Hay muchas razones por las que los empresarios deberían establecer la promoción de la salud mental como una prioridad, una buena salud mental de los empleados es un factor determinante, que puede conducir al éxito empresarial.
El trabajo contribuye de forma significativa a la mejoría de la salud y el bienestar mental, al fomentar la autoestima, la realización personal y las oportunidades para la interacción social, y ser una fuente de ingresos.
Al igual que las enfermedades físicas, los problemas de salud mental pueden afectar a cualquier persona, de cualquier edad y condición, las formas más comunes de problemas de salud mental son la depresión y la ansiedad. Muchos de los síntomas son similares a los que experimentan las personas cuando están bajo una presión considerable: noches de insomnio, pérdida o aumento del apetito, fatiga, irritabilidad, preocupación, etc.
Las causas de una mala salud mental o de un bienestar mental deficiente son complejas y multifactoriales. El trabajo y las condiciones en las que éste se realiza son sólo una parte del problema, aunque la mayoría de las veces son fundamentales para su solución. El trabajo contribuye de forma significativa a la mejoría de la salud y el bienestar mental, al fomentar la autoestima, la realización personal y las oportunidades para la interacción social, y ser una fuente de ingresos. No hay salud sin salud mental, y el trabajo es un determinante clave para ambas.
Plan de acción para crear un lugar de trabajo mentalmente saludable
Paso 1. Primeros pasos: comunicación y consulta
Es importante contar con un liderazgo claro y una participación significativa en el desarrollo de un programa de salud mental, es crucial para la promoción de la salud mental un compromiso de todos los empleados, independientemente de su función dentro de la organización.
Cualquier programa debe tratar de abordar toda la gama de problemas de salud mental y proporcionar definiciones claras, que incluyen:
• Promover una salud mental positiva en el lugar de trabajo.
• Comprender y prevenir los procesos que causan estrés y problemas de salud mental.
• Apoyar a los empleados que sufren problemas de salud mental.
• Desarrollar políticas eficaces para reintegrar y contratar trabajadores que han padecido problemas de salud mental.
El cuidado del bienestar y de la salud mental debe dirigirse a toda la organización, todos los departamentos de la organización tienen un papel que desempeñar en el diseño, la ejecución, el seguimiento y la revisión de las políticas referentes a bienestar y salud mental.
Cuando el tema de salud mental se coloca en la planificación de la organización, es muy importante ser claro acerca de lo que los empleados pueden esperar de la organización, se debe tenerse en cuenta que hay que informar a todos los empleados acerca de los distintos pasos que se dan en el plan de acción. Los empleados deben participar en la toma de decisiones cuando se trata de estrés y problemas de salud mental, la participación de éstos conduce a un sentimiento de propiedad del programa, con más flexibilidad y un mayor compromiso con las medidas y los cambios.
Paso 2. Reunión de evidencias
Es importante consultar con los empleados y los directivos las fortalezas y las debilidades respecto a la salud mental y el bienestar de su organización. También pueden aportar información las evaluaciones de riesgo de estrés, pero necesitan complementarse con información más amplia sobre promoción de la salud mental, retención de talentos y empleo. Estas consultas con los empleados se llevan a cabo para conocer las necesidades y las ideas que tienen para implementar un programa de salud mental. También se debe llevar a cabo una evaluación de la organización de las políticas, las prácticas y las estructuras que afectan a la salud mental y el bienestar:
• Encuestar a los empleados: encuesta o consulta realizada a los empleados para ver cómo pueden mejorarse el bienestar mental y los factores de estrés laboral, así como de qué manera perciben el trabajo y las condiciones de empleo aquellos que sufren problemas de salud mental.
• Evaluar la organización: el comité directivo o un grupo autorizado de la organización llevarán a cabo una evaluación de los puestos de trabajo que debe incluir políticas de promoción de la salud, empleo y discriminación. Puede hacerse mediante un cuestionario de los indicados, o bien pueden organizarse reuniones con los cargos intermedios y/o los empleados para analizar la situación actual en el trabajo y los factores que provocan estrés y posibles problemas de salud mental.
