Conservas Anko, asociados de ALINAR, mantiene hoy la esencia con la que comenzó a finales de los años cincuenta en Cadreita, cuando el padre de Javier, Benito Prat, envasaba fruta y tomate para los vecinos del pueblo. La empresa, nacida como Conservas Benito Prat, se consolidó tras su refundación en 1988 como Anko SL, ya con la segunda generación al frente. Con el tiempo desarrollaron sus propios productos y una marca reconocible que, según afirma, ha sido decisiva: “Nos ha permitido sobrevivir mientras otras conserveras han ido cerrando”.