La Confederación de Empresarios de Navarra y la revista Negocios en Navarra organizó, el pasado miércoles, 12 de noviembre, una jornada del ciclo "¡Puedo ser empresario!", en la que los alumnos del centro de formación profesional María Inmaculada, de Pamplona, conocieron la trayectoria y los valores emprendedores de la empresa Viguetas Navarras, de la mano de su gerente Luis Ilundain.
CEN y la revista Negocios en Navarra organizaron, ayer jueves, una jornada del ciclo "¡Puedo ser empresario!", en el que los jóvenes del centro Salesianos, de Pamplona, conocieron los valores emprendedores de la mano del gerente de Premo S.L. (Prefabricados y Montajes), Miguel Zandio.
Puedo ser empresario El empresario hace que las cosas ocurran, no espera a ver cómo vienen las cosas Miguel Zandio
Zandio relató a los alumnos su trayectoria profesional y la de su propia empresa, que fue fundada hace casi cincuenta años por su padre y su tío, que, a su vez, “trabajaban en la empresa Perfil en Frío, hasta que encontraron un nicho de mercado” y crearon Premo, dedicada a la fabricación de mamparas. Miguel, por su parte, relató: “le dejé claro a mi padre que no iba a trabajar para él. Éramos muy parecidos y quizá por eso chocábamos”. Así, estuvo trabajando en otros sectores: en el hipermercado Leclerc, en una correduría de seguros…
En cambio, en el año 2001, y debido a “disputas familiares propias de este tipo de empresas”, su padre fue el que le pidió ayuda para hacerse cargo de la compañía. “Yo vi la oportunidad para dejar de trabajar para otros y tener mi propia empresa”, explicó Zandio, que añadió: “ahora nadie me recomendaría ser empresario”. De hecho, reconoció: “he conocido mentes brillantes que han buscado vidas más cómodas”.
Según él, efectivamente, el empresario tiene que hacer frente a múltiples dificultades y es que, “ahora, en la crisis, es cuando hace falta buscar nuevas ideas… porque, ¿acaso está todo inventado?”. Así, explicó que “el empresario ha de trabajar mucho y darle muchas vueltas a la cabeza. Ser muy imaginativo”. Sin embargo, también reconoció que ser empresario tiene ventajas como la de “manejar tu propio tiempo”, lo cual es una “maravilla”, aunque, advirtió: “también tienes que atender llamadas a cualquier hora de la noche”.
“Un empresario es una persona que hace que las cosas ocurran”, aseguró Zandio, que animó a los jóvenes a que, si tienen una idea, han de pelear por realizarla. “Lo peor que os puede pasar es que salgan mal y, en ese caso… ¿qué?”. Por eso, también aseguró que “el empresario ha de ser valiente”, aunque, al mismo tiempo, sensato, “sabiendo que hay agua en la piscina”. Otro consejo aportado por el gerente de Premo fue el de “ser ambiciosos, no desde el punto de vista económico, sino por ser el mejor”. Según él, la mayor satisfacción es la de superarse, “descubriendo día a día tus propias capacidades”.
Respecto a la situación económica, Zandio reconoció que la crisis les ha hecho daño: “antes, facturábamos ocho millones de euros anuales y ahora no llegamos a tres”, aunque, por otra parte, también subrayó que, para su empresa, la crisis ha sido una oportunidad para poder salir a otros mercados. Por ejemplo, la empresa ha exportado a países como Ucrania, Perú, Chile, Colombia…
Tras la charla, los alumnos de Salesianos visitaron las instalaciones de Premo, en Torres de Elorz.