Las empresas de menos de 25 trabajadores ya pueden solicitar las ayudas a la contratación indefinida del Gobierno de Navarra, que contemplan subvenciones de hasta 4.800 euros por cada contrato indefinido que realicen a personas desempleadas o por la transformación de contratos eventuales en indefinidos. La medida está dotada con 4,6 millones de euros, con los que se financiarán entre 2.000 y 2.200 empleos.
Murcia, Baleares y Valencia dedican una media de 900 euros
El Indicador AML Afi-Agett, correspondiente al mes de mayo, recoge el gasto social de las CCAA a las políticas de fomento del empleo. En términos relativos, Navarra es la segunda región que más gasta por persona desempleada (2.272 euros) por detrás del País Vasco (3.296 euros), ambas con bajas tasas de paro, mientras que Murcia destina 641 euros/parado, las Islas Baleares 721 euros) y Valencia 807 euros.
El Indicador AML Afi-Agett coincide con CEOE en el mal arranque del segundo trimestre de 2012, a pesar del efecto positivo que se esperaba derivado de la Semana Santa. La radiografía de ajuste revelada por la última EPA, cierra el primer trimestre con una caída de la ocupación del 4,6% y un incremento del paro del 14,9% interanual, lo que le lleva a al indicador AML Afi-Agett a prever una caída de la ocupación del 4,5% interanual hasta julio, situando el agregado alrededor de los 17,43 millones.
En este contexto, Afi-Agett destaca que el Gobierno destinará alrededor de 1.000 euros por parado, con el objetivo de aumentar su empleabilidad y 5.000 euros para sus prestaciones. No obstante, el gasto en políticas de mercado laboral recogido en los Presupuestos Generales del Estado de 2012 (PGE) disminuye un 8,6% respecto al ejercicio anterior. La austera presupuestación de 2012 responde a la necesidad de cumplir con los objetivos de déficit comprometidos para este mismo ejercicio.
Estos recortes, se han visto reflejados en las partidas destinadas a las políticas de empleo. De un total de 34.570 millones de euros presupuestados para 2012, el 16,7% (5.769 millones de euros) se corresponde con políticas activas o de fomento de empleo, mientras que el 83,3% restante se refiere al gasto en políticas pasivas (28.805 millones de euros), es decir, al montante que suponen las prestaciones por desempleo.
Las políticas pasivas de empleo (aquellas que están destinadas a las prestaciones por desempleo) caen un 5,5%, lo que equivale a un gasto por parte del Estado de 5.000 millones de euros por cada desempleado. Las políticas activas, por su parte, se reducen un 21,3% respecto al ejercicio anterior y llegan a los 1.000 euros por parado, en las partidas destinadas a incrementar sus posibilidades de encontrar un empleo.
La mayor parte de las políticas activas está destinada a la bonificación de contratación a desempleados (45%) y a la formación (31%)
De los 5.800 millones presupuestados en 2012 para políticas activas o de fomento de empleo, como se desprende del avance del mercado laboral Afi-Agett, el 45% se destinará a bonificaciones para aquellas empresas que contraten trabajadores desempleados durante el presente ejercicio. La segunda partida más importante es la de la formación, a la que se destina un 31% de los recursos presupuestados. De estos, un 12% irá destinada a desempleados, un 15% a los ocupados y un 4% a los programas públicos de empleo y formación. Por último, el gasto público destinado a la recualificación de profesionales que ya han agotado las prestaciones por desempleo, probablemente uno de los colectivos que más se incremente en los próximos meses, supone casi un 10% del total del presupuesto de políticas activas.
Extremadura, Canarias, País Vasco y Andalucía, las CCAA que dedican un mayor porcentaje de su gasto social a las políticas de fomento del empleo
Aunque todavía no se conoce el detalle del presupuesto para las políticas de empleo de 2012 entre las distintas Comunidades Autónomas, es probable que mantenga un patrón similar al observado durante el pasado año. Así, durante 2011 aquellas regiones con mayores tasas de desempleo fueron las que realizaron mayores esfuerzos en políticas de fomento del empleo sobre el total de su gasto Social. Encabeza la lista Extremadura (7%), seguida de Canarias (6,7%), País Vasco (5,7%) y Andalucía (5,7%), Castilla la Mancha (4,9%) y Asturias (4,9%), todas ellas por encima de la media nacional (4,7%).
En el lado contrario se encuentran Murcia (3,1%), La Rioja (3,4%), Navarra (3,7%) y Madrid (3,8%) que destinan menos del 4% de su gasto social a las políticas de fomento del empleo. De los datos se puede concluir que, salvo en los casos de País Vasco (13,6% tasa de paro) y Murcia (27% tasa de paro), a mayor tasa de desempleo mayores esfuerzos realizan sobre el total de su gasto social para destinarlo a las políticas activas de empleo.
En términos relativos, País Vasco y Navarra destinan más de 2.000 euros por parado
De los pasados presupuestos se extrae que, a mayor proporción de desempleados de larga duración y mayor tasa de paro joven, menor cantidad de recursos por parado hay. Esto se debe, no a un menor esfuerzo presupuestario de estas CCAA (como se explica en el apartado anterior), si no porque la importante cantidad de desempleados que deben atender dificulta el mantenimiento del gasto medio por desempleado en el nivel del promedio nacional.
Las regiones que más gastan por persona desempleada son País Vasco (3.296 euros/parado) y Navarra (2.272 euros), ambas con bajas tasas de paro (incluso la de la población joven) y reducida proporción de desempleados de larga duración (salvo en el caso vasco). En el lado contrario, se encuentran la Región de Murcia (641 euro/parado), las Islas Baleares (721 euro) y Valencia (807 euros).