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José Antonio Sarría, reelegido para un nuevo mandato al frente de la presidencia de CEN
La Junta Directiva Electoral de la Confederación de Empresarios de Navarra (CEN) reeligió ayer, por unanimidad, a José Antonio Sarría para un nuevo mandato al frente de la presidencia de la institución. Sarría era el único candidato, al no haberse presentado otras candidaturas en el plazo previsto por los Estatutos de la Confederación, dentro del proceso electoral abierto al haber transcurrido los cuatro años del mandato iniciado a finales de marzo de 2010.

 
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"La creación de empleo nos puede sorprender. La tasa de paro bajará más de lo previsto"
 
José Luis Feito, presidente de la Comisión de Economía de CEOE, y presidente del Instituto de Estudios Económicos
 
La economía española ha iniciado la senda de la recuperación, y esto va a traducirse en una mejora de todos los indicadores, incluido el del empleo, que puede llegar a crecer más de lo previsto. Así lo puso de manifiesto el presidente de la Comisión de Economía de CEOE, y presidente del Instituto de Estudios Económicos, José Luis Feito, durante la entrevista que concedió a CEN7días, con motivo de su visita a la sede de CEN, donde impartió la charla "Situación y perspectivas de la economía española".





Entrevista
“El problema no es tanto la deuda pública, sino el déficit”
José Luis Feito


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"Las previsiones de crecimiento para Espaņa son de un 1,2% para 2014"
José Luis Feito

 Descargar vídeo José Luis Feito

A continuación, se transcriben las distintas cuestiones que se abordaron en esta conversación.

En su intervención en la Asamblea General de CEOE, el pasado junio, ya anunció la salida de España de la recesión. La previsión de la propia CEOE, coincidente con la del Banco de España, es que el PIB crezca este año un 1,2% ¿Este nivel de crecimiento es suficiente para que podamos a hablar de dejar atrás la crisis?

Se puede decir, con contundencia empírica, que España, en el segundo semestre del año pasado empezó a salir de la recesión. Es decir, que había tocado fondo y que, a partir de junio, cada trimestre iba a empezar a registrar un incremento superior de PIB. Y todo indica que los datos del primer trimestre de este año demostrarán un crecimiento en el ritmo de avance. Por lo tanto, la recuperación es un hecho incontrovertible.

En esas previsiones, se advierte de que la tasa de paro no va a bajar del 25% este año, ¿cuándo cree que se podrá hablar de auténtica creación de empleo?

Todas las previsiones de paro no bajan de esa cifra, ni bajan en 2015 del 23%, pero sí cifran la creación de empleo neto ya en 2014. España está creando empleo neto ya en el primer trimestre de este año. De hecho, el Banco de España anticipa una creación de empleo del 0,4% para este año y más intensa para el siguiente.  Por lo tanto, no hay que confundir las tasas de paro con la creación de empleo. Las tasas de paro son elevadas, porque eran elevadísimas, y, cuando se parte de tasas descomunales, por muy intensa que sea la creación de empleo, el índice de paro va a seguir elevado.

Sin embargo, van a ser tasas mucho mejores de las que había, porque contemplan, por un lado, la creación de empleo, y, por el otro, contemplan la reducción de la población activa, debida en parte a la emigración neta. Esta emigración se intensificó en 2013 y se va a mantener en 2014. Yo, personalmente, creo que nos puede sorprender la creación de empleo y que la tasa de paro va a bajar por debajo de ese 23% el próximo año. Incluso en el entorno del 20%.

Muy brevemente, ¿qué reformas considera necesarias en la economía española para conseguir unos índices de crecimiento estables?

Esa es la cuestión clave. Hay una serie de medidas que, cuantas más tomemos, más blindaremos la recuperación. Pero hay que distinguirlas en dos grupos: las que habría que hacer, pero no se van a hacer, por razones políticas, de calendario electoral… que será mejor olvidarlas; y las que habría que hacer, y quizá se podrán hacer, aunque no son fáciles.

