España ocupa el puesto 17 de la Unión Europea en cuanto a "desempeño de su innovación", es decir, el indicador que mide el esfuerzo innovador de las empresas y sus efectos positivos sobre la economía.
La innovaciķn en Espaņa según el Cuadro de Cuadro de Indicadores de la Uniķn por la Innovaciķn (2013) Comisiķn Europea
Así lo reveló la Comisión Europea en su Cuadro de Indicadores de la Unión por la Innovación correspondiente al año 2013, que se presentó el pasado 4 de marzo. Por lo tanto, se pone de manifiesto que nuestro país se sitúa por debajo de la media de la UE-27, al alcanzar tan sólo un 75% de su valor.
De esta forma, España se clasifica dentro del grupo de países denominados “innovadores moderados”, que son aquellos que tienen un rendimiento de entre el 50% y el 90% del valor europeo. Los países con los que comparte esta franja son: Italia, República Checa, Portugal, Grecia, Hungría, Eslovaquia, Malta, Croacia, Lituania y Polonia.
En el otro lado de la tabla, los países “líderes en innovación” son Suecia, Dinamarca, Alemania y Finlandia, a los que les sigue la categoría de “seguidores en innovación”, compuestos por Luxemburgo, Países Bajos, Bélgica, Reino Unido, Irlanda, Austria, Francia, Eslovenia, Estonia y Chipre. Por último, y por debajo de los “moderados”, se encuentran los “innovadores modestos”, que son Rumanía, Letonia y Bulgaria.
Así lo pone de relieve un documento de trabajo acerca de estos indicadores comunitarios, del Ministerio de Economía y Competitividad, la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) y el Observatorio Español de I+D+i (ICONO). Según este informe, a pesar de su poco elevado nivel, el indicador español ha aumentado un 1,43% de media anual en el periodo 2006-2013.
Fortalezas y debilidades de la innovación en España
El Cuadro de la Comisión Europea está compuesto por una serie de factores del proceso de innovación, permitiendo identificar las fortalezas y debilidades de los sistemas nacionales de innovación. Así, se pone de manifiesto que las fortalezas de España son “la competitividad internacional de su investigación básica y la capacidad para llevar las innovaciones de las empresas al mercado”. Por el contrario, la Comisión advierte de que nuestros “principales retos” son “la inversión empresarial en innovación y la capacidad de innovación de las pymes”.
Por ejemplo, desde Europa se advierte de que España tiene que aumentar la inversión empresarial tanto en I+D como en maquinaria y bienes de equipo avanzados, software y hardware. Asimismo, se llama a mejorar en “capturar la capacidad de innovación de las pymes españolas y la existencia de redes” y en facilitar redes y asociaciones que faciliten la cooperación en innovación.
Sin embargo, sí que se reconoce el hecho de que, en España, la ciencia “tiene especial relevancia”. Por ejemplo, destaca en indicadores como las publicaciones científicas en colaboración internacional por millón de habitantes, publicaciones científicas entre el 10% de publicaciones más citadas del mundo o el porcentaje de estudiantes de tercer ciclo que son de países extracomunitarios.