Miguel Iraburu, presidente del Comité de Pyme del Círculo de Empresarios
El objetivo marcado por el Gobierno de Mariano Rajoy de cerrar este año con un déficit público del 5,8% es "más realista" que el marcado por Europa de cerrarlo al 4,4%, algo que "no habríamos conseguido de ninguna manera". No obstante, "esto es inaceptable en el mercado internacional, que tiene serias dudas de recuperar su dinero prestado", asegura el presidente del Comité de Pyme del Círculo de Empresarios, Miguel Iraburu.
Conferencia Son las PYMES las que sostienen la actividad de cualquier economía desarrollada Miguel Iraburu
Las PYME: clave para recuperar el crecimiento y el empleo
Son los mercados los que “nos han prestado los fondos que hemos utilizado para vivir muy por encima de nuestras posibilidades” en los años de la burbuja. Por lo tanto, “hay que volver a estabilizar nuestro país y volver a generar credibilidad”, ya que “los mercados castigan la incertidumbre y compran credibilidad”. Así lo expresó el experto ayer, en la sede de la Confederación de Empresarios de Navarra (CEN), en la conferencia “La pyme: clave para recuperar el crecimiento y el empleo”.
Iraburu se refirió al informe del mismo título (que puede descargase pinchando aquí), editado por el Círculo de Empresarios, el pasado mes de septiembre, y al papel de las pequeñas y medianas empresas en su contribución a la salida de la crisis. Según él, y de cara a que nuestro país recupere esa credibilidad perdida, “éste va a ser el año de los ajustes más duros”, en un “sombrío panorama” en el que el propio Gobierno prevé una caída de el PIB de -1,7% en este 2012.
Sin embargo, y aunque Iraburu dio por hecho de que el año va a ser “muy duro” hasta octubre, consideró que a partir de entonces podría mejorar la percepción exterior de nuestra economía, “a pesar de que los datos no fueran buenos”. Otras razones para el optimismo dependerían, según aseguró el ponente, de que “la Unión Europea consolide una salida aceptable al problema de Grecia y Portugal”, además de que “el precio del petróleo no se dispare a causa de factores geopolíticos”.
Una “crisis de balance”
Iraburu se remontó a los orígenes de la crisis, cuando “el acceso al dinero fácil y barato propició un exceso de endeudamiento”, lo que “ha multiplicado las dificultades cuando las cosas han comenzado a ir mal”. Entre 2000 y 2007, “crecimos mucho, pero de forma poco equilibrada, con poca productividad, mucha dependencia del sector inmobiliario, y, fundamentalmente, con mucha demanda interna, pero muy poca aportación de la externa” (es decir, con mucho consumo en el mercado interno, pero poca exportación). Además, “nuestra financiación dependió mucho del dinero público”, añadió éste.
Sin embargo, tras la quiebra de Lehman Brothers, y el colapso del mercado interbancario, “se nos cortó la financiación”. En consecuencia, Iraburu señaló que “nos encontramos con un endeudamiento de 1,8 billones de euros en las empresas, de 900.000 millones, en las familias; y de 670.000 millones, de la Administración". Todo ello ha provocado una caída de la actividad empresarial y, por lo tanto, una caída de los ingresos y de pérdida de valor de nuestro patrimonio. Es decir, “nos hemos empobrecido”, afirmó Iraburu.
Por lo tanto, Iraburu definió la actual crisis como “de balance”, ya que España se convierte en un país que, si habláramos en términos empresariales, pierde ingresos (el impuesto de sociedades ha pasado de recaudar 45.000 millones de euros anuales a tan sólo 14.000 millones) y cuenta con unos gastos “que no puede reducir”, dando lugar a unas pérdidas (déficit) “insostenibles”.
Las pymes deben salir al exterior
Iraburu afirmó la dificultad que van a tener las pymes de concentrar su actividad en el mercado interior, afectado por la falta de confianza y de financiación. Por este motivo, “las empresas que puedan deben buscar su salida en el exterior”. Esto hará necesario, además, que nuestras empresas sean más competitivas (por ejemplo, con menores costes laborales), ya que “las empresas con las que competiremos en esos mercados es lo que están haciendo”.
En este sentido, el presidente del Comité de Pyme del Círculo de Empresarios valoró positivamente que estén aumentando las exportaciones y descendiendo las importaciones. “Este año va a darse una enorme caída de la demanda interna y un crecimiento de la externa”, auguró Iraburu.
Por ello, “es importante que las pymes se implanten en el exterior”, de una forma directa o bien a través de las grandes empresas. Por ejemplo, que una compañía multinacional utilice su red comercial en el exterior con los productos de las pymes. Además, “muchas pymes se están asociando entre sí” para ganar tamaño, lo que también requiere que “seamos expertos en alianzas de empresas, joint-ventures y clusters”, tal y como recomendó Iraburu.
Las pymes en España: 99% de las empresas y 78% del empleo
“Son las pymes las que sostienen la economía”, afirmó Iraburu, que destacó que “representan el dinamismo de la economía de mercado”. De hecho, reconoció que, aunque tienen más dificultades, “son más flexibles y más rápidas en la toma de decisiones”. El ponente también recordó la relevancia de la pyme en el tejido empresarial, ya que el 99% de las empresas en este país son pymes (el 81%, con menos de tres trabajadores), y dan empleo al 78% de los trabajadores.
Según Iraburu, las pymes deben hacer frente a su falta de tamaño y afrontar procesos de consolidaciones sectoriales. Por otra parte, se requiere un nuevo liderazgo de los emprendedores, ya que estos “son muy fuertes desde el punto de vista técnico y comercial”, pero tienen que potenciar sus conocimientos en gestión, aspectos financieros y en los ámbitos de internacionalización. Además, “es evidente que tener una estrategia empresarial, un modelo de negocio y un plan de innovación son elementos importantes para el éxito de cualquier empresa”.
Al fin y al cabo, consiste en poner a las pymes al nivel de las grandes compañías, con más capital y potencial tecnológico, que son las que actualmente exportan. Según apuntó Iraburu, en las empresas del Ibex 35, seis de cada diez euros de su facturación vienen de fuera. En concreto, más del 25% de sus ingresos provienen de Latinoamérica, aseguró el experto. Todo este proceso, dijo, conlleva un “cambio de cultura” en las empresas.