La Confederación de Empresarios de Navarra (CEN), la revista Negocios en Navarra y Lacturale organizaron, el pasado miércoles, 20 de noviembre, la jornada "¡Puedo ser empresario!", con los alumnos del colegio Liceo Monjardín (Pamplona). En la sesión, el presidente de Lacturale, Juan Manuel Garro, explicó a los jóvenes los valores del emprendedor, y de cómo él los aplica a la "filosofía" de esta cooperativa líder del sector lácteo en Navarra. La jornada también contó con una visita de los alumnos a la granja de Lacturale en Etxeberri.
Los alumnos del Instituto de Educación Secundaria de Zizur Mayor asistieron, el pasado jueves 5 de diciembre, a la jornada "¡Puedo ser empresario!", que organizaron la Confederación de Empresarios de Navarra, la revista Negocios en Navarra y Desguaces "La Cabaña". En ella, los alumnos aprendieron las claves del emprendimiento conociendo la trayectoria del empresario Manuel Manjón, de Desguaces "La Cabaña", que les relató su historia desde que, a los 16 años, vino de León a trabajar en Pamplona.
Puedo ser empresario No importa lo que hagas, pero hay que ser el mejor Manuel Manjón
“Llegué aquí con una maleta, atada con una cuerda, y casi vacía, pero con la cabeza llena de ilusiones”, narró Manjón, que entonces comenzó a trabajar en una fábrica, hasta que, “a los 19 años, ya tenía mi propio taller de reparación de coches”. De hecho, Talleres Manjón sigue funcionando y, junto con otras empresas, como la asesoría Gespam, el grupo empresarial de Desguaces “La Cabaña” da empleo a más de 150 personas. “Yo quería ser empresario desde el principio. Tenía once hermanos y mi obsesión era buscar trabajo para todos ellos”, explicó éste.
De hecho, Manjón adelantó que Desguaces “La Cabaña”, que ya cuenta con cuarenta años de andadura en la Comunidad Foral, va a implantarse en Barcelona, con un desguace que superará los 150.000 metros cuadrados de superficie y que dará trabajo a un centenar de personas. “Allá hay muchos desguaces, pero ninguno de referencia. El nuestro va a ser distinto”, aseguró Manjón, que indicó cómo, a sus 65 años, pone tanta ilusión a su nuevo proyecto como en sus orígenes.
“No me voy a jubilar, porque disfruto con lo que hago y tengo buena salud”, aseguró Manjón, que recomendó a los alumnos que han de “poner pasión” en lo que hagan: “las cosas se sienten o no se hacen”. De hecho, “ser empresario tiene que ver con una actitud personal” y señaló que “por supuesto que se corren más riesgos que trabajando por cuenta ajena, pero, si se fracasa, te queda haber aprendido para empezar de nuevo”.
Por eso, el empresario también instó a los alumnos a que sean entusiastas con lo que hacen y que se esfuercen en “ser los mejores en lo suyo. No para ser los primeros, sino también para ayudar a que otros lo sean”. Manjón relacionó esto también con el “sacrificio”, ya que éste ha de ser grande, “pero la sensación que te queda cuando llevas adelante tu sueño es una barbaridad”, reconoció el responsable de Desguaces “La Cabaña”. Otra de las características del negocio que Manjón puso de relieve fue la de la constante adaptación al cambio, por ejemplo, en la reciente instalación de tecnología robótica en sus procesos. “Otros prefieren gastar el dinero en otras cosas, pero nosotros invertimos en nuestro negocio”, aseguró éste.
De esta forma, la empresa ha ido reinvirtiendo sus propios beneficios. Y, de hecho, “en el periodo de crisis, desde 2008 hasta este año, hemos creado 51 puestos de trabajo”, subrayó Manjón. Éste también añadió que “tener beneficio, aunque sean menos de 3.000 euros, es muchísimo, porque el mero hecho de tener beneficios ya significa que has pagado a todo el mundo: trabajadores, proveedores, etc.”.
Tras la charla y posterior coloquio, la jornada concluyó con una visita a las instalaciones de Desguaces “La Cabaña”, en Berrioplano.