Cambiar los hábitos es una tarea larga, cuyo inicio parte de la inquietud de la empresa por cuidar y proteger la salud de sus trabajadores más allá de la normativa preventiva. Requiere un esfuerzo por parte de todos los integrantes de la organización y revierte en forma de beneficios para todos, empresas y trabajadores. Se trata, en definitiva, de crear escenarios que promuevan hábitos saludables.
La entrevista cómo técnica de investigación es sin duda uno de los procedimientos más utilizados para la recogida de datos o información durante la investigación ergonómica.
La entrevista es una técnica de investigación cuyo objetivo principal es obtener cierta información, mediante una conversación profesional con una o varias personas. Se puede definir, por tanto, como una conversación directa, metódica y planificada de antemano, entre dos (o más) personas, una de las cuales, el entrevistador, intenta obtener información de la otra u otras personas. Es "la obtención de información mediante una conversación de naturaleza profesional".
Hay que tener en cuenta que el hecho mismo de la entrevista da lugar a que se produzca necesariamente una relación social entre el entrevistador y el entrevistado, es decir, la realización de una entrevista implica siempre un proceso de comunicación, en el transcurso del cual el entrevistador y el entrevistado pueden influirse mutuamente, tanto consciente como inconscientemente.
Ventajas de la entrevista como técnica de investigación
• Durante la realización de la entrevista, el entrevistador puede observar cuáles son las reacciones del entrevistado acerca de los temas que se le plantean. Esto le permite, sobre todo, lograr una mejor comprensión de las condiciones psicológicas y ambientales del entrevistado, y de su intención y disposición de ánimo al contestar a las preguntas.
• La entrevista presenta una gran flexibilidad para adaptarse a las personas y a las circunstancias.
• Facilita la verificación de las respuestas, es decir, permite al entrevistador comprobar más fácilmente si la respuesta dada por un entrevistado a una pregunta es sincera y veraz.
• Permite obtener mayor espontaneidad en las respuestas de los entrevistados, que deben responder de una manera más directa que cuando se trata de rellenar un cuestionario.
• Generalmente, los entrevistados conceden una mayor importancia a la entrevista, y por ello es más fácil obtener su colaboración.
• En una entrevista el entrevistado generalmente deja menos preguntas sin contestar que en un cuestionario.
• La entrevista da garantía de que la respuesta dada por el entrevistado es una respuesta individual, mientras que por escrito las preguntas pueden contestarse en grupo, o basándose en las sugerencias de otras personas.
• Permite obtener una información más completa, profunda y rica, sobre todo en cuestiones personales.
Limitaciones de la entrevista como técnica de investigación
• La entrevista se ve afectada por las limitaciones propias de la expresión verbal.
• La realización de una entrevista supone una falta de anonimato en las respuestas, que puede ser un inconveniente para que el entrevistado responda sinceramente a las preguntas que se le formulan.
• Para que la entrevista sea eficaz, es necesario que el entrevistado cumpla ciertos requisitos, por ejemplo, es necesario que esté dispuesto a proporcionar la información que se le solicita, que comprenda las preguntas, que responda con sinceridad, y que se exprese adecuadamente.
• Para realizar una entrevista el entrevistador debe reunir igualmente determinadas características: por un lado, el entrevistador debe tener una formación técnica, y por otro lado, debe tener experiencia práctica en la realización de entrevistas.
• Además, hay que tener cuidado con la influencia que determinadas características, como el aspecto personal, las actitudes y las opiniones personales del entrevistador, pueden tener en el entrevistado, y por lo tanto en sus respuestas y en la información que esté dispuesto a proporcionarnos.
• La realización de una entrevista plantea importantes limitaciones económicas, ya que exige más tiempo de realización, más personal, y por tanto supone mayor costo.
Tipos de entrevista
• Entrevista estructurada: es un interrogatorio, en el que las preguntas se plantean siempre en el mismo orden y se formulan en los mismos términos. En estas entrevistas se utilizan cuestionarios, que se preparan cuidadosamente, para obtener información relacionada con el problema que se investiga. El entrevistador tiene poca libertad para formular preguntas, ya que su libertad queda especificada y limitada de antemano.
