La adaptación a las condiciones de los cambios de ritmo trae como consecuencia una serie de problemas que suelen afectar a las personas sometidas a trabajos a turnos.
La seguridad vial afecta a todos por igual, tanto a profesionales como a particulares, y las consecuencias sociales, económicas y personales derivadas de los accidentes, son una lacra que obligan a realizar una buena gestión de la seguridad vial en el trabajo.
El uso de las carreteras para el desarrollo de la actividad laboral es la principal causa de fallecimientos y lesiones en el trabajo, suponiendo un 11,1% del total de accidentes de trabajo. Por ello, la seguridad vial debería ser una prioridad para las organizaciones, no sólo por motivos legales y financieros, sino también por motivos sociales, de reputación y eficiencia.
Una buena gestión de la seguridad vial brinda una oportunidad de reducir los costes de varias maneras:
• Reducción de los costes operacionales como el consumo de combustible y el mantenimiento de los vehículos gracias a unos mejores estándares de conducción.
• Reducción de los días de trabajo perdidos debido a lesiones.
• Reducción del riesgo de padecer enfermedades relacionadas con el trabajo.
• Menor estrés y mayor confianza/satisfacción en el trabajo.
• Menor tiempo perdido para reprogramar el trabajo.
• Menor número de vehículos fuera de la carretera que reparar.
• Menor pedidos y oportunidades de negocio perdidos.
• Menor probabilidad de que a empleados clave se les retire el permiso de conducir.
Factores de riesgo
• Riesgos relacionados con factores de seguridad:
- Velocidad: ocupa el primer lugar entre las causas de los accidentes de tráfico relacionados con el factor humano. La velocidad es un aspecto esencial para la seguridad vial, a mayor velocidad, aumenta la posibilidad de sufrir un accidente, y las consecuencias del mismo serán más graves. Asimismo, las velocidades altas exigen más capacidades y habilidades al conductor, que deberá prestar una mayor atención a todas las circunstancias que se presenten. Un aumento de velocidad implica mayores niveles para la distancia de frenado, el tiempo de reacción y la distancia de seguridad entre vehículos.
- Consumo de alcohol, medicamentos y sustancias psicotrópicas: existe una relación directa entre el consumo de alcohol y los accidentes de tráfico, debido principalmente al deterioro de las capacidades de conducción, la disminución de la atención, la alteración de las funciones visual y auditiva, las perturbaciones en el campo perceptivo, el cansancio, la somnolencia y la fatiga muscular.
• Riesgos relacionados con factores de trabajo, sociales y personales:
- Fatiga: se considera como el desgaste que se produce cuando se ha realizado un trabajo excesivo sin compensarlo con el descanso. Disminuye la actividad normal o habitual de la persona, lo que puede dar lugar signos de deficiencia en las funciones musculares e intelectuales. Si el conductor está en una situación de fatiga, el riesgo de accidente va a ser mayor, ya que la conducción requiere, por su complejidad, que todos los mecanismos psicofísicos se desarrollen adecuadamente. La aparición de la fatiga durante la conducción de vehículos se debe a diferentes circunstancias:
• Externas al conductor: retenciones de tráfico, mal estado de la vía, condiciones meteorológicas desfavorables, monotonía de la carretera, etc.
• Relacionadas con el conductor: mantenimiento prolongado de la atención, jornadas largas de conducción, posturas inadecuadas al volante, falta de sueño, mala alimentación (exceso o defecto), problemas personales, apremio de tiempo, etc.
• Relacionadas con el vehículo: poca ventilación del habitáculo, iluminación inadecuada, exceso de calor, ruidos monótonos, incomodidad del asiento, etc.
- Trastornos del sueño: los efectos que produce la falta de sueño y que pueden ser muy peligrosos para la conducción son: disminución de la capacidad de reacción, alteraciones de la respuesta motriz, distracción y disminución de la concentración, alteraciones de la percepción y pérdida de control del vehículo, confusión, conductas arriesgadas, etc.
- Otros factores: apnea, estrés, problemas laborales, carga de trabajo, insatisfacción laboral, etc.
• Riesgos relacionados con factores ambientales:
- Conducción en condiciones meteorológicas adversas: la conducción se puede dificultar en gran medida debido a la lluvia, el granizo, la niebla, el viento, la nieve y el hielo; todas estas circunstancias perjudican fundamentalmente la visibilidad y la adherencia del vehículo a la superficie de la vía. Como normas generales a tener en cuenta se indican, moderar la velocidad, mantener los neumáticos en buen estado, frenar con suavidad y suficiente antelación, manteniendo la distancia de seguridad, utilizar el alumbrado del vehículo correspondiente a cada situación (luces de cruce, de niebla...), etc.
