José Antonio Ascarza, director de Human Management Systems en Navarra
Human Managemen Systems, presentó en sociedad, de la mano de su director en Navarra, José Antonio Ascarza, el pasado lunes 3 de octubre, el indicador MBTI (MYERS-BRIGGS TYPE INDICATOR), para definir personalidades, en una jornada de la Confederación de Empresarios de Navarra (CEN), bajo el título "Conócete a ti mismo: ¿qué tipo es usted?", en la que participaron una veintena de empresarios.
Según Ascarza, “el MBTI mide preferencias, las cuales no son absolutas ya que todos usamos las ocho [Intraversión, Extraversión; Sensación, iNtuición; Thinking, Feeling; Juicio, Percepción]. Nunca actuamos al cien por cien en un lado”. El ponente aclaró que “el indicador nos va permitir saber en qué lado estamos más cómodos, lo cual no quiere decir que estemos incapacitados para estar en el otro lado. De hecho, todos tenemos una serie de pautas para actuar según nuestra forma de ser, que están en nuestra propia naturaleza y dentro de las cuales nos sentimos más cómodos”.
El cuestionario está dividido en cuatro polos según de dónde obtengamos la energía (Extraversión, Introversión), la manera en la que nos enfrentamos a la información (Sensación, iNtuición), el criterio imperante en nuestras decisiones (Thinking, Feeling), y, por último, nuestro estilo de vida o nuestro trato con los demás (Juicio, Percepción). De esta manera, el resultado del cuestionario, cumplimentado con una autovaloración, nos va a permitir saber qué tipo definitivo somos (ESTJ, INFP, etc.), así como la intensidad con la que nos acercamos a cada uno de los polos. Estas variantes nos dan como resultado dieciséis tipos de personalidades diferentes.
Ascarza resaltó que “no se trata de ningún test de personalidad definitivo. Dicho de otro modo, las personas somos los mejores jueces de nosotros mismos y de nuestro tipo más adecuado”. También aseguró que, “si entre el cuestionario y la autovaloración nos bailan tres, o incluso las cuatro letras, es que no nos conocemos bien” o, en su defecto, que no nos queremos conocer. En la misma línea, recalcó que “el cuestionario no sirve de nada a menos de que sinceros con nosotros mismos. Esto es, no se trata de lo que nos gustaría ser o que tipo queda mejor ser delante de los demás. Nada es bueno ni malo. No hay un tipo de personalidad mejor”.
Los seres humanos tenemos la capacidad de convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos, por ejemplo, a la hora de afrontar una entrevista de trabajo. Ésta es la primera de las tres premisas con la que Jung y Myers crearon el indicador MBTI. La segunda idea es que el desarrollo se produce por la interacción de valores innatos y factores del entorno (sociales, culturales, etc.). Por último, el tercer concepto que engloba el MBTI es que, cuanto más consciente de sus funciones sea el individuo, más se podrá actuar sobre quién es y quién quiere ser.
El director de Human en Navarra destacó que “el MBTI es una de las líneas de negocio que más están trabajando en Human debido, entre otras cosas, al enorme interés que está despertando”. “El MBTI puede ayudar a conocerte más a ti mismo, así como a apreciar las diferencias que tienes tú con respecto a tus compañeros”, resaltó Ascarza, que matizó: “esto puede ayudar, por ejemplo, a mejorar relaciones de trabajo o desarrollar estilos de liderazgo”.