El trabajo que exige movimientos repetitivos, rápidos o forzados, o que requiere mantener una postura fija durante periodos largos puede provocar trastornos músculoesqueléticos.
El estrés es un fenómeno cada vez más frecuente y de consecuencias importantes en las organizaciones ya que puede afectar al bienestar físico y psicológico, así como deteriorar la salud de los/as trabajadores/as.
El estrés es el resultado de la adaptación de nuestro cuerpo y nuestra mente al cambio, adaptación que exige un esfuerzo físico, psicológico y emocional.
La introducción de nuevas tecnologías es una nueva de las causas de aumento de estrés, tareas de todo tipo, que tradicionalmente requerían fuerza muscular, precisan ahora de un esfuerzo mental que se ve motivado principalmente por la informatización de los procesos de producción.
En el entorno actual, el estrés laboral se presenta como un fenómeno de importancia creciente que requiere, cada vez con más apremio, la adopción de medidas tendentes a prevenir o paliarlo y de terapias y técnicas de afrontamiento.
Técnicas de afrontamiento ante el estrés
- Terapia cognitiva:a partir de los pensamientos y de los sentimientos trata de cambiar el comportamiento que lleva a los problemas de personalidad. Son terapias verbales con protocolos sistematizados, tareas para el individuo y registros no verbales. Se basan en la reorganización del pensamiento, identificación y detección de los pensamientos automáticos y/o deformados de la realidad que tenemos. Para conseguir la modificación de convicciones es preciso que el terapeuta tenga como principal cualidad la persuasión. Las más significativas son:
- Entrenamiento por inoculación del estrés: es un verdadero entrenamiento práctico, en el que el sujeto se somete a una verdadera situación estresante, con el fin de adquirir habilidades para afrontarla. Se busca la familiarización con las situaciones a través de la simulación de las mismas, a la vez que se adquieren mecanismos de defensa y se puede adiestrar en las reacciones emocionales que provoca.
- Estrategias para neutralizar los efectos psicológicos del estrés:
Técnica de implosión: tiene como fin la desaparición de las manifestaciones desadaptativas a partir de su extinción como respuesta condicionada; se puede hacer por video o exponiendo al paciente a las situaciones reales con un terapeuta.
Desensibilización sistemática: pretende que la persona aprenda a enfrentarse a objetivos y situaciones que le son amenazadoras. Se trata de relajarse mientras se imagina escenas de forma progresiva, que le van provocando mayor ansiedad. El primer paso es el dominio de la relajación progresiva, que es muy efectiva para reducir la tensión muscular.
- Técnicas psicofisiológicas: el biofeedback, o retroacción biológica, es una terapia en la que se manejan operantes biológicas (frecuencia cardiaca, tono muscular, tensión arterial...) con la finalidad de que la corteza cerebral, mediante entrenamiento, reorganice la respuesta, consiguiendo mayor control y capacidad de prevención de las reacciones psicofísicas ante los estresores. Algunas técnicas son:
Relajación muscular progresiva y sistemática: consiste en un entrenamiento de tensión y distensión sistemática a través de los principales grupos de músculos, con instrucciones verbales en el inicio del aprendizaje. El principal objetivo de éste método es lograr la disminución de la actividad tónica, favoreciendo el reposo, y utilizando este efecto relajante para reducir la excitabilidad cerebral.
Respiración controlada: se trata de una respiración consciente, siempre por la nariz, con inspiraciones y expiraciones lentas y pausas cortas. Existen varias técnicas, una de ellas es la respiración controlada abdominal. Esta técnica favorece la circulación de la sangre y actúa como tranquilizante sobre el sistema nervioso. La respiración consciente y controlada nos devuelve a nuestro centro, nos enseña a abandonarnos, relajarnos y redescubrir la tranquilidad y la paz. Al mismo tiempo incrementa nuestra capacidad de escuchar y hacernos receptivos mediante una percepción muy sutil.
