España ha ganado seis posiciones en el Ranking Mundial de Competitividad 2014. En concreto, la economía nacional asciende hasta el puesto 39, de un total de 60 economías analizadas. Pasa así del puesto 45 al 39, por detrás de países como Rusia, Indonesia o Polonia.
Espaņa mejora seis puestos en el ránking de competitividad mundial Departamento de Economía de CEOE, Servicio de Estudios
El Servicio de Estudios de CEOE se hace eco de los resultados presentados en el World Competitiveness Yearbook, uno de los más prestigiosos y completos informes sobre competitividad internacional, elaborado por el Institute for Management Development (IMD), aborda la dimensión política, social y cultural de la competitividad, además de la estrictamente económica, al evaluar la capacidad de los países para proveer aquellas infraestructuras, instituciones y políticas que fortalezcan y apoyen la competitividad de las empresas.
Así, se desprende de este informe que España ha ganado seis posiciones en el Ranking Mundial de Competitividad 2014. En concreto, la economía nacional asciende hasta el puesto 39, de un total de 60 economías analizadas. Pasa así del puesto 45 al 39, por detrás de países como Rusia, Indonesia o Polonia.
El ranking de competitividad global del informe 2014 está liderado, al igual que el año anterior, por EEUU y Suiza, ocupando las siguientes posiciones Singapur y Hong Kong, por este orden. Suecia se coloca en quinta posición y se sitúa por encima de Alemania, Canadá, Emiratos Árabes, Dinamarca y Noruega, que ocupan las primeras diez posiciones.
En el informe se analiza la competitividad de los países participantes a partir de cuatro áreas: Resultados Económicos, Eficiencia del Gobierno, Eficiencia Empresarial e Infraestructuras. España alcanza su mejor ranking en el área de Infraestructuras donde se sitúa en la posición 27, y donde ha permanecido estable los últimos años. El aspecto en el que más ha mejorado la competitividad de la economía española el último año ha sido en Eficiencia Empresarial, que sube 8 puntos hasta la posición 42.
Dentro de los factores que componen los Resultados Económicos, las principales debilidades de la economía española se concentran en la evolución del empleo y el crecimiento de la economía ya que se sitúa en las últimas posiciones del ranking en aspectos como Tasa de paro, Desempleo juvenil, Resistencia de la economía a los cambios de ciclo o incremento del PIB. Además, aspectos como el peligro de relocalización de la industria o de la investigación se ven como un lastre a la competitividad. Destacan como fortalezas, dentro de los Resultados Económicos, la exportación de servicios comerciales, el stock de inversión directa extranjera en España, el stock de inversión directa en el exterior, el turismo y la exportación de bienes.
En lo que se refiere a Eficiencia del Sector Público, España se sitúa en la posición 46 del total de 60 países, lo que supone una mejora con respecto a la edición anterior. Continúa siendo un importante lastre para su competitividad el déficit público, todo lo referente a la regulación del mercado laboral y su flexibilidad, la burocracia para crear una empresa, la elevada contribución a la seguridad social por parte de las empresas o la economía sumergida.
Eficiencia Empresarial es el aspecto donde más se ha mejorado en el último año (42 en el ranking). Aunque España destaca en productividad y capacidades de los trabajadores, ocupa una de las posiciones más bajas del ranking en lo referido a formación laboral, accesibilidad al crédito o espíritu empresarial. Según se desprende de los resultados del informe, la eficiencia empresarial se ve lastrada por cuestiones de regulación financiera y por la necesidad de reformas económicas y sociales. Además, resulta necesaria una mayor atracción y retención del talento.
El último de los factores estudiados se refiere a Infraestructuras, donde se analiza el grado en que los recursos básicos, tecnológicos científicos y humanos cubren las necesidades de las empresas. En este factor España registra sus mejores resultados dentro del ranking (posición 27), manteniendo esta posición durante los últimos años. España ocupa una muy buena posición en ingenieros cualificados, infraestructuras sanitarias, además de esperanza de vida. No obstante, determinados aspectos continúan siendo un lastre para nuestra competitividad, ya que no se ajustan a los requerimientos del sistema productivo como los costes de la telefonía fija, los conocimientos de idiomas de la población o la gestión educativa.
En opinión de CEOE, los resultados de este informe ponen de manifiesto algunas de las principales debilidades estructurales de la economía española que afectan a su competitividad y limitan su crecimiento a medio y largo plazo. En este sentido, puede ser de gran utilidad a la hora de identificar los principales retos para la competitividad de la economía española, de cara a emprender reformas estructurales pendientes y abordar posibles actuaciones por parte, tanto de las autoridades públicas, como de las propias empresas.