El precio de la electricidad industrial aumentó un 37%, entre los años 2005 y 2012, en la Unión Europea. Por el contrario, este precio cayó un 4% en Estados Unidos, durante este mismo periodo.
Informe Eurobarķmetro de las reformas 2014 BUSINESSEUROPE
Además, cabe destacar que los precios de la electricidad y gas para los usuarios industriales son mucho más elevados en la UE que en potencias “emergentes” como India y China. “Si no se toman con urgencia mediadas apropiadas, esta diferencia podrá ser aún mayor”, perjudicando así a la competitividad de las empresas europeas.
Ésta es una de las advertencias lanzadas por la patronal europea BUSINESSEUROPE, en su informe de “Eurobarómetro de las reformas 2014”, en el que propone distintas medidas a adoptar en el ámbito comunitario para mejorar la competitividad de las empresas y de la economía europea en general. Según esta federación de patronales, de la que también forma parte la española CEOE, “Europa ha perdido competitividad a nivel mundial y necesita, con urgencia, concentrarse más en apoyar a las empresas mediante la creación de bienestar económico y oportunidades de empleo, esenciales para financiar los servicios públicos, sostener nuestros sistemas de protección social y fomentar la cohesión social”.
Como muestra de esa pérdida de competitividad, el informe pone de relieve que, en los últimos cinco años, se han perdido seis millones de puestos de trabajo en la Unión Europea, en comparación con el alrededor de un millón en Estados Unidos. Mientras, en Asia, en esos últimos cinco años, el PIB chino ha crecido más de un 50% y la economía india más del 30%. También, economías desarrolladas como Japón y Estados Unidos han recuperado el terreno que habían perdido durante la crisis, estando previsto que Estados Unidos crezca otro 2,6% en 2014. Por otra parte, la participación de la UE en los flujos mundiales de inversión extranjera directa cayó hasta el 24% en 2012, en comparación con el 40% que representaba en el año 2000.
Ante estas cifras, BUSINESSEUROPE pone de manifiesto que “los Estados miembros deben conseguir de forma urgente mayores progresos en materia de consolidación fiscal favorable al crecimiento y de reformas de los mercados laborales y de productos, ya que son elementos esenciales para el crecimiento y la competitividad”. Para ello, la patronal europea propone distintas reformas a llevar a cabo, que, si llegaran a implantarse, conllevarían un crecimiento del 6% del PIB comunitario en un plazo de diez años.
Menor carga fiscal, menos trabas administrativas y otras reformas
Por ejemplo, en materia fiscal, el informe pone de manifiesto cómo, en la UE, la carga fiscal total “es mayor que en nuestros principales socios internacionales”, y añade: “Los Estados miembros, en lugar de aumentar los impuestos, tienen que continuar con la consolidación fiscal favorable al crecimiento, centrándose principalmente en la reducción del gasto público corriente protegiendo la inversión”. Cabe destacar en este sentido que, además, España tiene algunos de los tipos más elevados de la Unión Europea, en impuestos tales como IRPF (tipo máximo del 52%, frente al 38,1% de la media europea), Sociedades (del 30%, frente a la media del 23,5%) o IVA (del 21%, cuando países como Alemania o Francia lo tienen en el 19%).
El documento de BUSINESSEUROPE también se incide en la necesidad de facilitar la labor administrativa a la creación de empresas: “se debe simplificar y diseñar adecuadamente toda la legislación, de manera que conlleve la mínima carga administrativa asociada, con el fin de apoyar la creación de empresas y su expansión”. De hecho, el informe cifra en 120.000 millones de euros (el equivalente al 1% del PIB comunitario) el coste de las cargas administrativas en la UE.
Por otra parte, en materia de innovación, se subraya que el gasto total de la UE en I+D en porcentaje del PIB se ha mantenido en torno al 2% en la última década, lejos del objetivo del 3% que se fijó la UE para 2020 y del conseguido por Japón (3,4%) y Estados Unidos (2,8%).
Fuentes de financiación alternativas
También se denuncia que la crisis financiera y la regulación prudencial de los bancos afectan al acceso a la financiación. Esto ha llevado a que la concesión de préstamos bancarios a las empresas cayera alrededor de un 10% entre principios de 2012 y finales de 2013 en la zona euro. Por lo tanto, “la prioridad inmediata es reestablecer el acceso al crédito gracias a la implementación de la Unión Bancaria”. Del mismo modo, se llama a desarrollar fuentes adicionales de financiación alternativas a los préstamos bancarios.
Según apunta la patronal europea, los préstamos bancarios representan alrededor del 85% de la financiación empresarial en la zona euro y en el Reino Unido. Mientras, en Estados Unidos, este porcentaje se reduce hasta sólo el 53%. En este sentido, se reconoce que “si bien se han realizado progresos en el desarrollo del mercado europeo de bonos de empresas, el acceso de las pymes a la financiación sigue viéndose limitado por unos gravosos requisitos de presentación de informes y unos desincentivos normativos para la titulación”.
Mercados laborales abiertos, dinámicos y móviles
Otra de las propuestas de BUSINESSEUROPE es la de “asegurar unos mercados laborales abiertos, dinámicos y móviles, es preciso establecer reformas centradas en estimular la creación de empleo y la participación en el mismo, unas transiciones más fáciles en el mercado laboral y una mejor asignación de empleo basada en las necesidades de los empleadores”.
En este sentido, el informe también pone el foco en los costes laborales y recuerda que “aquellos países que acumularon desequilibrios de competitividad de costes, en particular a causa de unos aumentos salariales muy por encima de los incrementos de productividad, han registrado posteriormente una mayor pérdida de empleo”. Sería el caso de España, que, sin embargo, y tal y como se reconoce en el propio estudio, ha reducido su coste laboral unitario un 3,6% desde 2010.