Entre esas, yo creo que todavía se puede retocar la reforma del mercado de trabajo. Acabamos de tener la sentencia del Supremo sobre el despido colectivo de Telemadrid, que lo ha declarado improcedente, y pone de relieve que la reforma, en lo concerniente a los ERE, tiene una serie de ineficiencias, dentro del propio espíritu de la norma. La reforma, desgraciadamente, dejó una serie de lagunas que podían, al final, viciar lo que era la propia idea de la ley, que era hacer más flexibles esa serie de despidos, de forma que al final se despidiera a la menor gente posible. Es decir, organizar el ERE de manera que  las empresas invirtieran más y crearan más empleo al perder el miedo a costes descomunales o a imposibilidades jurídicas.

¿Podríamos hablar entonces de esa “vuelta de tuerca” a la reforma laboral, que han reclamado instituciones como el FMI o la Comisión Europea?

Bueno, eso es una forma de hablar. Yo prefiero decir que se trata de corregir deficiencias de la reforma, dentro de lo que era su propio espíritu. Deficiencias que, quizá por la premura con la que se aprobó la ley, desgraciadamente, se cometieron. Por lo tanto, se trataría de que la norma sirva para lo que se pretendía, y que consiga los fines propuestos en una serie de ámbitos que no los consigue actualmente, por defectos de forma.

También yo quiero pensar que se podría hacer una reducción más drástica de cotizaciones que la que se ha anunciado, la medida de la “tarifa plana” para contrataciones indefinidas, que puede ser un buen salvo de salida si se puede convertir en una reducción general de cotizaciones. Pero hay que intentar reducir, como sea, las cotizaciones sociales, que en España son muy elevadas y no cabe duda de que son un impuesto al empleo. La reducción de cotizaciones es un paso necesario para la creación de empleo.

Sin embargo, a finales del año pasado se aprobó un decreto que incluía nuevas cotizaciones sobre remuneraciones en especie….

Uno puede entender la filosofía de ese decreto, y, si hay un marco tributario en lo concerniente a las cotizaciones, que sea lo más general posible… pero, en este momento, donde lo vital es la creación de empleo, hay que tener mucho cuidado con ese tipo de medidas, porque, claro, se ha creado mucho empleo condicionado a unas medidas, que, si se eliminan, o, una de dos, o se introducen otra serie de políticas compensatorias para que se cree empleo o, por otra parte, se eliminan de una forma muy selectiva, y, en todo caso, siempre compensándose con medidas alternativas que permitan asegurar que no va a haber una destrucción neta de empleo.

Ahora lo que se trata no es de poner la más mínima arena a las ruedas de la creación de empleo, al revés, hay que potenciarla todo lo posible, porque de eso depende la consolidación de la recuperación. En esta fase en la que hemos entrado, la creación de empleo va a ser la variable decisiva. Si conseguimos consolidarla, tendremos una recuperación muy sana del consumo. Eso llevará a un proceso de crecimiento autosostenido. Por eso, más incluso que la bajada de impuestos, la variable clave es la creación de empleo.

Precisamente, respecto a los impuestos, ¿qué valoración hace de la propuesta de reforma fiscal de la Comisión de Expertos, convocada por el Gobierno, y presidida por el catedrático Lagares?

Bueno, yo no voy a valorar propuestas de expertos, que, después de todo, no son los que van a legislar. Yo, en todo caso, discutiré sobre la propuesta del Gobierno, una vez que la ponga encima de la mesa. A veces, en el debate, incluso se confunden las propuestas del comité de expertos con las del Gobierno, y así el Gobierno lo tiene muy fácil y decir “oiga, que yo no voy a hacer eso”, o se calla como si fuera a hacer ciertas cosas que luego quizá tampoco las va a hacer… ¡Y uno se enzarza con los pobres expertos como si fueran Gobierno!

