El coste laboral ascendió a 2.480,22 euros por trabajador y mes en el primer trimestre, lo que supone una tasa interanual del -1,4%, según la Encuesta Trimestral de Coste Laboral (ETCL). Ésta es la sexta caída del coste laboral en la serie histórica, que comienza en el año 2000 (descendió en el tercer y cuarto trimestres de 2010 y en el segundo, tercero y cuarto trimestres de 2012).
La reducción de los costes laborales en el primer trimestre, es menos intensa que la registrada en el cuarto trimestre de 2012, si bien ésta estuvo condicionada por la supresión de la paga extra de diciembre a los empleados públicos.
Por componentes del coste laboral, se observa que tanto los costes salariales como los otros costes disminuyeron en el primer trimestre, aunque de forma más atenuada que en el último cuarto de 2012.
El coste salarial se redujo un 1,8% en el primer trimestre. La pérdida de intensidad en el ritmo de caída se debió al menor decrecimiento de los pagos extras, tras la supresión de la paga extraordinaria de diciembre de los empleados públicos. En cambio, hay que destacar que el coste salarial ordinario, que excluye pagos extraordinarios y pagos atrasados, descendió un 0,5%, lo que supone la tercera caída en la serie histórica de este componente. Además, es la primera vez que se produce un descenso sin que esté afectado por una medida de ajuste salarial en el sector público, como sucedió en los dos veces anteriores (tercer y cuarto trimestres de 2010), cuando coincidió con la reducción de las remuneraciones de los empleados públicos.
Los otros costes también ralentizaron su caída, con un -0,3%. Dentro de estos, las percepciones no salariales también moderaron su descenso, hasta el -11,0%. Las cotizaciones obligatorias registraron una tasa de variación nula, tras haber caído tres trimestres consecutivos. Mientras, las subvenciones y bonificaciones de la Seguridad Social (que se tienen en cuenta con signo menos en los otros costes) siguieron desplomándose, con una caída del 53,2%. Este descenso se ha producido como consecuencia de la supresión de las bonificaciones por contratación en las cuotas de la Seguridad Social (a excepción de algunos
colectivos concretos), medida que fue incluida en el Real Decreto-Ley 20/2012 de 13 de julio, de medidas para garantizar la estabilidad presupuestaria y de fomento de la competitividad. Debe tenerse en cuenta que si no se hubiera producido esta supresión de bonificaciones, la caída de los costes laborales hubiera sido mayor.
Por sectores, se observa como son los servicios los que están realizando un mayor esfuerzo en la contención salarial, con un descenso del coste laboral del -2,0%. En cambio, en la industria, los costes laborales continúan aumentando (1,5%), y de forma más intensa. En la construcción, los costes laborales siguen desacelerándose y registraron un descenso del 0,8%.
Los costes laborales continúan descendiendo, incluso una vez superado el efecto de la supresión de la paga extra de diciembre de los empleados públicos. Esto constituye una señal de que continúa el proceso de moderación salarial iniciado en 2012.
En la coyuntura actual, con una demanda interna debilitada y una elevada tasa de paro, es fundamental que el proceso de contención de los costes laborales observado a lo largo de 2012 continúe en 2013. De esta forma, se contribuirá a mejorar la competitividad, que es un factor clave para la recuperación de la economía española.