PÍLDORAS PARA EL CRECIMIENTO

"La organización solo se puede transformar si se pone la cultura en el centro de todo lo se haga"

En esta sección, contamos con las firmas de expertos colaboradores del proyecto estratégico de CEN "Consolidación y crecimiento de empresas de tamaño medio", que ayudan a las empresas a implantar sus estrategias de crecimiento. Esta semana, Alejandro Gortari, partner de Transearch Spain, se refiere a los nuevos modelos organizacionales.
¿Hay que revisar la organización para lograr el crecimiento?
 
Alejandro Gortari, partner de Transearch Spain
Es posible que así sea…. Pero en la mayoría de los casos se trata de un asunto más amplio, que se llama cultura de empresa
 
¿Qué entendemos por cultura de empresa? Nos referimos al conjunto de normas y valores conocidos por todos los integrantes de una organización de cualquier tipo y que rige su día a día.
 
La pregunta es si tenemos la cultura adecuada para alcanzar los objetivos del plan estratégico. Si es así, felicidades, porque tienen la base para lograrlo. Si la respuesta es negativa, pónganse a trabajar en ello porque de lo contrario fracasarán.
 
En términos generales, cualquier estrategia de crecimiento debería estar basada en varios puntos:
 
1. Liderar la organización: comunicando bien al equipo los objetivos, razones y beneficios que van a proporcionar a cada uno de ellos y a la empresa, generando ilusión y ayudándoles a conseguirlo.
 
2. Fomentar que las personas se comuniquen entre sí, analizando las situaciones desde su posición, pero enriqueciéndose con los puntos de vista de otras personas de la organización y del exterior (proveedores, clientes, centros de conocimiento, etc.) 
 
3. Trabajar como un equipo coordinado, generando entusiasmo por el logro común. Buscando eficiencias y aportando cada uno desde su parcela.
 
4. Orientación al cliente: el crecimiento sostenible se logra resolviendo necesidades que hoy tienen los clientes, pero sobre todo pensando en las que van a tener mañana y adelantándonos a nuestros competidores.
 
5. Capacidad de innovar: implica ir más allá, explorar terrenos desconocidos, asumir riesgos, invertir y no perder el foco. No conformarse con el presente.
 
6. Gestión de talento: asegurando que se tienen a las personas adecuadas para cada tarea, definiéndoles los objetivos a lograr, dándoles feedback y premiando sus logros. Y facilitando el crecimiento profesional. 
 
¿Qué tiene que ver esto con la cultura de la empresa? En TRANSEARCH definimos los tipos de cultura que una empresa puede tener analizando estos pilares:
 
1. ¿Qué tipo de liderazgo tienen?
 
2. ¿Cómo es la comunicación entre las personas que forman la organización?
 
3. ¿Cómo es el trabajo en equipo?
 
4. ¿Qué orientación al cliente tienen?
 
5. ¿Se permite cuestionar el status quo?
 
6. ¿Cómo se gestiona el talento?
 
Podéis observar que estos 6 pilares tienen que ver con los 6 puntos mencionados anteriormente, y que son necesarios para el crecimiento de cualquier organización. Os animamos a que penséis cuál es vuestra respuesta a estas 6 preguntas y cómo se traduce eso en cultura de empresa. 
 
¿De verdad tenéis una cultura que favorezca el crecimiento?
 
Son muchas las posibles combinaciones de estos pilares, que tienen su origen en la trayectoria de la empresa. Todos sabemos que una empresa con un fundador al frente tiene una cultura distinta a la de una multinacional con sede en Alemania. Ni mejor ni peor, solo distintas. 
 
Estamos hablando desde un plano teórico y el día a día lleva a tomar decisiones prácticas a corto plazo, que eviten que la empresa se pare. Lo ideal es enemigo de lo bueno, pero, si quieres tener éxito a medio plazo, piensa y revisa. 
 
El mundo está cambiando muy rápido y las formas de organización que hoy conocemos y que provienen de los años cincuenta no son las adecuadas para afrontar los retos de la globalización, la digitalización, la menor relevancia de los sindicatos, los intereses, los valores de los millenials, etc. Se habla mucho de ello, tal vez demasiado, y se actúa poco, porque no hay un camino trazado. 
 
Hay un acuerdo en que serán más planas, con mayor capacidad de autoorganización, adaptables, flexibles, ágiles y en las que las decisiones se tomarán en tiempo real por personas que interactúen con los clientes. 
 
Thomas Jefferson dijo, a principios del siglo XIX, que “el mejor gobierno es el que menos gobierna, porque sus ciudadanos toman sus propias decisiones de funcionamiento”. Doscientos años más tarde, el principio está de rabiosa actualidad. Fomentar la iniciativa y la participación. 
 
Todo lo mencionado son palabras muy repetidas y, por tanto, existe el riesgo de que cuando leáis este artículo asintáis y os quedéis tranquilos. No obstante, os animo que hagáis una reflexión profunda de cada punto, con espíritu crítico y que la comentéis con vuestros colaboradores, para concluir entre todos si estáis preparados para alcanzar ese objetivo.
 
La organización solo se puede transformar si ponéis la cultura en el centro de todo lo que hagáis, y hay que hacer mucho para crecer con éxito y de forma sostenible.
 
Alejandro Gortari es uno de los expertos colaboradores en el proyecto estratégico de CEN de "Consolidación y crecimiento de empresas de tamaño medio"