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II Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva
La aplicación del II AENC se cumple mayoritariamente en los convenios sectoriales
El 38,4% de los convenios siguen los criterios salariales del acuerdo, suscrito en 2012 por patronal y sindicatos
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Los salarios, el último escollo para cerrar el acuerdo de negociación colectiva
CEOE apuesta por la moderación salarial como vía para la competitividad y la creación de empleo
La reunión entre los líderes sindicales y la patronal tuvo lugar el pasado martes, y se acercaron las posiciones. Según las fuentes consultadas por el diario Cinco Días, "hubo avances y las partes acercaron posturas para firmar en próximas semanas un acuerdo que situará las alzas salariales en el entorno del 1%". De esta forma, CEOE ha alzado su horquilla, respecto al máximo del 0,9% que propuso en el documento interno que difundió a su Junta Directiva, la semana pasada.

Sin embargo, las fuentes empresariales consultadas por este medio, argumentan que “no se dan cuenta (los sindicatos) de que el problema es el empleo, aún no hay margen para subir los sueldos como quieren y a la vez mantener los empleos y crear otros nuevos”. Por su parte, el diario El País reconocía que “los salarios son el último escollo para cerrar el pacto. Los otros, desarrollados en seis capítulos están sellados desde hace semanas. En los borradores que circulan está ya redactada la vigencia del acuerdo, la estructura de la negociación (donde pretenden delimitar qué temas deben abordarse en el nivel sectorial y qué en las empresas) o los mecanismos de flexibilidad interna.

Moderación salarial y empleo

Según alerta CEOE en su documento interno, una subida significativa de los salarios supondría un aumento de los costes laborales y, por lo tanto, además de perjudicar a la competitividad, conllevaría una barrera de entrada al mercado laboral para los desempleados. La patronal también advierte de que no respetar la moderación salarial daría “menos margen a los negociadores” si quieren introducir criterios de salario variable. CEOE también reconoce que, “en España, para reactivar el consumo, la creación de empleo pesa más que el incremento de los salarios”.  De hecho, señala que, a falta de conocer los datos definitivos de 2014, en un contexto de moderación salarial y creación de empleo, “la demanda interna podría aportar un crecimiento al PIB de 2 puntos porcentuales y el consumo privado aumentaría alrededor del 2%”.

Para la patronal, cualquier negociación salarial deberá tener en cuenta estos tres factores:

1. La fluctuación que introduce cualquier variación en el precio del petróleo en la inflación y las medidas del Banco Central Europeo (BCE) pueden hacer que la inflación comience a subir a finales de 2015 y, en consecuencia, cualquier referencia al IPC en el criterio salarial, traslada toda la incertidumbre y el coste asociado al sector empresarial, mientras que asegura a los trabajadores el poder adquisitivo. En definitiva, la inflación no se puede introducir como criterio negociador.

2. Recurrir a la inflación como variable de incremento salarial retroalimenta el crecimiento de los precios.

3. El escenario de incertidumbre en el que se encuentra la economía española, con elecciones generales a finales de 2015, y la bastante volatilidad en los mercados financieros por la propia inestabilidad del entorno europeo, pueden afectar a la recuperación del ciclo económico.

De hecho, y en la línea de relacionar la moderación salarial con el crecimiento del empleo, ayer, el diario Cinco Días explicaba que el II AENC, suscrito en 2012 bajo criterios de moderación salarial, “se aplicó escrupulosamente por parte de las empresas y los trabajadores y las compañías hicieron un notable uso de las medidas de flexibilidad interna de la reforma laboral, recortando los salarios a través de inaplicaciones de convenio y la modificación sustancial de las condiciones laborales”. Así, tras los ejercicios 2013 y 2014 el resultado ha sido una clara mejora del empleo, que volvió a crecer un 2,53% por primera vez en la crisis; y una reactivación de la economía, con un avance esperado del 1,4% el año pasado.

“Podemos, en la negociación colectiva”

Mientras continuaban las negociaciones para la firma del AENC y, en su columna habitual en Expansión, Miguel Valverde, bajo el título “Podemos, en la negociación colectiva”, reconocía que “el Gobierno siempre cita el último acuerdo salarial entre la patronal y los sindicatos para el trienio 2012-2014, como una de las principales causas de la recuperación y del comienzo de la creación de empleo, tras la durísima crisis económica”. Por ello, “el Gobierno, CEOE y Cepyme quieren que el ajuste, o la moderación, continúe en 2015 y 2016 y la única forma de conseguir eso es mantener la desvinculación entre los salarios y la inflación”.

De hecho, según apunta el autor, el director económico de la Presidencia, Álvaro Nadal, “está vigilando la negociación y para él un acuerdo satisfactorio sería la subida del 0,25% que tienen las pensiones para este año”. Estas cifras, apunta Valverde, “dejaría contentos a dos de las tres partes en la discusión: “al Gobierno, porque permite mantener la competitividad de la economía, y a los empresarios, porque teniendo los costes bajo control, los salarios ganan un poco de poder adquisitivo (la inflación ha descendido un 1,4% en el último año) y reducen el riesgo de conflictividad laboral”.

Sin embargo, “no se puede ignorar que el descenso de la inflación tiene una sola causa: la caída del mercado del petróleo y la fuerte dependencia de él que tiene España”. Este es un factor puntual, por lo que, “por la incertidumbre que hay sobre la inflación, CCOO y UGT quieren fijar un incremento salarial para este año comprendido entre el 1,3% y el 1,5%, y para 2016 y 2017, recuperar la fórmula que pactaban con la CEOE antes de la crisis”. Es decir, una subida general equivalente a la previsión de inflación media, más la productividad, y la cláusula de garantía salarial.

Según él, “frente a la explosión popular de Podemos, CCOO y UGT necesitan reivindicarse como organizaciones sociales. Son conscientes de que firmen lo que firmen van a recibir críticas por su izquierda. Por eso, el acuerdo puede tener problemas”. También, el pasado martes, el diario El País publicaba el análisis de los sindicatos de que “los precios, medidos con el deflactor del PIB, crecerán en torno al 0,7%. A esto añaden la productividad, de ahí que piensen que no hay mucho más margen. Además, su línea roja está clara: los salarios tienen que ganar poder adquisitivo tras años de devaluación”.

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