Juan Luis Urcola, director de Urcola Formación y Consultoría
"Hay muy poca gente que quiera asumir la función de ser jefe, y la responsabilidad que conlleva, pero son muchos los que quieren mandar. Lo fácil es criticar desde fuera, pero pocos son los que realmente quieren tirar del carro". Ésta fue una de las valoraciones que realizó el director de Urcola Formación y Consultoría, Juan Luis Urcola, en la jornada "Dirección de centros y liderazgo de equipos", que organizó la CEN y el Gobierno de Navarra.
"Ante un conflicto, hay que dominar la situación. Si no, será la situación la que te domine a ti". Por eso, "tratad de reaccionar de una forma serena y controlada", ya que, por ejemplo, "si una persona te grita y tú le respondes gritando también, aunque tengas la razón, la pierdes". Así que "no os pongáis a su nivel", porque, además, "quien nos irrita, nos maneja".
Resoluciķn de conflictos "Los conflictos tienen aspectos positivos si se gestionan bien" Juan Luis Urcola
Éste fue uno de los mensajes que transmitió el director de Urcola: Formación y Asesoría, Juan Luis Urcola, en el curso de identificación y resolución de conflictos, que organizó la Confederación de Empresarios de Navarra, los días 5 y 6 de noviembre, y en la que también aportó algunas claves para distinguir un conflicto (cuando dos partes se contraponen) de una mera queja (cuando es una de las partes la que incide en un problema determinado).
“El ser humano crece cuando tiene conflictos”
Urcola comenzó su intervención explicando que “el conflicto es algo natural” y no es “necesariamente malo”, aunque, eso sí, depende de cómo se aborde y cómo se resuelva. De hecho, el experto aseguró que “del conflicto pueden derivarse consecuencias muy positivas”, y que puede ser causa de muchas mejoras.
“El cambio es un conflicto en sí mismo”, subrayó, que también puso ejemplos de personas, en situación de conflicto (problemas económicos, por ejemplo), que han tenido grandes progresos: “si Mozart no hubiera tenido deudas, no se habría esforzado en componer sus obras musicales”, aseguró el consultor, que añadió: “el ser humano crece cuando tiene conflictos”.
El problema del conflicto, apuntó Urcola es cuando se hace “crónico”, entonces, “se enquista y no somos capaces de resolverlo”. De hecho, el ponente aseguró que hay situaciones en las que se debe “aprender a vivir en el conflicto” ya que, por ejemplo, “si una de las partes, no quiere resolverlo, no tiene solución”. Ahora bien, Urcola también incidió en los aspectos negativos que conlleva un conflicto, por ejemplo, en el terreno laboral, puede conllevar una disminución de la motivación, la ruptura de armonía entre los miembros de la empresa y, fundamentalmente, un “coste emocional elevado”.
Tal y como puso de manifiesto el experto, el conflicto es “la punta del iceberg”, ya que la dimensión emocional de las partes implicadas es todo lo que subyace. Además, “las emociones aumentan el riesgo de percibir las situaciones de manera incorrecta”. Sin embargo, al abordar una solución al conflicto, tampoco se pueden dejar al margen esas emociones, manteniendo una actitud fría. "La actitud inteligente combina razón y corazón, de forma que se actúe con serenidad y con voluntad de cooperar”.