Pero, ¿cree que habrá bajada de impuestos?

Yo estoy convencido de que el IRPF, por ejemplo, va a bajar. Con especial intensidad, para unas rentas. Con toda seguridad, no bajará o bajará muy poco para las rentas altas, y habrá que ver con qué intensidad para las rentas medias, bajas o muy bajas. Sabemos que algunas deducciones se eliminarán o reducirán, pero esas deducciones era significativas a partir de un nivel de renta, por lo que ya sabemos que el IRPF a las rentas altas, de bajar, será muy poco. Si baja por un lado, eliminarán deducciones por otro. Y habrá que ver qué impacto neto tiene en las rentas medias y bajas, donde yo creo que el IRPF, con más o menos intensidad, bajará.

Yo creo que bajará también, aunque me temo que desgraciadamente poco, el impuesto sobre el ahorro. Un impuesto más importante del que parece. La tributación sobre el ahorro ahora es salvaje, porque lo que se ha hecho con este impuesto es uno de los mayores errores de política fiscal. Un error porque subirlo era innecesario, no ha recaudado nada y porque se ha hecho por razones demagógicas.

Y, ¿el impuesto de sociedades?

Me da la sensación de que, en el impuesto de Sociedades, se va a quedar algo muy parecido a lo que hay. Porque se van a eliminar deducciones que, en los últimos dos años, ya se han eliminado en gran parte. Creo que eso se compensará, por fin, con una rebaja del tipo nominal. Por eso creo que el impacto neto no variará mucho.

Por otra parte, la deuda pública alcanzó en el mes de enero el 95,7% del PIB, ¿cómo puede afectar el elevado nivel de endeudamiento a la recuperación económica?

Teniendo en cuenta lo que ha pasado en el mundo, el nivel de deuda pública en España no es tan alto comparativamente como uno puede pensar. Hay muchos países con un nivel de deuda como el nuestro. Francia, Alemania y Holanda no están muy lejos. Bélgica e Italia están por encima. Desgraciadamente, tenemos un nivel de deuda que se asemeja a muchos países. Además, parte de nuestra deuda ha ido a cerrar las grietas del sistema financiero, a proveedores de la Administración o a comunidades en bancarrota, y eso es bueno.

El problema en España no es tanto el nivel de deuda, en el que no somos un animal aislado, sino el déficit. Tenemos un déficit en España elevado, en comparación con nuestro nivel de crecimiento. Aun así, creo que nos va a dar sorpresas positivas, con la recuperación de este año. Y, con todo, seguirá siendo un nivel elevado. Si fuéramos capaces de hacer una política fiscal, de ingresos y gastos, que no entorpeciera la recuperación económica y, al mismo tiempo, redujera el déficit, no deberíamos preocuparnos sobre el nivel de deuda. Por el contrario, si no somos capaces de cerrarlo a un ritmo adecuado, la deuda sí será un problema.

Y, ¿será posible? ¿Se cumplirá el objetivo de déficit?

Bueno, ese el gran reto de la política económica. Yo creo que este año sí. El del año pasado será prácticamente igual al comprometido (al día siguiente de la entrevista, el Gobierno comunicó que el nivel de déficit superó el objetivo para 2013 en tan sólo una décima), sin poner mucho debajo de las alfombras para este año. Yo creo, además, que la recuperación está generando sorpresas de recaudación positivas y va a seguir así en el transcurso del año. Pero, con todo, no es suficiente con cumplir el objetivo de déficit. Será el reto de la próxima legislatura, porque, no nos engañemos, antes de 2015, será imposible: avanzar más en la cirugía fiscal. Tanto por el lado del gasto, como la de tener estructuras impositivas que potencien el crecimiento económico.

