Los niveles de ruido elevados en nuestra vida cotidiana y en nuestro ambiente de trabajo exponen a muchas personas a niveles que pueden llegar a dificultar su actividad y también a causar daños irreversibles para su salud.
Iniciamos en nuestra página web una nueva andadura de aporte de información sobre temas relacionados con la actividad empresarial y la salud.
De forma periódica, se presentarán datos y conceptos, métodos y propuestas, así como experiencias que puedan ser de interés para divulgar los beneficios de trabajar en Promoción de la Salud en el Trabajo, PST.
La PST supone un cambio conceptual que busca ampliar los marcos tradicionales de actuación empresarial para llevar a la práctica el valor de la salud en su concepto amplio de bienestar físico, psíquico y social.
A través de los distintos comunicados y participaciones en el boletín iremos esbozando qué significa “promover la salud en el trabajo”, qué beneficios reporta y qué logros pueden obtenerse de la implantación de actuaciones para articular la idea de organización saludable.
Salud, de la prevención a la promoción
La atención a la salud y a la seguridad en los lugares de trabajo define el grado de progreso civil, social, económico, e incluso ético, de un país. Trabajar no puede tener implícito el riesgo de accidentarse o enfermar. Por ello, es necesario centrar los esfuerzos en promover el bienestar en los lugares de trabajo y no sólo en evitar el malestar como se ha venido haciendo hasta ahora de manera generalizada.
En el ámbito de la salud y seguridad laboral, la estrategia marcada por la Unión Europea adopta un enfoque global de cara al bienestar en el trabajo. Su objetivo es rotundo: “mejorar la calidad del trabajo que redunde en bienestar para los trabajadores”.
A su vez, tal como plantea el Libro Verde de la Comisión Europea (2001), “ser socialmente responsable no significa cumplir plenamente con las obligaciones jurídicas, sino también ir más allá de su cumplimiento”. Este concepto supone la aceptación de los contenidos normativos como un nivel mínimo a partir del cual deben desarrollarse actuaciones que amplíen y superen dicho límite.
La prevención de riesgos requiere un nuevo espacio, donde los esfuerzos realizados en la mejora de las condiciones de trabajo influyan en la potenciación de la salud de los distintos colectivos de trabajadores y mejorar sus condiciones. Unas disciplinas están orientadas al conocimiento y evaluación de las condiciones de trabajo (seguridad, higiene, ergonomía y psicosociología); otras se dirigen al conocimiento de los aspectos relacionados con la Salud (medicina del trabajo, etc.), entendidas más como un concepto integrador de los aspectos laborales y extralaborales. Todas ellas deben integrarse con las disciplinas de gestión empresarial, de producción y gestión de personas para incrementar el rendimiento empresarial en un marco de bienestar laboral.
En la situación actual, la prevención debe plantearse nuevos retos dentro de la salud y seguridad laborales, y dirigir sus esfuerzos más allá de la mera catalogación y determinación del riesgo. Para ello, debe dotarse de recursos que promuevan comportamientos seguros, así como implantar actitudes y conductas saludables que sean válidas para el entorno de trabajo y para la dimensión social de la persona.
Si creemos en el capital humano como la fuerza dinamizadora de la empresa y eje central sobre el que se sustentan los factores de competitividad y eficacia, todas las acciones que dirijamos para facilitar un entorno saludable y trasmitir unos hábitos saludables a nuestros empleados redundarán en un beneficio común.
Desde otra perspectiva, el desajuste de la capacidad productiva fruto de la crisis —es decir, la diferencia entre la población laboral disponible y el número de personas que ésta tiene que sustentar— está alcanzando cotas inimaginables unos años atrás. En este contexto, una cuestión clave a la que todos los gobiernos e instituciones políticas europeas se enfrentan consiste en garantizar que la fuerza laboral de Europa se mantenga sana y productiva; y que la población de personas de edad avanzada se mantenga en buen estado físico, activa y sana durante más tiempo, con capacidad para contribuir a la sociedad y no ser considerada una carga.
El concepto ‘empresa saludable’ recoge a aquellas entidades que no sólo cumplen con sus obligaciones de prevención básica de los riesgos laborales, sino que además realizan esfuerzos sistemáticos dirigidos a maximizar la salud y la productividad de sus empleados. Que una empresa acepte y manifieste el compromiso de apoyar iniciativas dentro de su organización para el fomento de la salud de sus trabajadores creando entornos saludables supone un paso de gran trascendencia en el marco social.
No se trata sólo de evitar los accidentes, sino también de crear escenarios que promuevan hábitos saludables.
El bienestar de las personas es, por consiguiente, un activo intangible que las empresas vienen utilizando cada vez con más frecuencia para conseguir reputación, notoriedad o simplemente un incremento de ventas. Así, la salud se ha convertido en un valor transversal que traspasa las fronteras del mercado, para convertirse en elemento diferenciador que refuerza su imagen de responsabilidad y abre así nuevos mercados.
Durante los últimos años, muchos países europeos se han embarcado en programas de Promoción de la Salud en el Lugar de Trabajo (Workplace Health Promotion, WHP). Hay claras evidencias de que dichos programas, combinados con prácticas de salud laboral y de seguridad, mejoran la productividad, el producto y la calidad de proceso, y mantienen los costes de mano de obra bajo control, lo que mejora la competitividad.
Se reconoce, asimismo, que la promoción de la salud eficaz actúa sobre los determinantes de la salud: es decir, sobre las causas, y no solamente sobre los efectos. Se trata de un entramado de acciones y reacciones, pero todas orientadas a ofrecer una calidad de vida mejor, y a sostener el bienestar de las personas como miembros productivos y contributivos de la sociedad.
Las personas tienen la responsabilidad de elegir mejores opciones de salud, pero la sociedad tiene la responsabilidad de ayudarle a hacerlo proporcionando los recursos adecuados.
Fuentes
- Fundación para la Prevención de Riesgos Laborales, www.funprl.es
- Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, www.insht.es