La aportación de información por parte de los trabajadores a los responsables de analizar, revisar y tomar decisiones en materia de prevención, es una forma eficaz de comprobar la efectividad del plan de prevención de la empresa.
La Ley de Prevención de Riesgos Laborales considera que la organización del trabajo forma parte de las condiciones de trabajo que influyen en la salud y seguridad de los trabajadores, entre otros mecanismos a través de la exposición nociva a los riesgos psicosociales. Por ello, las características de la organización del trabajo deben ser evaluadas, controladas y modificadas si generan riesgos, dado que la exposición a riesgos psicosociales puede empeorar la salud de los trabajadores.
El desajuste que se puede producir entre persona-puesto-organización da lugar a los problemas que denominamos de naturaleza psicosocial: estrés, burnout, depresión, insatisfacción laboral, mobbing, etc., que repercuten negativamente en el rendimiento, favorecen el absentismo y los problemas de calidad de servicio o producto y contribuyen al deterioro tanto de la moral laboral como del clima de la organización.
Evaluar riesgos implica identificar y medir las exposiciones laborales a factores de riesgo para la salud, es decir, consiste en identificar y medir condiciones de trabajo para las que hay evidencia científica suficiente de que pueden tener efectos negativos para la salud.
La evaluación de riesgos psicosociales debe realizarse utilizando métodos que apunten al origen de los problemas (principio de prevención en el origen), es decir, a las características de la organización del trabajo y no a las características de las personas. Para ello es necesario disponer y utilizar metodologías de evaluación válidas, útiles y fiables para la identificación y medida de exposiciones a factores de riesgo.
Para que un instrumento pueda considerarse un método de evaluación debe reunir una serie de requisitos científicos y operativos que nos garantizarán que la evaluación de riesgos y la consiguiente propuesta de acción preventiva se hacen en unas condiciones adecuadas.
Requerimientos científicos del método
En el caso de los riesgos psicosociales no existe una normativa específica que indique o concrete los métodos de evaluación y consiguiente planificación de la acción preventiva.
Podemos plantear cuatro requerimientos científicos que debe cumplir un método de evaluación de riesgos psicosociales:
Basado en evidencias científicas que expliquen salud: la base conceptual es la que determina los contenidos del método, es decir qué mide y qué no mide el método. Hay que comprobar que la identificación se centra en los cuatro grandes grupos de riesgos psicosociales para los que tenemos evidencias suficientes de su relación con la salud: exigencias, influencia y posibilidades de desarrollo, apoyo social y calidad de liderazgo y compensaciones.
Ser participativo: evaluar los riesgos psicosociales es evaluar el «cómo» se trabaja o, dicho de otro modo, las características de la organización del trabajo. Por ello los métodos de evaluación de riegos psicosociales deben basarse en la experiencia de los trabajadores. Pero, la participación de los protagonistas no puede limitarse sólo a la obtención de datos. La interpretación de los datos así como la propuesta de medidas preventivas deben realizarse también a través de procesos altamente participativos.
Estar validado: quiere decir que se ha comprobado que la técnica utilizada mide efectivamente lo que dice medir. No bastan “palabras”. La información de validez del método ha de ser pública tanto referente al cómo se ha desarrollado (procedencia de las preguntas…) como a la comprobación de su validez. La validez puede explorarse de diversas formas, siendo la más utilizada en psicosociología, la comprobación de la validez de contenido y de constructo cuando se utiliza la técnica del cuestionario.
Ser fiable: quiere decir que se ha comprobado que todas las preguntas de la técnica utilizada son relevantes y que las medidas son repetibles.
Requerimientos operativos
Los materiales del método (manuales, hojas informativas, base de datos y soft para el procesamiento de la información…) han de ser accesibles y basados en la experiencia para hacer factible su uso en las empresas. No se evalúa por el mero hecho de conocer, sino como paso previo racional para una acción preventiva eficaz.
En este sentido, el método debe cumplir una serie de requisitos que podemos llamar operativos con el objetivo de facilitar la acción preventiva posterior:
Identificar al menor nivel de complejidad: utilizar un instrumento que permite realizar la identificación de los riesgos al nivel de menor complejidad, para que facilite la búsqueda de alternativas organizativas más saludables.
Cubrir el mayor espectro posible de diversidad de exposiciones: utilizar un instrumento que permite identificar y medir la exposición a los riesgos psicosociales en toda su diversidad conocida, supone la mejor base de información posible para la priorización de problemas y actividades preventivas en las empresas.
Presentar resultados por distintas unidades de análisis: utilizar un instrumento cuya presentación de resultados es múltiple, atendiendo a las unidades de gestión de la empresa (secciones y departamentos), unidades funcionales (puestos), condiciones de trabajo (tipo de relación contractual, tipo de jornada, antigüedad,…) y características sociodemográficas (sexo, edad, etnia), permite localizar mejor el problema de exposición y por lo tanto proporcionar los elementos necesarios para la exploración de alternativas organizativas más saludables. A su vez, emitir resultados por distintas unidades de análisis permite visualizar, si existen, desigualdades de exposición, lo que facilita la igualdad.
Valorar las exposiciones utilizando niveles de referencia poblacionales: el uso de valores poblacionales, obtenidos mediante una encuesta representativa de la población ocupada, representan un objetivo de exposición razonablemente asumible a corto plazo por las empresas. Además de presentar la situación de exposición de la empresa en relación a la situación teóricamente ideal desde el punto de vista de la salud.
Un método que cumpla todas estas características podrá permitir la acreditación de la exposición a los riegos psicosociales y es la mejor base para promover la acción preventiva en una empresa que es el objetivo de cualquier evaluación.
Métodos generales de evaluación de riesgos psicosociales
Existen una serie de métodos generales que evalúan las condiciones de trabajo, incluyendo aspectos relativos a la organización.
Algunos de estos métodos han sido desarrollados en distintas Notas Técnicas de Prevención:
Manual para evaluación de riesgos, NTP 443: cuestionario que está compuesto por 75 preguntas con la que se obtiene información acerca de 7 factores, cada uno de los cuales es evaluado en una escala de puntuación de rango entre 0 y 10. Las preguntas planteadas en el cuestionario son de respuesta cerrada previamente codificadas.
Método A.N.A.C.T., NTP 210: parte de la premisa de observar de forma sistemática, anotando los datos obtenidos de la forma más rigurosa posible, para poder establecer una comparación o hipótesis; y así detectar la gran cantidad de incidentes cotidianos que perturban o facilitan la buena marcha de la organización de una empresa.
Método CoPsoQ (ISTAS21, PsQCat21), NTP 703: se trata de un instrumento de evaluación de los riesgos psicosociales con propuesta de acción preventiva, para identificar y medir aquellas condiciones de organización del trabajo que se sabe, científicamente, que pueden representar un riesgo para la salud y el bienestar de las personas trabajadoras.
Fuentes
- Fundación para la Prevención de Riesgos Laborales, www.funprl.es.
- LEY 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales.
- Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, www.insht.es
- NTP 443: Factores psicosociales: metodología de evaluación.
- NTP 210: Análisis de las condiciones de trabajo: método de la A.N.A.C.T.
- NTP 703: El método COPSOQ (ISTAS21, PSQCAT21) de evaluación de riesgos psicosociales
Beatriz Remón
Dpto. de Prevención de Riesgos Laborales de CEN