PREVENCIĶN

La carga de trabajo mental (CTM)

Parte I

Entendemos por carga de trabajo mental a las tensiones inducidas en una persona por las exigencias del trabajo mental que realiza (procesamiento de información del entorno a partir de los conocimientos previos, actividad de rememoración, de razonamiento y búsqueda de soluciones, etc.).
La norma UNE-EN ISO 10075-1:2001, sobre principios ergonómicos relativos a la carga de trabajo mental, en la parte 1: términos y definiciones generales distingue entre:
 
Presión mental definida como el conjunto de todas las influencias apreciables, ejercidas por factores externos, que afectan mentalmente al ser humano. 
 
Tensión mental definida como el efecto inmediato de la presión mental en el individuo (no el efecto a largo plazo), dependiendo de sus condiciones previas habituales o actuales, incluyendo todas las formas de reacción. 
 
Modelos explicativos de la CTM: 
 
Un primer modelo intenta explicar la carga mental en términos de interacción entre las exigencias de la tarea y las capacidades o recursos de la persona. 
 
Un segundo modelo considera la carga mental en términos de las exigencias de la tarea y se tienen en cuenta factores contextuales como por ejemplo las condiciones acústicas, factores psicosociales y organizacionales como por ejemplo la cultura y clima organizacional, características individuales (conocimientos y experiencia) y factores sociales como por ejemplo la responsabilidad sobre la salud. 
 
Consecuencias de la tensión mental: 
 
Efectos facilitantes:
 
a) Efecto de calentamiento: cuando poco después del comienzo de la actividad se produce una reducción del esfuerzo necesario para llevarla a cabo, respecto del requerido inicialmente. 
 
b) Activación: La tensión mental puede empujar a diferentes grados de activación, dependiendo de su duración e intensidad. 
 
Efectos perjudiciales:
 
a) Fatiga mental: Es la disminución transitoria de la eficiencia funcional mental y física, que depende de la intensidad, la duración y la distribución temporal  de la tensión mental precedente. El restablecimiento de la fatiga mental se consigue mediante recuperación más que con un cambio de actividad. La fatiga mental puede presentarse en dos niveles:
 
b) Fatiga normal o fisiológica: El principal síntoma es una reducción  de la actividad que se da como consecuencia de una disminución de la atención, una lentitud del pensamiento y una diminución de la motivación. Este nivel de fatiga es recuperable a través del descanso. 
 
c) Fatiga crónica o mantenida: Sus síntomas, que no sólo se sienten durante o después del trabajo sino que pueden ser permanentes son la inestabilidad emocional, las alteraciones del sueño y alteraciones psicosomáticas. 
 
Este nivel de fatiga se daría cuando el trabajador no puede adaptarse a un trabajo que exige una concentración, un esfuerzo de atención prolongado… Este tipo de fatiga ya no es recuperable por el simple descanso, sino que tiene consecuencias orgánicas, físicas y psicosomáticas , como la irritabilidad, depresión, falta de energía y de voluntad para trabajar, salud más frágil, dolores de cabeza, mareos, insomnio… que no se sentirán sólo durante el trabajo o al finalizarlo, sino que a veces perduran.
 
La fatiga suele producir descenso del rendimiento de los trabajadores, a la vez que puede causar errores. La fatiga podría considerarse como el escalón inmediatamente anterior de ciertos accidentes laborales. Por ejemplo, la fatiga generada  por la realización  prolongada de un trabajo complejo desde el punto de vista mental, puede afectar negativamente  a aspectos como la toma de decisiones o la concentración mental. 
 
La fatiga también puede tener efectos sobre la motivación de los trabajadores. Por una parte, la motivación por una tarea puede disminuir a medida que el trabajador se siente más fatigado; también la realización de una tarea con escasa motivación, hace que aparezcan síntomas de fatiga y finalmente, si la motivación es alta puede no sentirse fatiga hasta que ésta alcance un nivel muy elevado. 
 
Otros efectos:
 
Efecto de la práctica: Es la modificación persistente de los resultados individuales obtenidos, asociada a los procesos de aprendizaje y debida a la necesidad repetida de oponerse a la tensión mental. 
 
Fuentes:
 
- Instituto Navarro de Salud Laboral, www.navarra.es
- Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, www.insht.es
 
El contenido de dicha publicación es responsabilidad exclusiva de la entidad ejecutante y no refleja necesariamente la opinión de la FUNDACIÓN de prevención de riesgos laborales.
 
Dpto. de Prevención de Riesgos Laborales de CEN