La economía española “ha resucitado”

Posteriormente, ya en la conferencia, organizada por CEN, Feito declaró que “la economía española ha resucitado. Tambaleante aún por las heridas tan dañinas que ha sufrido durante los últimos años de crisis, pero el proceso de recuperación se ha iniciado”, y de forma “sostenible”. Incluso “yo creo que la economía española se va a recuperar más de lo que se prevé”. De hecho, las previsiones, tanto de CEOE como del Banco de España, hablan de un 1,2% de crecimiento del PIB para este año 2014.

Según Feito, la recuperación económica se inició ya en junio del año pasado, y de ahí ha ido mejorando trimestre a trimestre (el cuatro trimestre de 2013 el crecimiento intertrimestral del PIB fue positivo en 0,2% y Feito previó que el ritmo de crecimiento del primer semestre de 2014 va a ser incluso mejor). Por lo tanto, tal y como anunció el experto, se ha abandonado la tendencia de recesión iniciada desde el año 2011.

 Descargar vídeo José Luis Feito

Otro mensaje optimista de Feito fue en relación con el empleo. Según él, por primera vez desde el inicio de la crisis, este año “habrá creación de empleo neto”, es decir, que se cree más empleo del que se destruye. El presidente de la Comisión de Economía de CEOE reconoció que los datos de empleo serán mejores cuanto mayor sea el ritmo de crecimiento del PIB.

A este respecto, Feito aclaró que, contra los que aseguran “que la macroeconomía y la microeconomía están divorciadas”, es decir, que la recuperación económica no se percibe en la calle, “si analizamos el conjunto del país, con sus 47 millones de habitantes, las cosas están un poco mejor. No mejor para todos, pero sí en la media”. De hecho, añadió que, por el contrario, “la recesión sí que fue ininterrumpida y generalizada para todos”. Es más, reconoció que, a pesar del crecimiento, todavía no se ha podido recuperar el nivel de renta per cápita previo a aquella recesión, debido al abrupto hundimiento que supuso para la economía.

Dicho esto, Feito también aclaró que “los economistas no hacemos predicciones, sino previsiones condicionadas”. Es decir, que “sólo nos movemos en función de las variables de nuestro panel”, pero siempre puede darse algún hecho impredecible. Por ejemplo, “ningún economista predijo que hace cien años iban a asesinar a un archiduque en Sarajevo (el inicio de la Primera Guerra Mundial)”.

En 2010, sí hubo “brotes verdes”, pero la recuperación no era sostenible

Así, partiendo de la base de que ya se ha iniciado este nuevo ciclo, Feito defendió, además, que “la recuperación es sostenible”. Es decir, “no será como aquellos brotes verdes de 2010”, que, reconoció, que “eran verdaderos” (el cuatro trimestre de 2010 también creció un 0,2% a nivel intertrimestral), pero, sin embargo, “la recuperación se interrumpió bruscamente y la recaída fue incluso más severa que antes”.

Pero “aquello no va a volver a pasar”, señaló Feito, que explicó las diferencias de la situación de antes con la de ahora. Para empezar, “la economía global generaba mucha incertidumbre”, de hecho, “había serias dudas de la supervivencia del euro”, y es que, tal y como reconoció el propio experto, “había mucha inversión extranjera apostando contra el euro”. Unas dudas que, debido a la mayor dependencia de entonces de la financiación exterior, “fueron letales para los españoles”. Aquel año, la prima de riesgo de nuestro país rondaba los 400 puntos (actualmente, está en niveles inferiores a los 200 puntos), lo que se reflejaba en unos tipos de interés muy elevados y en una mayor dificultad para nuestra financiación.

Además, en 2010, nuestro país llevaba una “mala política en cuanto al saneamiento bancario”, e incluso “el ajuste inmobiliario no había hecho más que empezar, ya que las grandes inmobiliarias cotizaban en el mercado como si tuvieran el valor que tenían en los libros”. Hoy en día, en cambio, “todos esos activos tóxicos están en el Sareb (conocido como el “banco malo”)”, y valorados a un precio de mercado.

