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| España, uno de los países con los impuestos más altos de Europa
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| Artículo íntegro "España, uno de los países con los impuestos más altos de Europa" publicado por el Cato Institute del que se hacía eco recientemente The Wall Street Journal y cuyos autores son Juan Ramón Rallo, profesor asociado de economía aplicada en la Universidad Rey Juan Carlos, Ángel Martín Oro, director del Observatorio de Coyuntura Económica del Instituto Juan de Mariana, y Adriā Pérez Martí, consultor fiscal en JPB Asesores. |
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| España, uno de los países con los impuestos más altos de Europa |
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Después del aumento fiscal aprobado por la administración Rajoy, los españoles pagaremos una de las tasas impositivas de ingresos personales más altas en Europa, tal y como se indica en el artículo “España, uno de los países con los impuestos más altos de Europa” del que se hacía eco recientemente The Wall Street Journal y cuyos autores son Juan Ramón Rallo, profesor asociado de economía aplicada en la Universidad Rey Juan Carlos, Ángel Martín Oro, director del Observatorio de Coyuntura Económica del Instituto Juan de Mariana, y Adrià Pérez Martí, consultor fiscal en JPB Asesores.
Del escrito se desprende, por ejemplo, que de 2012 en adelante, sólo Suecia y Bélgica, con el 56,4 por ciento y el 53,7 por ciento respectivamente, tendrán una tasa impositiva más alta que España, que está al 52 por ciento. Sin embargo, si uno tiene en cuenta sobrecargas locales impuestas por algunos gobiernos regionales, la subida de tarifas puede ir más lejos, como en el caso de Cataluña, cuya tasa impositiva es del 56 por ciento.
Es importante también considerar la estructura de tipos de impuesto de ingresos personales y comparar España con otros países europeos, como Francia, Alemania, Italia y el Reino Unido. Las tasas impositivas de ingresos personales en España estarán entre los más altos para cualquier nivel de ingresos en los países considerados.

Según los analistas del informe, en el caso de las plusvalías el aumento fiscal también es notable. De hecho, antes del aumento fiscal, los impuestos de plusvalías contemplaban una tarifa progresiva del 19 por ciento para los primeros 6.000 euros y el 21 por ciento para beneficios por encima de aquella cantidad. Ahora, habrá tres tarifas diferentes: el 21 por ciento para los primeros 6.000 euros, el 25 por ciento de 6.000 a 24.000 euros, y el 27 por ciento para plusvalías por encima de 24.000 euros. Así, las tarifas ahora serán tan altas como en Alemania y bastante más altas que Italia, y la tarifa superior casi nos emparejará con Finlandia o Noruega.
Sin embargo, los países citados disfrutan de unos ingresos bastante más altos per cápita que España que les permite soportar más fácilmente impuestos más altos. Con la reforma fiscal, España sufre lo peor de ambos mundos: muy altos impuestos combinados con ingresos que disminuyen y elevados niveles de desempleo (con el 23 por ciento, España tiene la tarifa de paro más alta en Unión Europea).
El artículo añade que el aumento fiscal es especialmente dañino dada la contracción económica del 1,5 por ciento esperada para 2012. De hecho, las nuevas medidas adoptadas en España van a dificultar la recuperación económica de dos modos. Primero, los impuestos sobre ingresos más altos se llevarán una parte de los ingresos disponibles que muchas familias endeudadas tienen que reembolsar para hacer frente a sus deudas. Segundo, el aumento fiscal sobre plusvalías reducirá el incentivo para que los españoles ahorren. Asimismo, el aumento fiscal disminuirá el atractivo para que el capital extranjero invierta en nuestro país.
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