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Gestión de residuos: tratamiento
Parte I
La Nota Técnica de Prevención 1054 hace mención al tratamiento de residuos según la Ley 22/2011, de residuos y suelos contaminados, que sustituye a la anteriormente vigente Ley 10/1998, de residuos.

Las instalaciones para el tratamiento de residuos son tan variadas como los distintos tipos de residuos que se pue­den encontrar. Así en los siguientes dos artículos se citarán las instalaciones más representativas, así como las operaciones que se realizan para tratar los residuos recibidos.

Estaciones de transferencia: Son instalaciones en las cuales se descargan y almacenan los residuos para poder transportarlos posteriormente a otras instalaciones para su valorización o eliminación, con o sin agrupamiento previo. Según el tipo de residuos que reciben, se pue­den distinguir:

Estaciones de transferencia de residuos domésticos: Son centros de recepción de residuos domésticos ubi­cados en el entorno de las poblaciones, cuya finalidad es permitir la descarga de los camiones de recogida de residuos, evitando su desplazamiento hasta el centro de tratamiento.

Estaciones de transferencia de residuos peligrosos en pequeñas cantidades: Reciben y gestionan de for­ma adecuada los residuos peligrosos que se generan en cantidades inferiores a una tonelada por productor, tipo de residuo y recogida.

Estaciones de transferencia de residuos peligrosos in­cinerables: En estas instalaciones se reciben residuos peligrosos destinados a la incineración.

Plantas incineradoras: Son plantas donde se realizan un proceso de combustión con­trolada de la fracción no reciclable de los residuos (re­chazo) que son transformados en cenizas, escorias (com­puestos inorgánicos semifundidos y enfriados) y gases. Se trata de un proceso de tratamiento de aquellos re­siduos para los que no es posible, por ahora, su minimi­zación ni su aprovechamiento (reciclado o reutilización). Según las características del residuo tratado, deben di­ferenciarse dos tipos de instalaciones:

  • Incineración de residuos domésticos.
  • Incineración de residuos peligrosos: Se trata de resi­duos que, con los conocimientos actuales, se deben incinerar, al no disponerse de otra tecnología contras­tada mejor.

Depósitos controlados (vertederos): Son instalaciones de eliminación que se destinan a los resi­duos no valorizables depositándolos de forma organi­zada y controlada, tanto en superficie como bajo tierra. Se pueden distinguir dos tipos de instalaciones:

  • Depósito controlado para residuos domésticos y asimilables.
  • Depósito controlado para residuos peligrosos.

Plantas de compostaje: Son plantas donde se realiza un proceso biológico aeróbi­co (con presencia de oxígeno) que, bajo condiciones de ventilación, humedad y temperatura controladas, transfor­ma los residuos orgánicos degradables en un producto estable, higienizado, denominado compost, que puede utilizarse como adobo orgánico.

Tratamiento mecánico-biológico: Se trata de instalaciones, conocidas también como eco­parques, en las que se reciben los residuos domésticos que no se han recogido de forma selectiva, y se realiza la selección de su contenido, con el fin de obtener las fracciones recuperables, es decir, segregando por un lado, la fracción orgánica, y por otro los subproductos valorizables (papel, cartón, vidrio, envases de plástico (PET, PEAD) metales férricos y no férricos, plásticos tipo film y briks).

Selección de envases: Instalaciones en las que se reciben los residuos de en­vases procedentes de la recogida selectiva y se separan y clasifican en las distintas fracciones (envases férricos, envases no férricos, PET, PEAD, film, brik, etc.) para su posterior envío a las plantas de reciclaje.

Tratamiento físico-químico: El sistema de tratamiento se basa en el aprovechamiento de las propiedades físicas y químicas de los residuos pe­ligrosos para eliminar o reducir su peligrosidad y facilitar su posterior eliminación en vertedero.

Las operaciones que se realizan en estas plantas se agrupan en dos etapas:

  • La separación de fases, para reducir el volumen a través de sedimentaciones, floculaciones e incluso destilaciones.
  • La separación de componentes, por medio de proce­sos de neutralización del pH del residuo, la precipita­ción química de los metales pesados disueltos, la apli­cación de las propiedades “redox” de las sustancias para obtener formas químicas menos toxicas e insolu­bles, así como la eliminación de los sólidos mediante filtración obteniendo un efluente neutralizado libre de metales pesados y sólidos.

 

Fuentes:

- Instituto Navarro de Salud Laboral, www.navarra.es.

- Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, www.insht.es.

- Fundación para la Prevención de Riesgos Laborales, www.funprl.es.

Dpto. de Prevención de Riesgos Laborales de CEN

"El contenido de dicha publicación es responsabilidad exclusiva de la entidad ejecutante y no refleja necesariamente la opinión de la FUNDACIÓN de prevención de riesgos laborales”.

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