- Conducción nocturna y con falta de visibilidad: la visibilidad disminuida exige una mayor concentración y atención para conducir. Se debe tener especialmente en cuenta el principio fundamental de “ver y ser visto” ya que durante la noche resulta más difícil la apreciación de distancias, objetos y colores. Por otra parte, los momentos del amanecer y del anochecer presentan el riesgo añadido de la adaptación al cambio de visibilidad y el deslumbramiento que produce el sol al encontrarse en el mismo plano que el conductor. La conducción nocturna exige un control de la utilización de las luces del vehículo, para evitar deslumbramientos, y especiales precauciones en los adelantamientos y en las paradas o inmovilizaciones por avería u otras circunstancias.
Medidas preventivas
• Medidas preventivas relacionadas con factores de seguridad:
- Facilitar información continua respecto a los transportes públicos y al estado de las vías de circulación que utilizan los empleados en los trayectos “in itinere” y en los “en misión”.
- Mantenimiento y rehabilitación de las vías que afecten a la empresa, especialmente los accesos y las vías de circulación internas en los polígonos industriales.
- Señalización adecuada en cuanto al tipo, a la localización, al diseño (aspecto y percepción) en el entorno laboral inmediato.
- Las empresas también pueden establecer un sistema centinela, para recoger todas las deficiencias con las que se encuentran sus empleados y derivarlas a las correspondientes jefaturas de tráfico o departamentos municipales para su control y reparación.
• Medidas preventivas relacionadas con el factor humano:
- Información exhaustiva a los empleados sobre cualquier factor de la producción que pueda tener efectos secundarios sobre sus capacidades de respuesta y reflejos en los desplazamientos por las vías públicas, tales como el uso de substancias que pueden disminuir los reflejos y la atención, especialmente colas, disolventes, pesticidas, etc.
- Realización de reconocimientos médicos periódicos exhaustivos a los trabajadores con el fin de detectar cualquier problema de salud que pueda suponer un riesgo en los desplazamientos por la vía pública o en los transportes públicos, tales como estados de embriaguez o consumo de estupefacientes.
- Implantación de programas de control sobre el alcohol y otras drogodependencias.
- Información a los trabajadores sobre los accidentes de tráfico producidos en puestos o tareas que no comportaban el uso de vehículos.
- Investigación exhaustiva de todos los accidentes ocurridos en los trayectos “in itinere” y en los desplazamientos en jornada que no comportaban uso de vehículos.
- Formación general en seguridad vial de los empleados.
- Campañas internas de difusión de la cultura preventiva en el ámbito vial.
• Medidas preventivas relacionadas con el factor organización:
- Creación de comedores en los centros de trabajo, que eviten o disminuyan las salidas y desplazamientos dentro de la jornada laboral.
- Fomento del uso de medios de transporte más seguros.
- Facilitar alternativas de transporte colectivo, diferentes de los desplazamientos individuales o en vehículos.
- Flexibilización de los horarios de entrada y salida al lugar de trabajo, con el fin de evitar los desplazamientos “in itinere” en horas que sean punta.
- Reducción de los desplazamientos “in itinere” en el curso de las pausas de la jornada laboral, implantando jornadas continuas.
- Facilitar los medios de transporte siempre que existan circunstancias especiales en un trabajador.
• Medidas preventivas relacionadas con el factor ambiental:
- Información sobre los problemas ambientales, tanto los climatológicos como los derivados de su naturaleza, que puedan dificultar el transporte público y los desplazamientos peatonales.
- Información sobre modificaciones en los entornos de las vías, como las obras o las interrupciones, que pueden afectar a la atención en la circulación.
- Información y sensibilización sobre aquellos elementos que pueden causas distracciones, como la publicidad.
- Utilización de vestuarios de seguridad para hacerse notar en los desplazamientos peatonales cuando los factores ambientales sean adversos.
- Información y sensibilización sobre el peligro del uso abusivo de las nuevas tecnologías, los equipos complejos de música, la telefonía, los ordenadores y otros accesorios, cuando se transita por las vías públicas.
Fuentes
- Fundación para la Prevención de Riesgos Laborales, www.funprl.es.
- Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, www.insht.es.
El contenido de dicha publicación es responsabilidad exclusiva de la entidad ejecutante y no refleja necesariamente la opinión de la FUNDACIÓN de prevención de riesgos laborales.
Beatriz Remón
Dpto. de Prevención de Riesgos Laborales de CEN