La evaluación de riesgos respecto a las pantallas de visualización debe realizarse en todos aquellos puestos que se hayan considerado ocupados por sus usuarios.
Esta evaluación debe tener en cuenta los posibles riesgos para la vista y los problemas físicos y de carga mental, así como el posible efecto combinado de los mismos.
Para evaluar los puestos con pantallas de visualización se ofrecen 3 alternativas que no son excluyentes entre sí, sino que son complementarias:
•La verificación de los requisitos de diseño y acondicionamiento ergonómico de los distintos elementos. Este enfoque tiene un carácter proactivo, tratando de identificar los factores inadecuados antes de que se produzca el daño. Debe comprender todos los elementos que integran el puesto de trabajo: el equipo informático, la configuración física del puesto, el medio ambiente físico, los programas informáticos que se emplean y la organización del trabajo.
•La estimación de la carga mental, visual y muscular. También tiene un enfoque proactivo. Puede realizarse a través del análisis de las exigencias de la tarea, las características del trabajador, el tiempo de trabajo, los síntomas de fatiga…
•La detección de situaciones de riesgo mediante la vigilancia de la salud. Aquí el enfoque es reactivo, ya que se actúa una vez que el riesgo se ha materializado.
Vigilancia de la salud:
La vigilancia de la salud debe realizarse antes de comenzar a trabajar con una pantalla de visualización, y, después, con una periodicidad ajustada al nivel de riesgo a juicio del médico responsable. Además, el trabajador usuario puede solicitar la realización de un reconocimiento de su salud en relación con los síntomas o dolencias que pueden ser consideradas razonablemente debidas a su trabajo.
Formación e información:
Es obligación de los empresarios que los trabajadores y sus representantes reciban una formación e información adecuadas sobre los riesgos derivados del trabajo con pantallas de visualización y sobre las medidas de prevención y protección que hayan de adoptarse.
Dicha formación e información, es importante que comprenda, al menos los siguientes aspectos:
•Cuáles son las causas del riesgo y la forma en la que se pueden llegar a producir los daños en la salud.
•Cómo conocer dichos riesgos y cómo se pueden comunicar los eventuales síntomas o deficiencias detectadas.
•El contenido del RD 488/1997, especialmente los relativos a la vigilancia de la salud, la evaluación de los riesgos y los requerimientos mínimos de diseño del puesto.
La información sobre los riesgos y medidas preventivas debe suministrarse de forma individual a cada trabajador, pero puede reforzarse y ampliarse a través folletos, carteles, medios audiovisuales…
- Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, www.insht.es
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