Al finalizar este año, se habrán retirado 23.631 millones de euros del Fondo de Reserva de la Seguridad Social
"La reforma del sistema de pensiones debe aportar cambios importantes dirigidos a conseguir un sistema equilibrado, sostenible e incentivador del empleo. En este sentido, las reformas deben ir encaminadas a la sostenibilidad del sistema, resultando fundamental el principio de contributividad, reforzando la relación entre contribución realizada y prestación recibida".
De esta forma se manifiesta CEOE en su informe acerca de los Presupuestos Generales del Estado y de la Seguridad Social para 2014, que ha presentado esta semana. En concreto, la patronal pone de relieve que la organización empresarial “ha estado y estará siempre con la revisión y reforma del sistema público de pensiones pura y simplemente porque quiere un sistema viable y sostenible en el tiempo”.
En este sentido, recuerdan que ya apoyaron el Acuerdo de 2011 con el entonces Gobierno socialista y los sindicatos UGT y CCOO, donde se aprobó ampliar la edad legal de jubilación hasta los 67 años, y “seguiremos apoyando las iniciativas de los diferentes Gobiernos en el futuro que vayan en esa dirección.”
El gasto de las pensiones contributivas se incrementa un 5,4%
En su análisis del Presupuesto de la Seguridad Social, CEOE pone de relieve el aumento del gasto en 5,4% de pensiones contributivas. Además, subraya que el proyecto de presupuestos del sistema de la Seguridad Social para el próximo ejercicio presenta un déficit inicial por operaciones no financieras de 9.744,91 millones de euros y con una necesidad de financiación del 1,1% del PIB.
De hecho, y conforme a los datos facilitados por la ministra de Empleo y Seguridad Social, al finalizar el ejercicio 2013 las disposiciones de fondos ascenderán a 23.631 millones de euros, debiendo afrontarse las previsiones de déficit hasta 2016. Por otra parte, y según los objetivos de estabilidad para 2015 y 2016, se establece una necesidades de financiación del 0,5% -6.000 millones de euros- y del 0,5% -5.000 millones de euros- del PIB, respectivamente, para la Administración de la Seguridad Social.
Ante estas cifras, el propio presidente de CEOE, Juan Rosell, en la presentación de este informe, se preguntó que, si con las actuales cifras no salen los números, “¿quién va a pagar ese crecimiento en el futuro?”. De ahí, subrayó, que “estemos tremendamente preocupados por el futuro de las pensiones”, en declaraciones recogidas por el diario “La Vanguardia”.
Este diario también apunta que, en su día, CEOE apoyó al Consejo Económico y Social en el rechazo a la propuesta de reforma del Gobierno “porque apenas le dio días para analizarla” y, especialmente, por la “falta de consenso” entre agentes económicos y sociales, gobierno y resto de partidos políticos. Juan Rosell ha pedido al Gobierno que escuche a todos ellos y, de modo especial a los empresarios ya que entre estos y los trabajadores se pagan cotizaciones del 36,35 % de los salarios. En su opinión, la reforma de las pensiones no debe ser “la de un gobierno”.
Por su parte, la patronal entregará en los próximos días un documento al Ministerio de Empleo con sus propuestas en esta materia.
Aumento de las cotizaciones a la Seguridad Social
CEOE también aprovecha para posicionarse en contra del anunciado aumento de las cotizaciones a la Seguridad Social. En concreto, el artículo 120 del proyecto de Ley de presupuestos para 2014 establece una base máxima de 3.597 euros, lo que supone un incremento notable de la carga impositiva por aumento del 5% sobre la máxima de cotización actual. En concreto, CEOE estima que el mayor coste de esta medida para las empresas representará 766 millones de euros, a los que habrá que añadir los 153 millones que supondrá para los trabajadores
A este incremento de las bases, CEOE se suma, además, la eliminación este año de las bonificaciones en las cuotas a la Seguridad Social por contratación, que comporta una pérdida adicional estimada en 1.406 millones de euros. Concluye la patronal que la suma de estos factores constituye un aumento de los costes laborales que vienen sufriendo las empresas y que tendrá un impacto muy negativo en su competitividad, máxime en la situación de crisis económica en la que nos encontramos. Cabe recordar al respecto el compromiso electoral del actual Gobierno de la nación de reducir al menos en un punto las cotizaciones sociales precisamente para mejorar esa competitividad.