• Entrevista no estructurada: deja mayor libertad e iniciativa tanto al entrevistador como al entrevistado, ya que generalmente consiste en una serie preguntas abiertas a las que se responde dentro de una conversación. En las entrevistas no estructuradas normalmente no existe un cuestionario al que el entrevistador se tenga que ajustar estrictamente, aunque sí puede utilizarse un guión. Al entrevistador se le indican, además del objeto y fin de la investigación, los diversos puntos sobre los que interesa que obtenga información de los entrevistados, quedando a su libre decisión el número y tipo de preguntas a realizar, y el orden y modo de formularlas. Este tipo de entrevista se utiliza sobre todo en los estudios exploratorios, previos a investigaciones proyectadas, para obtener un conocimiento básico, del que en principio se carece, de la población y el campo de la investigación.
Técnica de realización de una entrevista
• Preparación de la entrevista: una vez seleccionadas las personas que van a ser entrevistadas, conviene presentar al entrevistador mediante una nota que anuncie su visita y explique los motivos de la entrevista.
• Crear una atmósfera de confianza: para que el entrevistado coopere adecuadamente en la entrevista, es importante que conozca y comprenda el objeto de la misma, lo que se pide de él, y los motivos que justifican la entrevista y la hacen interesante, tanto para el propio entrevistado, como para la sociedad en general, por ello, en la toma de contacto, es importante que el entrevistador exponga la finalidad de la entrevista, resalte la importancia de la opinión del entrevistado, y destaque el carácter confidencial y anónimo de sus respuestas. Por otro lado, hay que hacer que el entrevistado se sienta seguro para que esté dispuesto a hablar y a contarnos sus experiencias. Uno de los mejores modos de conseguirlo es que el propio entrevistador se muestre agradable, y proporcione al entrevistado unos momentos de reposo para que se haga cargo de la situación y de su presencia.
• Saber escuchar: esta es una de las habilidades más importantes que debe tener el entrevistador, y probablemente la que puede originar más problemas en la práctica de la entrevista. Es muy importante que el entrevistador sepa escuchar al entrevistado con tranquilidad, paciencia y comprensión. El entrevistador debe prestar atención no sólo a aquello que el entrevistado desea declarar, sino también a lo que no quiere o no puede manifestar sin ayuda, es decir, no se trata solamente de escuchar lo que el entrevistado dice, sino que debe intentar adivinar los sentimientos que se esconden detrás de eso que dice, así como las ideas no expresadas. Es importante que el entrevistador sepa ejercer el arte del silencio, tanto propio como ajeno, respetando los silencios del entrevistado, sin violentarlos con preguntas o comentarios apresurados fuera de tono.
• Mantener el control de la entrevista: en ocasiones, las personas entrevistadas, para evitar temas penosos o molestos, se "salen por la tangente". Algunas veces esto puede ser admisible, pero normalmente conviene recurrir a la persuasión para encauzarles de nuevo hacia el tema original, en este sentido, es el entrevistador el encargado de mantener siempre un cierto grado de control sobre el desarrollo de la entrevista. Para ello, siempre que sea necesario, es conveniente hacer al entrevistado alguna pregunta o sugerencia para dirigir la conversación hacia el tema principal de la entrevista.
• Formular una sola pregunta cada vez: el entrevistador debe evitar en todo momento plantear al entrevistado una serie de preguntas seguidas, ya que esto puede llegar a aturdirle. Debe plantear una sola pregunta cada vez, y asegurarse de que el entrevistado ha proporcionado la información requerida al respecto, antes de pasar a la siguiente.
• No formular preguntas directas: no deben hacerse preguntas excesivamente directas o "provocadoras", hasta tener la convicción de que el entrevistado está dispuesto a facilitar la información requerida.
• Evitar que la respuesta se adapte a la propia pregunta: es importante no formular las preguntas de tal forma que la propia pregunta esté determinando ya la respuesta del entrevistado.
• Ayudar al entrevistado a percibir su responsabilidad: el entrevistado debe comprender que sus respuestas deben ser sinceras y veraces, y que la responsabilidad a este respecto le corresponde a él, esto puede hacerse dando a entender al entrevistado que la autenticidad de lo que nos diga será verificada posteriormente.
• Elaborar un resumen escrito de la entrevista: elaborar un resumen escrito, lo más completo posible, de todo lo expuesto y acontecido durante la realización de la entrevista. Al preparar el informe de la misma, es importante distinguir por separado los hechos observados, las manifestaciones hechas por el entrevistado, y las observaciones hechas por el entrevistador a partir de las manifestaciones y de los hechos observados al entrevistado.
Fuentes
- Fundación para la Prevención de Riesgos Laborales, www.funprl.es.
- Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, www.insht.es.
Beatriz Remón
Dpto. de Prevención de Riesgos Laborales de CEN