“La CEOE pone reglas, pero no somos la Inquisición” (Juan Rosell, entrevistado en ABC, 15 de diciembre)
En esta semana de elecciones en CEOE, el lunes salió publicada una entrevista al presidente de los empresarios en ABC, en la que, preguntado por si es “demasiado permisivo con el Gobierno”, Rosell aseguraba que “este Gobierno es el que más reformas ha realizado, y de calado. Y nosotros les hemos acompañado, pero al final los gobiernos tienen que legislar para el país en su conjunto”. Dicho esto, añade: “nosotros tenemos siempre que pedir el máximo y al final los gobiernos hacen lo que crean conveniente”. Por ejemplo, Rosell reclama que, en el ámbito laboral, “lo más importante es que la legislación deje hacer las cosas normales en las empresas, si caen las ventas, poder reestructurar la empresa”.
Preguntado también por la reciente propuesta económica de Podemos, Rosell asegura que “es muy fácil decir que lo vamos a solucionar todo dando más dinero para la sanidad, para educación, que subiremos mil euros más a los pensionistas, pero después habrá que gestionar. Están con la música, pero deben concretar cuánto cuesta todo lo que proponen”.
“Patronal y sindicatos firmarán una subida salarial en torno al 1%” (La Razón, 15 de diciembre)
“Los agentes sociales llevan medio año trabajando en la redacción de un nuevo acuerdo y, según ha sabido La Razón, han dejado para el final los aspectos salariales de común acuerdo”. De esta forma, el diario se hacía eco de las últimas informaciones en torno a las negociaciones de patronales y sindicatos sobre el acuerdo salarial, y que “prolongarán hasta el próximo mes de enero”. Según estas fuentes, “CEOE aceptará un alzo superior al 0,6% de este año, pero lejos de la horquilla entre el 1,3% y el 1,5% al que aspiran CCCOO y UGT”.
Así, “desde las patronales se acepta una lógica subida salarial después de años de sacrificio, pero se considera que la petición sindical es un salto ‘demasiado brusco’. También cabe destacar que el incremento salarial de los convenios firmados este año hasta el mes de noviembre es del 0,57%, cumpliéndose así las recomendaciones del II AENC, que se suscribió en 2012.
“El Gobierno estudia una subida del salario mínimo inferior al 1% en 2015” (El Economista, 15 de diciembre)
Otra exclusiva avanzada esta semana es la de que “responsables del Ministerio de Empleo y Seguridad Social han avanzado a El Economista” que el Gobierno está estudiando “dar marcha atrás en su propuesta de congelación del salario mínimo interprofesional (SMI) para el próximo ejercicio y estudia aprobar una subida en el decreto que deberá fijar la cuantía de la retribución mínima antes de final de año”. De esta manera, Empleo “defenderá la propuesta para aumentar el consumo y alejar el riesgo de la deflación”.
En concreto, el SMI, actualmente fijado en 645,30 euros, pasaría a ser de 753 euros al mes, teniendo en cuenta que se consideran 12 pagas anuales. Por otra parte, el diario reconoce que “altos cargos del Ministerio de Hacienda” afirman que esta subida “se está estudiando y no se descarta”.
“El descenso de las indemnizaciones recorta los costes laborales un 0,4%” (El País, 18 de diciembre)
De esta forma, el diario El País se hacía eco de las cifras arrojadas por el Instituto Nacional de Estadística (INE) que informaba de que “la supuesta recuperación que reflejan los datos del PIB, que en los últimos meses ha logrado mantener las tasas positivas de crecimiento tras dejar atrás la recesión a finales de 2013, no llega a los salarios”. En concreto, según la estadística de costes laborales, lo que cada empresa paga por sus trabajadores bajó un 0,4% en el tercer trimestre del año.
“Laboral, logística y energía, claves de inversión” (Francisco Aranda, en ABC, 14 de diciembre)
El pasado domingo, el secretario general de la Organización Empresarial de Logística y Transporte, Francisco Aranda, publicó un artículo en ABC, en el que señalaba que, en este momento, los inversores industriales se encuentran en permanente búsqueda de localizaciones y analizan muchos factores antes de tomar su decisión final, pero los más determinantes son la situación local del mercado laboral, el coste de la energía y el grado de desarrollo del sector logístico”. Por ejemplo, “respecto al mercado de trabajo es crítico que exista flexibilidad y posibilidad de adaptación de unos recursos humanos, con la formación adecuada, a las necesidades cambiantes de la demanda. La rigidez laboral actúa como infranqueable bandera de entrada para el inversor, es decir, desalienta la creación de puestos de trabajo y eso no nos lo podemos permitir”.
En cuanto a la logística, Aranda señala que “vuelve a convertirse en un sector estratégico de futuro, más aún si atendemos a que los estudios nos indican que el tiempo de entrega del paquete es esencial en la experiencia de compra del cliente ya que impacta positiva o negativamente en casi un 40% de los encuestados. Detrás de esa entrega hay todo un proceso muy complejo de plazos de entrega, lugares, gestión de devoluciones, trazabilidad del proceso o manipulación previa”.
“Propiedad industrial e intelectual, motor de la innovación en Europa” (Emma Marcegaglia y Juan Rosell, en ABC, 17 de diciembre)
“Investigación, desarrollo e innovación son sinónimos de progreso, crecimiento, mejora de competitividad y creación de empleo. Sin embargo, es necesario que las personas y empresas innovadoras y creativas sepan que sus invenciones y creaciones pueden ser protegidas y que sus derechos serán respetados”. Así comienza el artículo, publicado el miércoles en ABC, firmado por la presidenta de BUSINESSEUROPE (patronal europea), Emma Marcegaglia, y el presidente de CEOE, Juan Rosell, en defensa de la propiedad industrial e intelectual.
Según los líderes patronales, “la puesta en valor de este tipo de activos intangibles es un hecho que, hoy en día, debe formar parte del núcleo de las estrategias de desarrollo de las empresas como uno de los elementos de importancia capital para lograr extraer el máximo potencial de los recursos humanos, técnicos y económicos puestos al servicio del progreso”. Ahora bien, advierten de que “incluso cuando las innovaciones logran alcanzar los mercados, existen nuevos obstáculos a los que las empresas deben hacer frente, como el cumplimento de los derechos de propiedad industrial e intelectual, especialmente en el ámbito online y trasfronterizo”.