Ante el cúmulo de falsedades vertidas por el sindicato ELA en su nota del pasado día 17 de febrero en relación con la incorporación de D. Alberto Pascual al Tribunal Laboral de Navarra, este Comité Ejecutivo desea realizar las siguientes puntualizaciones:
Comunicado del Comité Ejecutivo de CEN ante las falsedades vertidas por ELA en relaciķn con el Tribunal Laboral Confederaciķn de Empresarios de Navarra
1.- Es falso que el Sr. Pascual haya sido “nombrado Presidente” del Tribunal Laboral. La presidencia de este organismo es rotatoria entre las tres organizaciones que lo integran, CEN, CCOO y UGT. En la actualidad la presidencia corresponde a CEN, por lo que es D. José Antonio Sarría quien ocupa ese cargo. La verdad, como bien sabe ELA, el que el Sr. Pascual ha sido contratado como Secretario de dicho organismo, puesto de naturaleza técnica. Su contratación obedece exclusivamente a sus capacidades profesionales y a su probada cualificación para desarrollar el trabajo que se le encomienda. No olvidemos que se trata de un profesional con más de 25 años de experiencia en las relaciones laborales.
2.- Como también sabe perfectamente ELA, el Sr. Pascual ni ha estado ni está imputado en ningún proceso judicial. Resulta absolutamente grosero que ELA le acuse sin base alguna nada menos que de estar imputado (sic) “por malversación, estafa y falseamiento”.
3.- También el sindicato ELA es conocedor de que el Tribunal Laboral no es un órgano público, como afirma en su comunicado, sino que se trata de una institución de naturaleza privada y que, por tanto, contrata libremente al profesional que considera adecuado. Esa condición de organismo privado es perfectamente conocida por ELA, ya que hasta en tres ocasiones presentó sendas demandas -todas ellas fallidas- contra el Tribunal Laboral, ante los Juzgados de lo Social de Navarra, ante el Tribunal Superior de Justicia de Navarra y finalmente ante el Tribunal Supremo.
4.- Tampoco es cierto en absoluto que el anterior proceso de selección para el cargo de Secretario del Tribunal Laboral (en 2004) fuera público, ni que al mismo concurrieran “decenas de personas”. Es más, en aquella ocasión el puesto fue ofrecido, precisamente, al Sr. Pascual, quien declinó la oferta. Tanto entonces como ahora, y atendiendo a su carácter de entidad privada, El TLN contrata a su personal por consenso entre las organizaciones que lo integran.
5.- ELA afirma en su nota que (sic) “es como mínimo dudoso que se trate de la persona idónea para dirigir un organismo donde la objetividad, la independencia y la honradez deberían ser condiciones indispensables”. Poner en duda sin base alguna que el Sr. Pascual posee esas cualidades es absolutamente miserable, máxime cuando el despiadado ataque a una persona, a sus aptitudes y a su profesionalidad, se produce para obtener réditos políticos y sindicales. Parece que, para ELA, todo vale con tal de obtener esos réditos.
6.- Inaudita resulta también la afirmación de que el Sr. Pascual no es una persona “neutral ya que ha representado profesionalmente a la patronal”. El puesto de Secretario de un órgano de esta naturaleza no requiere de la neutralidad exigida por ELA, ya que no dicta resolución alguna en los conflictos que se tramitan en el organismo. Son las partes en conflicto las que acuerdan o desacuerdan, no el Secretario o los mediadores que intervienen. ELA lo sabe perfectamente, después de casi 19 años de funcionamiento del Tribunal Laboral, al que ha acudido en numerosas ocasiones.
7.- Finalmente, es ridículo pedir que el gobierno de Navarra “anule el nombramiento” del Sr. Pascual ya que –como hemos señalado- no se trata de un nombramiento sino de una contratación realizada por una entidad privada en ejercicio de sus propias atribuciones, en la que en ningún momento ha intervenido el Gobierno Foral, principal destinatario -junto con los sindicatos CCOO y UGT, además de la propia Confederación- del furibundo ataque lanzado por el sindicato nacionalista a través de una nota que, como hemos dicho, está plagada de falsedades y tergiversaciones.