Un exceso de automatización puede comportar la exclusión del ser humano del conjunto operativo y a pesar de ello, no reducir la carga de trabajo, sino que puede dar lugar a niveles de exigencia que van más allá de las capacidades humanas. En concreto, de las capacidades cognitivas y de toma de decisiones.
En un mismo local y en un mismo momento no es extraño encontrarse con trabajadores que sienten bienestar o se sienten a gusto y otros, por el contrario, tienen calor o frío, provocando situaciones de inconfort térmico.
Cuando las temperaturas son bastante más altas o bajas de lo habitual, los trabajadores suelen estar de acuerdo en que "hace calor o hace frío" en el local de trabajo; en cambio, en los ambientes interiores donde las condiciones ambientales son intermedias o moderadas, hay bastantes discrepancias entre los ocupantes al respecto.
En un mismo local y en un mismo momento no es extraño encontrarse con trabajadores que sienten bienestar o "se sienten a gusto" y otros, por el contrario, "tienen calor o frío". Estas situaciones se dan con frecuencia en locales de trabajo cerrados donde existe aire acondicionado. Esto se explica por el hecho de que en la sensación térmica, que es una respuesta psicológica del individuo, influyen factores subjetivos (características fisiológicas y psicológicas de la persona), aunque no hay que olvidar que también están provocadas por causas objetivas (condiciones termohigrométricas del ambiente, ropa y actividad).
Pero no solamente la temperatura hace que las condiciones de trabajo sean confortables o no. Una humedad relativa baja puede provocar sequedad de las mucosas y facilitar además la aparición de irritaciones y picores en los ojos, garganta, etc., mientras que si es excesiva puede agravar la sensación de calor o de frío provocados cuando la temperatura es alta o baja. También cuando la velocidad del aire es elevada pueden producirse corrientes de aire molestas.
La falta de bienestar o insatisfacción térmica puede deberse a una sensación incómoda de frío o de calor en todo el cuerpo; pero también puede estar causada por un enfriamiento o un calentamiento no deseado de una parte del cuerpo.
La falta de confort térmico afecta a los trabajadores de diversas formas, aumenta su fatiga, impide la correcta realización de las tareas, provoca malestar e insatisfacción y da lugar a muchas quejas.
Requisitos para el bienestar térmico en lugares de trabajo
Los requisitos para garantizar el bienestar térmico global del 90% de los ocupantes se dan en valores de temperatura operativa; pero, dado que aun en los casos en los que se tenga una sensación de bienestar global puede producirse un malestar térmico local por las razones señaladas con anterioridad, la norma UNE ISO EN 7730 recoge también los valores límites de otros parámetros ambientales para que el 80% de los presentes encuentren que las condiciones térmicas son confortables para el conjunto del cuerpo (bienestar global) y para cualquiera de sus partes (bienestar local).
• Temperatura operativa: 22ºC ± 2ºC para invierno y 24,5ºC ± 1,5ºC para verano.
• Diferencia vertical de temperatura del aire entre 1,1 metros y 0,1 m (cabeza y tobillos): inferior a 3ºC
• Temperatura superficial del suelo: entre 19ºC y 26ºC (entre 19ºC y 29ºC para sistemas de calefacción por el suelo).
• Velocidad media del aire: inferior a 0,15 m/s en invierno y 0,25 m/s en verano.
• Asimetría de temperatura radiante debido a planos verticales (ventanas, etc.): inferior a 10ºC.
• Asimetría de temperatura radiante debido a planos horizontales (techos, etc.): inferior a 5ºC.
• Humedad relativa: entre 30 y 70%.
En general, el margen de valores considerados aceptables es relativamente estrecho, dada la relación que existe entre las variables. Así por ejemplo, un ligero aumento en la velocidad del aire puede desencadenar una serie de quejas aunque la temperatura se mantenga dentro de los límites aceptables.
Medidas preventivas para el confort térmico
• Medidas de protección frente al calor
- Aislar al operario del medio, creando una atmósfera artificial por medio de cabinas o trajes debidamente acondicionados.
- Proyectar una corriente de aire adecuada sobre el puesto de trabajo y el trabajador.
- Utilizar equipos de protección individual.
- Disponer de agua fresca accesible y beber con frecuencia.
- Durante los periodos de descanso, disponer de lugares frescos para facilitar la recuperación.
- Proporcionar un tiempo de adaptación a las condiciones ambientales a los trabajadores de nueva incorporación o tras ausencias prolongadas.
- Adecuada selección de personal. Los trabajadores que sufran problemas de salud, en especial afecciones cardiacas, circulatorias o respiratorias, no deben llevar a cabo su actividad laboral en condiciones termohigrométricas insatisfactorias.
• Medidas de protección frente al frío
- Al entrar en lugares de trabajo con temperaturas bajas se utilizará ropa adecuada de protección contra el frío, la humedad y/o el viento. Las prendas serán flexibles, poco voluminosas y livianas.
- Evitar, en la medida de lo posible, la presencia en el lugar de trabajo de elementos cortantes y punzantes, ya que con el frío se pierde concentración y los movimientos se dificultan, por lo que aumenta la posibilidad de accidentes.
- Los lugares para los periodos de descanso estarán debidamente acondicionados, con temperatura agradable y disponibilidad de comidas y bebidas calientes.
- Diseño de los puestos de trabajo favoreciendo las acciones que requieran movimientos y evitando las que obliguen al trabajador a permanecer quieto. Asimismo, se deben evitar los puestos de trabajo en los que el operario deba permanecer solo y se priorizarán las tareas organizadas en equipo.
- Control y registro continuos de las condiciones de temperatura en el lugar de trabajo.
• Acciones sobre la fuente de emisión
- Aislamiento de las superficies calientes utilizando materiales absorbentes del calor.
- Protección contra la radiación por medio de pantallas reflectoras, de materiales aislantes, absorbentes, transparentes...
- Automatizar los procesos en los lugares más calurosos, evitando en lo posible la presencia del trabajador.
- Colores claros y brillantes en las paredes y suelos.
• Acciones sobre el medio de propagación
-Los locales deben ser amplios y estar bien acondicionados, con los focos de calor situados lo más lejos posible de los trabajadores.
- El movimiento del aire debe ser perceptible, porque da una agradable sensación de frescor aunque la temperatura siga siendo la misma.
- La ventilación será efectiva y general en todo el local, natural, forzada o ambas.
Fuentes
- Fundación para la Prevención de Riesgos Laborales, www.funprl.es.
- Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, www.insht.es.
El contenido de dicha publicación es responsabilidad exclusiva de la entidad ejecutante y no refleja necesariamente la opinión de la FUNDACIÓN de prevención de riesgos laborales.
Beatriz Remón
Dpto. de Prevención de Riesgos Laborales de CEN