Cuanto antes se detecte que un empleado está experimentando problemas de salud mental, tanto mejor para todas las partes. Con acciones precoces se puede ayudar a evitar que el empleado enferme cada vez más. En particular, los cargos intermedios desempeñan un papel clave en la identificación y el abordaje de las barreras que pueda experimentar el empleado en el trabajo.
Paso 3. Establecimiento de metas
Para poder evaluar el efecto de las actividades, tienen que establecerse los objetivos y marcar a quién van dirigidas. Los objetivos pueden ser:
• Reducir los niveles de estrés laboral de temas específicos en un 10% anual.
• Disminuir el porcentaje de absentismo por enfermedad debido a razones psicosociales en un 5% en 2 años.
• Volver a integrar o emplear a un número pactado de empleados que hayan sufrido ausencias de largo plazo o problemas de salud mental en los últimos 2 años.
Paso 4. Desarrollo concreto de planes y medidas
Deben formularse planes para alcanzar las metas que se han establecido, es interesante tener varios proyectos a largo plazo para la organización, con soluciones viables que permitan alcanzar resultados rápidos y de alto impacto y con una buena relación coste/beneficios. Así mismo, es importante involucrar a los empleados en estos procesos, para garantizar que las medidas se adapten a sus necesidades.
Las medidas deben estar claramente formuladas y especificar a quién van dirigidas, pueden dirigirse a grupos específicos de trabajadores o a toda la organización. Para cada actividad, debe indicarse quién asume la responsabilidad, qué se está haciendo, dónde, cuándo y cómo.
Paso 5. Implementación de acciones y medidas
Para que sea efectiva la implementación de un programa de promoción de salud mental, hace falta un compromiso de los empleados y los directivos, todos los escalones de la organización deben involucrarse, y la comunicación debe ser entendible por todos los niveles. En el desarrollo de los planes de promoción, es posible que otras políticas existentes ya tengan en cuenta algunas de las acciones previstas, así como el acoso, el estrés o la contratación; esto es muy valioso, ya que los programas de salud mental tienen una mayor probabilidad de éxito si se inscriben en políticas más amplias de la organización.
También es esencial contar con un plan de acción y una política de empresa por escrito sobre la salud mental, lo que permite ver el conjunto de temas a tratar en un solo documento, para planificar una respuesta coordinada, así mismo, también permite evaluar el progreso a medida que se abordan los problemas sobre la salud mental.
Paso 6. Evaluación de medidas
Otro punto clave pasa por evaluar los efectos de las acciones y compararlos con el objetivo que se ha establecido en el comienzo, si surgen diferencias entre los resultados y los objetivos, deben determinarse dónde aplicar cambios que conduzcan a la mejora. Las medidas a evaluar deben relacionarse claramente con los objetivos establecidos, como puede ser el absentismo.
Paso 7. Consolidación de actividades en salud mental dentro la política de empresa
Este proceso de planificación de acciones debe integrarse y convertirse en parte de la rutina diaria de la empresa. Los siguientes puntos pueden asegurar que efectivamente forma parte de la agenda de la organización:
Seguir atento a las señales de estrés.
Tener reuniones periódicas con los empleados para discutir sobre el estrés y los demás problemas de salud mental en el trabajo y disponer de un calendario para planificar las mejoras.
Incluir la carga de trabajo y la salud mental en las entrevistas anuales de rendimiento.
Integrar los planes de mejora de la salud mental en los ciclos de planificación y control de la empresa.
Incorporar la salud mental en los estándares de calidad de la organización.
Animar a los directivos para que se formen y muestren su interés en la salud mental de los trabajadores.
Fuentes
- Fundación para la Prevención de Riesgos Laborales, www.funprl.es
- Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, www.insht.es
Beatriz Remón
Dpto. de Prevención de Riesgos Laborales de CEN