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Discurso del presidente de CEOE, Juan Rosell, en la Asamblea General 2013
 
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Asamblea General de CEOE
"Sin buenos empresarios, y la mayoría lo son, no hay solución al paro ni a la crisis económica"
 
Juan Rosell, presidente de CEOE
 
"Hemos de revertir esa imagen contraria al empresario y a la actividad empresarial. La empresa es clave y la empresa hace sociedad, pero tenemos que explicarlo mejor. Hemos de recuperar la quebrada armonía entre ciudadanos y empresa. Sin buenos empresarios, y la mayoría los son, no hay solución al paro ni a la crisis económica". Así lo expresó el presidente de CEOE, Juan Rosell, durante su discurso tras la Asamblea General de CEOE, el pasado martes, 18 de junio.

Rosell puso de relieve la imagen del empresario como creador de empleo y riqueza, y manifestó que ésta es la idea que ha impulsado tanto las bases para la reforma de los Estatutos y el Código Ético de Buen Gobierno de CEOE que se aprobó en la Asamblea. El Código “supondrá un mayor control y una total transparencia; tanto con el dinero público, que es minoría, como en el privado, que es mayoría, sin excepciones ni tibiezas”.

En la Asamblea, también se presentó el documento “Las reformas necesarias para salir de la crisis” donde la organización pone de relieve todas aquellas medidas estructurales que son necesarias en la economía. “Las reformas son la clave y el camino para salir de la crisis económica, financiera y social. Hay que devolver la confianza a los ciudadanos”, afirmó el presidente de CEOE.

En concreto, algunas de las reformas planteadas son, entre otras, las de las Administraciones Públicas, la modernización del Estado del Bienestar, la garantía de la unidad de mercado, la implementación de mecanismos de apoyo a los emprendedores y su internacionalización, la reforma del sector energético o la reforma del sistema educativo y de la justicia. Además, Rosell insistió en que “es preciso profundizar y ser ambiciosos en las reformas, incluso en aquellas ya en vigor, para sentar las bases de una sociedad más competitiva a nivel global, no sólo a corto plazo, sino en el medio y también en el largo plazo”.

Además, el presidente de los empresarios sí que hizo hincapié en algunas reformas más urgentes e “imprescindibles”, por ejemplo, la de la fiscalidad. Según Rosell, “tenemos unos tipos impositivos parecidos a los países de nuestro entorno y, sin embargo, la recaudación no es suficiente”. Esto se debe a que “la recaudación no sufre por insuficiencia del sistema tributario, sino por el deterioro de la actividad económica”. Por lo tanto, “no son posibles más subidas de impuestos. Más impuestos destruirán actividad y empleo y no tendrían eficacia recaudatoria ni siquiera a corto plazo”.

En este sentido, y aunque reconoció que estas subidas de impuestos obedecen a la necesidad de alcanzar los objetivos de déficit, Rosell recordó que “la consolidación fiscal debe perseguirse no sólo por el lado de los ingresos, sino, más aún, por el de la reducción del gasto público y la necesaria reestructuración de las Administraciones Públicas y ahí queda mucho camino por recorrer, pero no va a ser fácil”.

Acceso a la financiación para las empresas

El presidente de CEOE también manifestó la “honda preocupación” de los empresarios españoles por el acceso a la financiación. “Seguimos pensando que la reestructuración y reordenación de nuestro sistema bancario es condición necesaria, aunque no suficiente, para reestablecer el flujo de financiación en los parámetros adecuados a la posición del ciclo de la economía española”.

Además, Rosell denunció que el sector público “mantiene un aumento importante de sus necesidades de financiación y de colocación de sus emisiones de deuda, que son finalmente captadas, en un elevado porcentaje, por las mismas entidades de crédito. Esta circunstancia está drenando recursos financieros para el resto de los agentes, por lo que es imprescindible que las Administraciones Públicas cumplan sus compromisos presupuestarios y minimicen su recurso a la financiación ajena a través del crédito bancario”.

Por otra parte, en materia laboral, Rosell señaló que “habría que proceder a reducir la complejidad y rigidez de la actual regulación, con 41 modalidades posibles, y potenciar el contrato a tiempo parcial, de formación, de aprendizaje, copiando a otros países que están dando la solución por esas vías. Sólo con muchas pequeñas soluciones y no mágicas ninguna, podemos combatir el mal general”, afirmó el presidente de la patronal.

A partir del minuto 8,40 puede ver AQUÍ la intervención de José Luis Feito

Previsiones económicas optimistas

En el acto institucional, también intervino el presidente de la Comisión de Economía de CEOE, y presidente del Instituto de Estudios Económicos (IEE), José Luis Feito, que realizó un análisis económico de la situación actual y reconoció tener “previsiones optimistas” en cuanto a la coyuntura de los próximos meses. “La economía española ha iniciado su recuperación. La cuestión ya no es cuándo nos vamos a recuperar, sino cuánto”, reconoció Feito.