Hace cuatro años, había, además, otro elemento perjudicial para el crecimiento, que era la inflexibilidad del mercado laboral. Según Feito, “en 2010, con una tasa de paro que se había triplicado, los salarios estaban creciendo del orden del 3,7%, cuando en Europa estaban congelados”. Una falta de sensibilidad al mercado que, según Feito, se tradujo, a su vez, en mayor desempleo. “Este año, los salarios están estancados, y, además, la inflación está estancada”, por lo que no se da la pérdida de poder adquisitivo de 2010, cuando la inflación se elevó al 4,2%.

El ponente apuntó también otro “talón de Aquiles” que tenía la economía española en 2010, que era su déficit exterior, de casi el 8% de su PIB. Una dependencia externa que ya no preocupa, debido a que España cerró 2013 con un superávit de su balanza de pagos, por lo que “ya no tiene que acudir a la financiación exterior para pagar sus importaciones”. Algo que hace a la economía menos vulnerable a imprevistos, como el que pudo suponer la crisis de las divisas de mercados emergentes de hace dos meses.

Reformas pendientes: ámbito laboral y fiscal

Aun y todo, “¿qué habría que hacer para que esta recuperación fuera la máxima posible?”. En este sentido, Feito descartó algunas medidas, a las que ni siquiera se refirió, porque “no se van a hacer”, ya que “hemos entrado en el periodo pre-electoral, un cementerio indio en el que hay que caminar con cuidado para no despertar a los dioses”, y en el que los políticos renuncian a llevar a cabo medidas impopulares. Tal y como advirtió Feito, el periodo, incluyendo las elecciones de este año y el siguiente) se prolongará hasta finales de 2015.

En cambio, “en política, siempre se corren riesgos”, por lo que Feito sí aventuró algunas reformas de las que “se podrían hacer”, por lo menos, en los presupuestos para 2015. Aquí, el presidente de la Comisión de Economía de CEOE sí que se mostró partidario de “mejorar la reforma laboral”, por ejemplo, para flexibilizar la contratación o “evitar malentendidos que están lastrando la eficacia de la reforma” (se refirió así a declaración de improcedencia del ERE de Telemadrid).

En materia fiscal, Fetio reconoció que “se van a bajar impuestos”, pero advirtió de que “el verdadero impuesto es el elevado nivel de gasto público”. El experto aseguró que “los impuestos tienen que bajar”, porque, además, ha habido subidas que han supuesto una “salvajada”, como la del impuesto sobre el ahorro: “una medida demagógica, para demostrar severidad con los ricos, pero que sólo ha hecho más pobres a los pobres”, tal y como consideró Feito. Dicho esto, éste avanzó que “los impuestos a las rentas medias bajarán, pero poco” (ya que se eliminarán deducciones), al igual que los que ocurrirá con el Impuesto sobre Sociedades.

Otra carga impositiva, en la que Feito se mostró muy tajante, fue la que afecta al empleo: “tienen que bajar las cotizaciones sociales. Una bajada, cuanto más intensa, mejor”. Y, en este sentido, consideró insuficiente la medida de la “tarifa plana” de cien euros como máximo por contrato indefinido.

Currículum de José Luis Feito

José Luis Feito es un economista que cuenta con amplia experiencia práctica, adquirida en su paso por empresas privadas y por el sector público. Ha trabajado en el Ministerio de Economía y Hacienda y en el Banco de España. También ha sido director ejecutivo del Fondo Monetario Internacional, en Washington, y embajador de España ante la OCDE, en París.

Feito, licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales, es Técnico Comercial y Economista del Estado. Además, ha sido socio y miembro del Consejo de Administración de Morgan Stanley. Desde 2001, preside la Asociación de Sociedades Españolas Concesionarias de Autopistas, Túneles, Puentes y Vías de Peaje. Por otra parte, es autor de numerosas publicaciones sobre teoría y política económica.

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