aislar el proceso en un lugar reducido, se consigue que los contaminantes queden confinados en el entorno del foco en el que se generan y no se difundan hacia otras áreas de trabajo.
  • Utilización de medios húmedos: utilización de sistemas de humidificación que permiten el control y el depósito de los agentes químicos presentados en forma de polvo. En procesos en los que se genera una cantidad importante de polvo es conveniente realizar las operaciones con un alto grado de humedad para evitar la difusión del polvo en el ambiente de trabajo.
  •  Mantenimiento preventivo de las instalaciones y los equipos de trabajo: el envejecimiento de la maquinaria en general aumenta el riesgo de fugas y deficiencias en los materiales que pueden favorecer la presencia de agentes químicos en el ambiente de trabajo.
  • Extracción localizada: sistemas de captación de contaminantes en el lugar de origen para impedir su paso al ambiente de trabajo. Implica la instalación de un sistema de ventilación que elimine el contaminante en el momento de su generación en el foco.

2. Actuaciones sobre el medio de difusión del contaminante

Suponen casi siempre una serie de medidas correctoras de apoyo que por sí solas no suelen solucionar los problemas de contaminación, pero que unidas a aquéllas aplicadas en el foco o receptor reducen el riesgo. Como ejemplo pueden citarse los siguientes:

  • Limpieza de los locales y puestos de trabajo: de forma periódica, puesto que la existencia de vertidos o derrames genera nuevos focos de contaminación adicionales y dispersos.
  • Señalización de riesgos: advierte de los peligros y las precauciones a adoptar.
  • Ventilación general: cuya filosofía es diferente de la extracción localizada, ya que lo que intenta es diluir la concentración del contaminante en el ambiente, pero no lo elimina al generarse. Por ello sólo es de utilidad como medida preventiva de complemento, o en aquellos casos de lejanía de los operarios del foco y cuando los agentes químicos presentan poca toxicidad.
  • Sistemas de alarma: avisan óptica o acústicamente de la superación de un cierto nivel de concentración ambiental de un compuesto químico, a través de sistemas de detección en continuo.
  • Muestreos periódicos: cuya finalidad es conocer la concentración ambiental de forma periódica en aquellas situaciones en las que el muestreo inicial no permite afirmar que la concentración ambiental está claramente por debajo de los límites establecidos.

3. Actuaciones sobre el trabajador receptor del contaminante

Las acciones y medidas que se pueden aplicar sobre el receptor del contaminante (trabajadores expuestos) son: formación e información, disminución del tiempo de exposición, higiene personal, aislamiento del trabajador y utilización de equipos de protección individual (EPI).

Las acciones correctoras o de control encaminadas a reducir la concentración del contaminante y/o disminuir la exposición a los agentes químicos que se aplican fundamentalmente en la zona de respiración del trabajador (sobre el foco y sobre el medio de propagación y difusión) son la extracción localizada y la ventilación general. Resulta evidente la necesidad de una buena ventilación para lograr unos espacios de trabajo sin riesgo de contaminación química y se puede afirmar, sin exageración, que la necesidad de ventilación en los puestos de trabajo forma parte de la cultura popular.


Fuentes

- Fundación para la Prevención de Riesgos Laborales, www.funprl.es

- Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, www.insht.es

- REAL DECRETO 374/2001, de 6 de abril sobre la protección de la salud y seguridad de los trabajadores contra los riesgos relacionados con los agentes químicos durante el trabajo

 

Beatriz Remón
Dpto. de Prevención de Riesgos Laborales de CEN

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