Por ello, el experto, y en la línea de las reformas propuestas por el documento de CEOE, advirtió de que “el ritmo de crecimiento dependerá de lo que haga el Gobierno en los próximos seis u ocho meses”, ya que éste tendrá que abordar reformas “impopulares”, con coste político, y, pasado ese periodo, ya se entrará en “periodo pre-electoral”. Así que “o las reformas se hacen los próximos seis meses o ya no se hacen… o se las hacen, como le pasó al anterior Gobierno”, afirmó el presidente del IEE.

Feito también realizó un relato de la crisis económica, desde que, en 2008, se derrumbó la fuente de ingresos que suponía la burbuja inmobiliaria y “teníamos un nivel de gasto que no podíamos pagar y una deuda pública que ya nos estaban retirando”, por lo que “teníamos que recortar gasto y fomentar el ahorro interno”. Por ese motivo, y aunque Feito reconoció que, en un primer momento, “se podía entender que se subiera el IRPF o el IVA”, es difícil comprender que se subiera la fiscalidad sobre el ahorro o sobre los beneficios empresariales. De hecho, Feito aseguró que “una recuperación rigurosa depende de que se bajen los tipos”, porque con una fiscalidad elevada “se suprimen las posibilidades de inversión futuras”.

Extraordinario aumento de la competitividad exterior de la economía española

A pesar de estas advertencias, Feito señaló los motivos de su optimismo en la situación económica, como son “la intensa rebaja de los costes de financiación”, tanto para la Administraciones Públicas como para las familias hipotecadas, o la caída del coste del petróleo y otras materias primas. Sin embargo, “el factor decisivo que está impulsando la recuperación de la economía es el extraordinario aumento de la competitividad exterior de la economía española”.

De hecho, añadió que “la ganancia de competitividad de los últimos cuatro años sólo podríamos haberlo hecho con una devaluación del tipo de cambio de la peseta del orden del 30%” (si no existiera moneda única). Así, Feito se reafirmó en que “hemos ganado más competitividad incluso que la que tuvimos a mediados de los noventa y seguiremos ganándola en los próximos dos o tres ejercicios”. De modo que, sin tocar el tipo de cambio de nuestra moneda, y “evitando la vía dolorosa del paro”, nuestro país ha aumentado competitividad gracias a la moderación salarial, tal y como explicó el presidente de la Comisión de Economía de CEOE.

Para reflejarlo, Feito se refirió a los “espectaculares datos” de comercio exterior (en el mes de marzo, España registró un saldo positivo de su balanza comercial de 635 millones de euros). El dato también refleja el descenso de nuestras importaciones, ya que “la caída de la demanda interna no está afectando a las empresas españolas, que han ganado tres puntos de cuota de mercado nacional, sino a los productores extranjeros”. En suma, y según concluyó el ponente, “el aumento de las exportaciones conllevará la llegada de más capital extranjero, más actividad económica, más generación de empleo y, a pesar de la moderación salarial, más consumo”.

Las previsiones optimistas también fueron compartidas por el consejero delegado del Grupo BBVA, Ángel Cano, que, en su ponencia, estimó que la economía española crecerá en el entorno del 1% para 2014, pero también subrayó que “en la medida que las reformas se hagan de forma adecuada, el crecimiento será superior”. En concreto, se refirió a reformas “para mejorar la competitividad empresarial e impulsar definitivamente la creación de empleo”.

Cano reconoció, sin embargo, que “el mercado de crédito está distorsionado”, entre otras razones, porque “no ha terminado todavía el proceso de reestructuración bancaria”. Para ello, “es imprescindible que las empresas intervenidas vuelvan al sector privado”, así como que concluya el desapalancamiento del crédito en algunos sectores de la economía.

El crecimiento depende de la exposición a los mercados internacionales

Concretamente, Cano explicó que, “en el año 2000, el volumen de crédito sobre el PIB era del 89%. Mientras, entre 2000 y 2008, estuvimos creciendo constantemente hasta llegar al 175% al inicio de la crisis”. En cambio, “en los cuatro últimos años de desapalancamiento, hemos bajado al 145%, así que estamos mejor, pero todavía muy por encima del volumen que teníamos hace quince años”. Según éste, ahora queda “canalizar el crédito hacia aquellos sectores que más están creciendo. Fundamentalmente, el sector exportador” y añadió: “el crecimiento de la economía española depende de nuestra exposición a los mercados internacionales”. En este sentido, incidió en datos positivos, como el de que, en los últimos cuatro años, las exportaciones españolas han crecido un 30%.

También incidió en la idea de “dar crédito de forma más equilibrada y responsable” el presidente de “La Caixa”, Isidro Fainé, que intervino en la Asamblea General de CEOE en calidad de representante del Consejo Empresarial para la Competitividad, que se apuntó al optimismo al reconocer que “España está recuperando su activo más importante: la credibilidad”. Una credibilidad que se ha conseguido en base a “reformas hechas con sacrifico y decisión”.

Por ejemplo, Fainé avaló la reforma laboral porque “ha mejorado la eficiencia de las empresas”, así como la reforma del sistema financiero (el sector ha pasado de 55 entidades en 2008 a 18 en la actualidad), pero hizo especial hincapié en el “esfuerzo para reducir el déficit fiscal”, que “ha hecho que los inversores internacionales confíen en nuestras cuentas públicas”. De hecho, entre 2008 y 2012, España ha recibido 25.000 millones de euros en inversión extranjera directa. Cifra prácticamente igual a la que se tenía antes de la crisis. Por otra parte, también reconoció que quedan reformas pendientes como la de la Administración pública, el sector energético o la liberalización de servicios profesionales.

