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La voz: el instrumento de trabajo de muchas personas
 
Departamento de Prevención de CEN
 
La patología vocal puede aparecer en cualquier profesión, ya que es inhabitual aquella en la que no se haga uso de la voz para llevar a cabo las tareas pertinentes, sin embargo, en el campo laboral no se le da a la voz la importancia que se merece, aun siendo en muchos casos el instrumento de trabajo de muchas personas.

La patología vocal ha sido considerada durante mucho tiempo como una enfermedad propia del personal docente, de hecho se la denominaba “la enfermedad del maestro” y eran éstos los que tomaban medidas para prevenir y corregir las anomalías vocales que su profesión causaba. Actualmente, éstas no son exclusivas de una determinada profesión, sino que en cualquier trabajo se pueden sufrir alteraciones vocales que deriven en patologías más o menos graves. La tecnología ha contribuido a ello, con la aparición de grandes equipos sonoros, amplificadores y auriculares, la utilización masiva del teléfono, móviles y manos libres, así como el aumento de ruido en bares, cafeterías y cines; unido a un ritmo de vida estresante, ha provocado un esfuerzo vocal excesivo, desencadenando patologías vocales que han de tratarse adecuadamente.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) considera al personal docente como la primera categoría profesional con riesgo de contraer enfermedades profesionales de la voz, sin embargo, hay otras profesiones en que la utilización de la voz, junto con otras herramientas, es fundamental para desarrollar el trabajo. Dentro de este grupo podemos incluir, cantantes, actores, locutores de radio y televisión, operadores de telefonía, traductores simultáneos, conferenciantes, trabajadores sociales, personal de ventas, abogados, guías de turismo y, de manera general, toda persona que se dirige al público en su trabajo.

Patologías de la voz

Dentro de las patologías relacionadas con ésta, hay que diferenciar:

• Afonía: trastorno de la voz en su grado máximo, pérdida total de la voz, no se puede emitir ningún sonido.

• Disfonía: desórdenes de la voz que la desvían de alguna forma de lo normal.

- Disfonía funcional: la causa del trastorno no se encuentra de modo evidenciable dentro de los componentes de la laringe y entre ellos las cuerdas vocales.

- Disfonía orgánica: cuando se aprecia una lesión dentro dc la laringe, hallándose principalmente en las cuerdas vocales. Las lesiones más habituales son: nódulos pólipos, edemas, quistes y diversas laringitis.

Factores de riesgo

  • Factores laborales

- Ambientales: grado de humedad, exceso de frío o de calor, corrientes de aire, el aire acondicionado, la poca ventilación, ruido ambiental, calidad acústica del local, etc., pueden irritar y resecar las mucosas.

- Organizativos: sobrecarga de trabajo, posibilidad de hacer pausas y falta de formación en el uso de la voz y en la prevención de trastornos de la voz aumentan la tensión muscular, sobrecargando y aumentando el riesgo de disfonía por esfuerzo.

  • Personales

- De constitución física y de salud: la edad, el sexo, la constitución física y el hecho de haber sufrido disfonías en la infancia y disfunciones vocales los primeros años de utilización profesional de la voz son factores de riesgo, así como las faringitis, las rinitis o los episodios alérgicos, entre otros.

- Hábitos tóxicos: el humo del tabaco irrita la superficie mucosa de las vías respiratorias y el alcohol induce un descenso en el tono y la extensión de la voz.

- Alimentación: el exceso de condimentos, el café y las grasas favorecen el reflujo gastroesofágico.

- Medicamentos: muchos medicamentos ocasionan sequedad de las mucosas, disminuyen el tono muscular, etc.

- Estrés: los neurotransmisores del estrés y la ansiedad afectan directamente tanto a la frecuencia respiratoria como a la tensión muscular y la frecuencia cardiaca, aumentando el riesgo de disfonía por esfuerzo.

- Otros: los aerosoles bucales, los caramelos y las sustancias derivadas del mentol y el eucalipto, que se suelen utilizar por su acción calmante y refrescante, ocasionan un efecto de rebote de irritación y sequedad, que condicionan el carraspeo.

