En la revisión de la coyuntura económica de noviembre se mantienen las previsiones a la baja del crecimiento y destaca que la fuerte destrucción de empleo en el tercer trimestre es un indicador más acorde con una etapa de recesión que de estancamiento. A esto, se suma la posible moderación de las exportaciones españolas en los próximos meses, a pesar de los fuertes ritmos de crecimiento que habría experimentado anteriormente.
Si el cumple Pacto de Estabilidad, se ganaría la credibilidad de los mercados financieros con la consecuente caída de la prima de riesgo y de los costes financieros
Aunque el nivel de incertidumbre con respecto a 2012 es muy elevado y a que la mayoría de los analistas ha revisado sus previsiones de crecimiento a la baja, CEOE afirma que si se cumple el Pacto de Estabilidad la recuperación económica podría comenzar gradualmente a finales del próximo año y consolidarse en 2013.
Según el último informe de coyuntura socio-económica de 2011 elaborado por la Confederación Española de organizaciones Empresariales (CEOE), los datos del cuarto trimestre no son halagüeños debido a un debilitamiento de la demanda interna y a una aportación menos positiva del sector exterior, dos indicadores cuya evolución ya adelantó esta organización en sus informes de octubre y noviembre. Sin embargo, y con motivo del cierre de 2011 y el comienzo de 2012, CEOE en su último informe (diciembre de 2011) realiza una previsión que va más allá del primer trimestre del próximo año y estima que si se dan una serie de condiciones la economía española podría superar su periodo de estancamiento e incluso los riesgos de recesión si se cumplen una serie de condiciones como el cumplimiento firme del Pacto de Estabilidad.
Así, aunque matiza que el nivel de incertidumbre es muy elevado, prevé un comienzo de año complicado y una gradual recuperación que continuará durante 2013. En este sentido, explica que el necesario cumplimiento del Pacto de Estabilidad erosiona la demanda interna en el corto plazo, pero que si se realiza con firmeza, al igual que las reformas estructurales, la ganancia de credibilidad en los mercados financieros internacionales, con la consecuente caída de la prima de riesgo y de los costes financieros, podrían contribuir a la mejora de la confianza en las empresas y familias. En consecuencia, se produciría una recuperación de la economía española a finales de 2012 que se consolidaría en 2013.
En cuanto al mercado laboral, la información recientemente publicada señala que el diagnóstico es muy desfavorable para final de año. Como se sabrá, y tal y como recoge el informe, noviembre de 2011 se ha saldado con la tercera mayor subida del paro registrado de toda la serie histórica y con la segunda mayor caída de afiliados a la Seguridad Social. Esta es la razón por ello por lo que en el último trimestre del año el desempleo supera la barrera de los 5 millones de personas. Según las previsiones de CEOE, este nivel se mantendrá durante todo 2012 y hasta 2013 no se comenzará a crear empleo.
Consumo de las familias
El consumo de las familias y la inversión se han debilitado durante el último periodo del presente año, mientras que la contracción más notable de la demanda se observa en la inversión en construcción, seguida del gasto en consumo de las AAPP, en línea con la política de austeridad del Gobierno. En base a los datos se contempla un mayor deterioro en el cuarto trimestre con lo que el crecimiento para el conjunto del año se situará en el 0,7 por ciento. Con respecto a 2012, las previsiones continúan revisándose a la baja. Las últimas estimaciones de la OCDE prevén un 0,3 por ciento de crecimiento para el próximo ejercicio y la media de las previsiones de los analistas internacionales también se sitúa en torno a esa tasa, según se detalla en el informe de coyuntura.
A falta de poco tiempo para el cierre del ejercicio, la inflación se mantiene todavía elevada. No obstante, las previsiones indicadas por CEOE en su informe apuntan una notable moderación en el último mes del ejercicio, con lo que la tasa interanual se situaría por debajo del 2,5 por ciento en diciembre. Este descenso vendría fundamentalmente derivado de un efecto base con respecto al año anterior, cuando la inflación sufrió un repunte significativo, en concreto en el mes de diciembre. Con la información disponible hasta el momento, no se esperan subidas impositivas en lo que queda de ejercicio y tampoco el petróleo está mostrando una tendencia alcista que pueda prever incrementos por encima de lo esperado en sus derivados energéticos.
Con respecto a la ejecución presupuestaria, según los datos facilitados por CEOE, a falta de dos meses para concluir el año, el Estado muestra un desajuste no financiero en sus operaciones por importe de 40.065 millones de euros, cifra casi un 17 por ciento menor a la registrada en los mismos diez meses del año anterior. Este déficit supone el menos 3,7 por ciento del PIB previsto para 2011, un 1,1 puntos de PIB por debajo del objetivo de desequilibrio para el conjunto de las Administraciones Centrales durante todo el ejercicio. Ha de tenerse en cuenta que la previsión del menos 4,8 por ciento de déficit de las Administraciones Centrales, según figura en la actualización del Programa de Estabilidad 2011-2014 (que incluye el efecto de las liquidaciones de las Administraciones Territoriales), se realizó bajo la hipótesis de un crecimiento real del PIB del 1,3 por ciento y una variación monetaria del 2,6 por ciento, bastante alejado del consenso del mercado.
Durante los diez primeros meses de 2011, los recursos no financieros del Estado se han contraído un 15,2 por ciento. Ello se justifica por el descenso de la recaudación impositiva, que se ha visto reducida un 22 por ciento, debido al incremento de las entregas a cuenta a las Comunidades Autónomas de régimen común a partir de la aplicación del nuevo sistema de financiación de las mismas.
Contexto Internacional
La OCDE revisa a la baja las previsiones de crecimiento de la economía mundial y reclama acciones para impulsar la actividad. En Estados Unidos la mejoría de los indicadores de confianza y de empleo apuntan a un mayor dinamismo en el crecimiento del cuarto trimestre. Europa es el área que más riesgo tiene de volver a la recesión, aunque sea más suave que la de 2009. La crisis de deuda, la falta de resolución de los problemas financieros y estructurales de la economía europea retroalimentan un escenario de por sí negativo y, por ello, las perspectivas a corto y medio plazo son menos favorables.
El PIB del tercer trimestre en Europa ya refleja esta desaceleración de la actividad, aunque se observa una gran dispersión en la evolución de las distintas economías. Así, frente al crecimiento moderado de Alemania, Francia y Reino Unido, España está a las puertas de una recaída a corto plazo, mientras que Portugal y Grecia siguen sumidas en la recesión. En esta situación, el Banco Central Europeo ha bajado de nuevo los tipos de interés hasta dejarlos en el 1 por ciento y amplió la liquidez a los bancos con las subastas a 36 meses. La disciplina fiscal es el eje central de las políticas europeas para generar confianza en lso mercados y superar la crisis de deuda soberana.