Meditación: ejercicios de concentración que consisten en fijar la mente y la atención sobre un objeto, evento o sensación concreta y agradable. Es una actitud despierta y consciente, es un flujo incesante de ideas del objeto sobre el que nos estamos concentrando. Este tipo de meditación concreta es necesaria para la mente no entrenada, pero algunos expertos opinan que no sirve para todos los sujetos, sólo para aquellos equilibrados que sufren ansiedad. Antes de realizar una técnica de meditación es necesario conseguir la relajación de todo el organismo. Conseguiremos un bienestar que nos libera de tensiones en su práctica continuada; es importante el compromiso con ellas. Busca la armonía interior.
- Terapias conductistas: técnicas muy concretas que buscan eliminar los hábitos adquiridos sin preocuparse de la razón por la que están ahí; habitualmente se mezclan conversaciones y ejercicios, suelen encomendarse tareas para casa. Algunas son:
Entrenamiento asertivo: busca la autoafirmación del individuo, que aprenda a soportar y afrontar las críticas y situaciones de conflicto, que pierda el miedo y se desinhiba en su forma de actuar, con lo cual mejorará su autoestima y sus capacidades. Se pueden también analizar los conflictos, reformulándolos en la mente, realizar entrenamiento en habilidades sociales, aprender a poner límites (decir NO), etc.
Entrenamiento en habilidades sociales: entrenar al individuo, mediante la simulación, a afrontar situaciones sociales para él difíciles y conducirse con seguridad en esas situaciones de tensión, primero simulándolas y luego ejecutándolas en la práctica.
Técnicas de autocontrol: aprender a controlar las reacciones que tenemos en las diversas situaciones, regulando y aprendiendo a conocer y evitar la pérdida de control de nuestra conducta.
- Terapia Gestalt: enfatiza su interés en el aquí y ahora, en cómo suceden las cosas, más que en el por qué de las mismas; puede ser individual o grupal. Se busca la responsabilización de los fracasos y el poder valorar objetivamente los beneficios secundarios que estamos obteniendo de ellos. Se plantea las emociones en el presente, evitando el pasado y el futuro, insistiendo en el momento. Es activa y confronta al paciente con sus contradicciones continuamente, y valora el lenguaje no verbal.
- Análisis transaccional: valora la influencia que los traumas del pasado (básicamente las experiencias de la infancia y los sentimientos asociados a ella) tienen en la personalidad actual, cómo se manifiestan en la conducta presente del paciente, intentando averiguar por qué siguen manifestándose si son inadecuados, para reestructurar la personalidad con ayuda del terapeuta hasta donde sea necesario, representando muchas veces las situaciones del pasado.
- Psicoanálisis: el paciente narra libremente todo lo que se le va ocurriendo sobre su vida, sus sueños, su familia, etc. El terapeuta hace interpretaciones para poder facilitar la reconstrucción de su biografía.
- Psicoterapia breve: basada en el psicoanálisis, pero ésta afronta directamente los problemas del paciente conforme van surgiendo en el diálogo con el terapeuta, para conseguir la autorrealización del paciente.
- Terapias familiares: se abordan desde diferentes escuelas, se reúne a la familia dado que se cree que ésta es la precursora de forma inconsciente de los problemas que presenta el miembro; habitualmente hay uno o dos terapeutas, y pretende que en el diálogo se vayan desvelando los problemas de la familia.
- Terapia de pareja: los dos acuden a las sesiones si ambos tienen voluntad de comprometerse para solucionar los problemas de convivencia, pueden considerarse ambos como problema o sólo uno de ellos.
- Visualización/Imaginería: conseguir que uno llegue a estar mejor consigo mismo y con sus problemas utilizando la fuerza de la imaginación, poniendo en marcha los cinco sentidos; es muy importante el terapeuta.
- Hipnosis: se trata de lograr una relajación profunda a través de los ejercicios de sugestión que realiza el terapeuta utilizando el lenguaje verbal y el no verbal.
Otras técnicas son: resolución de problemas, gestión del tiempo, habilidades de negociación, bioenergética, música, danza, arte-terapia, re-birthing , programación neuro-lingüística, terapia floral del Dr. Bach, masaje, acupresión, yoga, aikido, terapias de grupo, etc.
Fuentes
- Fundación para la Prevención de Riesgos Laborales, www.funprl.es.
- Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, www.insht.es.
Beatriz Remón
Dpto. de Prevención de Riesgos Laborales de CEN