En definitiva, Fainé llamó a “apoyarnos en nuestras fortalezas”, como unos “costes laborales competitivos, una infraestructura de primer nivel y una posición geoestratégica”. Además, “España tiene multinacionales líderes mundiales en sus sectores y unas pequeñas empresas eficientes, competitivas y exportadoras”. Con todo, el presidente de “La Caixa” afirmó que el país “volverá a ser un país de grandes oportunidades”.

El emprendedor, aventurero “extremo”

El acto también contó con la ponencia “Las pymes y los autónomos, motor de crecimiento económico”, a cargo del socio fundador de INVERGROUP, Albert Bosch, que se refirió a cómo el concepto de “empresario” ha sido sustituido por el de “emprendedor”, que tiene quizá una concepción menos peyorativa. Sin embargo, Bosch reiteró que “necesitamos muchos empresarios”, que son los que “generan riqueza y empleo”.

En su intervención, Bosch desglosó “cuatro factores por lo que la figura del emprendedor equivale a la de un aventurero extremo”:

1. Porque todo lo tiene que hacer él. El emprendedor “tiene que saberlo todo”, con conocimientos múltiples y tan dispares como la gestión administrativa, las relaciones laborales, el derecho mercantil, la fiscalidad o las nuevas tecnologías. “Y, si no los sabes, y tienes una infracción, eres un presunto culpable”.

2. Gestión del riesgo. Según Bosch, el emprendedor ha de “gestionar muchos riesgos” y, además, “la mayoría de los proyectos van a fracasar”. Por este motivo, el socio de INVERGROUP incidió en “que los que fracasen no estén estigmatizados de por vida”, tanto ante la Administración como ante las entidades financieras.

3. Gestionar la incertidumbre. En este sentido, Bosch denunció que cambien el marco normativo “cada dos por tres”. “El mundo cambia a tal velocidad que, por lo menos, pedimos que el cambio sea estable”, apuntó éste, que añadió: “no sobreviven los más fuertes o los más preparados, sino los que se adapten mejor al cambio”.

4. Soledad. “El pequeño emprendedor está muy solo”, reconoció Bosch. Especialmente, en los momentos difíciles, “cuando vas a avalar una hipoteca o estás en un concurso de acreedores”. En definitiva, “cuando estás más débil”.

Otra de las intervenciones fue a cargo del presidente de GESTAMP, Francisco Riberas, que también reclamó que “dejemos de regodearnos en nuestros problemas” y añadió: “no podemos seguir hablando sólo de los problemas de competitividad de las empresas (costes de obra, rigideces del mercado laboral, etc.), sino que tenemos también que hablar de la construcción de ofertas de valor en nuestros productos y servicios para que nuestros clientes nos prefieran a nosotros”. Por este motivo, “el coste y el precio son importantes, pero elementos como la tecnología o la logística también cuentan”.

Siguiendo esta premisa, Riberas aseguró que desde su empresa, en plena crisis, han mantenido una estrategia a largo plazo, con la que “la crisis ha sido una oportunidad para convertirnos en proveedores estratégicos”. Por ejemplo, invirtiendo en países emergentes e internacionalizándose. En definitiva, “de 2007 a 2012, hemos pasado de facturar apenas 2 millones a hacerlo en 5,7 millones. Y de apenas 12.000 personas a 28.000”, apuntó el presidente de GESTAMP.

Reformas estructurales para mejorar la flexibilidad y la competitividad

La clausura del encuentro fue a cargo del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que aseguró que, desde el Ejecutivo, “seguiremos con las reformas estructurales para mejorar la flexibilidad y competitividad de la economía, y para facilitar la vida de las empresas”. De hecho, Rajoy anunció que, “en las próximas semanas, presentaremos las siguientes reformas estructurales: unidad de mercado, que ya está en marcha; Ley de Emprendedores, que se aprobará en las próximas fechas; sostenibilidad del modelo de pensiones; Ley de Administración Local; reforma de la Administración; reforma energética; Ley de Desindexación de la economía y algunas otras también importantes”.

Rajoy también reconoció que “la sensación de asfixia que vivimos hace un año, en la que unos y otros hablaban sólo de la fecha del rescate de la economía española, hoy no es tal, y eso creo que es una buena noticia. Pero, además, pienso que en la economía española hay algunos datos que son positivos”. Por ejemplo, el presidente del Gobierno se refirió a que el déficit público se ha reducido en dos puntos (22.000 millones de euros), “en un momento de recesión económica y con muchos problemas de financiación”.

Sin embargo, Rajoy señaló a los empresarios que “hay motivos fundados para la esperanza, que hay indicadores económicos que mejorar, que la sociedad española, y ustedes particularmente, están haciendo las cosas bien y que eso nos debe llevar al convencimiento a todos de que es posible superar esta situación”.

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