Medidas preventivas

  • Condiciones ambientales

- Controlar el nivel de humedad: los niveles de humedad del aire deben ser controlados para conseguir que la humedad relativa esté comprendida entre el 30% y el 70%, de acuerdo con el Real decreto 486/1997.

- Controlar la ventilación y la renovación de aire: mejorar la ventilación y la renovación de aire, de acuerdo con lo especificado en el Código Técnico de la Edificación.

- Controlar las corrientes de aire: los trabajadores no deben estar expuestos de forma frecuente o continuada a corrientes de aire con una velocidad que exceda los límites establecidos.

- Reducir el nivel de polvo: hay que extremar la limpieza de los locales con métodos que no dispersen el polvo.

- Reducir al máximo el uso de productos químicos en el ambiente de trabajo.

- Reducir el ruido ambiental: para conseguir los niveles establecidos hay que tener en cuenta el volumen de la sala, la absorción acústica de los materiales que la forman y controlar el aislamiento acústico de los ruidos que provienen de espacios contiguos.

  • Condiciones organizativas

- Distribuir correctamente el trabajo: evitar la sobrecarga de trabajo, para reducir la tensión y el estrés y encontrar periodos de trabajo que no requieran la utilización de la voz.

- Disminuir la utilización de la función vocal: utilizar medios técnicos y proporcionar medios y material necesario para disminuir la sobrecarga vocal.

  • Condiciones individuales

- Tener un estilo de vida saludable.

- Seguir una alimentación correcta, hacer ejercicio físico y dormir 7 u 8 horas al día permiten afrontar mejor los retos de la actividad laboral y ser menos vulnerables a las patologías relacionadas con la voz.

- Beber agua a menudo, especialmente cuando se trabaja, mejora la hidratación de las mucosas.

- Evitar tomar café o té antes de la jornada laboral.

- Es aconsejable no fumar, ya que el humo del tabaco es un irritante directo de la mucosa laríngea y respiratoria.

- Evitar la costumbre de tomar caramelos y chicles mentolados o productos de farmacia.

- Evitar el estrés, la fatiga y las tensiones emocionales.

- Evitar los conflictos personales y tener una actitud positiva.

- Evitar hablar por encima del ruido ambiental: esperar a que el auditorio esté en silencio para empezar a hablar, hacer respetar el turno de palabra, hablar lentamente y bajo, pero sin musitar.

- Encontrar formas no verbales para mantener la atención y mejorar la comprensión.

- Evitar hablar de manera prolongada, a larga distancia y en el exterior.

- Acortar las distancias entre las personas que se han de comunicar: hacer explicaciones acercándose al grupo; colocar el auditorio tan cerca como sea posible, etc.

- Utilizar los medios de amplificación de voz disponibles.

- Utilizar técnicas para evitar la fatiga vocal: hablar en un tono vocal óptimo (ni muy agudo ni muy grave) y a una intensidad adecuada, así como permitir la variación del tono vocal mientras se habla.

- Conocer los límites físicos en cuanto al tono y la intensidad de la voz.

- Limitar el uso de la voz en el trabajo y destinar períodos de tiempo al reposo de la voz durante el día.

- Aprender a detectar los primeros signos de fatiga vocal: cambios en el tono, timbre e intensidad de la voz, tos, escozor, ardor, tensión o esfuerzo excesivo, falta de aire para hablar, dolor en la garganta, sequedad, etc.

  • Otras condiciones

- Ofrecer una información y formación específicas: la formación debe ser tanto teórica como práctica y debe tratar de la prevención de los problemas de la voz y las técnicas para su utilización profesional. La información y la formación son fundamentales a la hora de facilitar la detección precoz de los problemas foniátricos, dado que permiten prevenirlos y minimizarlos.

- Garantizar la vigilancia específica de la salud llevando cabo controles periódicos de la voz.

- La actividad de vigilancia de la salud debe incluir también acciones de promoción de la salud, como la difusión de las medidas de higiene a tener en cuenta para utilizar la voz profesionalmente.

Fuentes

- Fundación para la Prevención de Riesgos Laborales, www.funprl.es.

- Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, www.insht.es.

Beatriz Remón
Dpto. de Prevención de Riesgos Laborales de CEN

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