La observación, como técnica de investigación, consiste en "ver" y "oír" los hechos y fenómenos que queremos estudiar, y se utiliza fundamentalmente para conocer hechos, conductas y comportamientos colectivos.
La observación es una técnica que utilizamos habitualmente en nuestra vida cotidiana para adquirir conocimientos, ya que permanentemente observamos a nuestro alrededor, pero también dentro de las organizaciones se suele utilizar, y probablemente sea la técnica más adecuada para describir cómo se realiza una tarea o la disposición de un puesto de trabajo.
La observación es una técnica que utilizamos habitualmente en nuestra vida cotidiana para adquirir conocimientos, ya que permanentemente observamos a nuestro alrededor. Pero también dentro de las organizaciones se suele utilizar, aunque generalmente de manera informal e incluso ocasional (por ejemplo, cuando un trabajador se incorpora a un nuevo puesto de trabajo), y probablemente sea la técnica más adecuada para describir cómo se realiza una tarea o la disposición de un puesto de trabajo.
Pero habitualmente las observaciones que realizamos no son observaciones científicas, para que la observación sea una técnica científica, debe ser debidamente planeada, organizada y evaluada, y debe tener las siguientes de características:
• Que sirva a un objeto de investigación previamente formulado. La observación se realizará para estudiar el problema o situación objeto de nuestra investigación.
• Que se planifique de una manera más o menos sistemática, en función también del objetivo de nuestra investigación.
• Que sea sistemáticamente controlada, es decir, que al igual que cualquier otra técnica de investigación científica.
Ventajas de la observación como técnica de investigación
• Permite obtener información adicional a la que la persona observada pretende proporcionar: a través de esta técnica podemos obtener información, independientemente del deseo que el observado tenga de proporcionarla, e independientemente de su capacidad y de su veracidad.
• A diferencia de otras técnicas, la observación nos permite abordar las problemáticas de forma global, prestando atención a la situación de trabajo de una forma más general, sin centrarnos excesivamente aspectos concretos de la misma.
• Con esta técnica, los hechos y comportamientos se pueden estudiar sin intermediarios y en el mismo momento en que tienen lugar.
Limitaciones de la observación como técnica de investigación
• No todos los fenómenos se pueden observar directamente, ya que algunos se producen en niveles demasiado profundos de la personalidad, o en situaciones difíciles de observar. Este problema tiene especial importancia en el terreno de los factores psicosociales, donde, por ejemplo, resulta muy difícil captar con detalle las relaciones sociales a través de la mera observación.
• Otra limitación importante es la existencia de una relación cultural entre el observador y lo observado. Al observar un determinado fenómeno, los valores culturales del observador pueden dar lugar a un enfoque y planteamiento del problema determinado e influido por la subjetividad de ese observador.
• En ocasiones es muy difícil distinguir entre un hecho en sí mismo, y la interpretación que del hecho hace el observador, o puede haber dificultades para diferenciar lo accidental de lo esencial en un hecho observado.
Algunos de estos problemas pueden evitarse mediante el correcto aprendizaje de la técnica y mediante el conocimiento del entorno que se va a observar, aunque ello requiere una cantidad importante de tiempo.
Etapas de la observación planeada
Para aplicar correctamente la técnica de la observación es necesario cubrir una serie de etapas, la primera de las cuales es la de diseño y preparación: habrá que decidir qué tareas, qué personas o puestos de trabajo se han de observar, quienes han de hacerlo, de qué modo y con qué medios, y cómo habrá que programar las distintas etapas.
Es importante que tanto los observadores como los observados conozcan el sistema de observación y el objetivo de la misma, para que todos puedan entender y asumir sus ventajas, y para que no sea visto como mecanismo sancionador y de fiscalización.
La técnica de la observación comprende fundamentalmente dos fases: la selección de aquello que nos interesa observar y la recogida de datos.
• Selección del fenómeno a observar: la primera consideración para aplicar esta técnica consiste en determinar con exactitud el objeto de la observación. Se trata de definir con la mayor precisión posible, y sin ambigüedades, qué es lo que se va a observar, proporcionando definiciones operacionales de las variables que se desea medir. En la selección del fenómeno a observar, es fundamental:
-Tener en cuenta que el fenómeno debe ser observado en toda su amplitud, procurando fundamentalmente no omitir datos que puedan ser esenciales para la investigación.
-Jerarquizar debidamente el fenómeno de acuerdo con la importancia relativa de cada una de sus partes, evitando dar excesiva importancia a los detalles puramente accidentales o marginales, y dando preferencia a los hechos centrales y básicos.
• Recogida de datos: en teoría, el momento en el que el observador debe tomar notas debería ser el lugar y el momento en el que ocurren los hechos o situaciones observadas, para así conseguir un mínimo de desviación y de distorsión debido a los posibles errores de memoria, sin embargo, existen muchas situaciones en las cuales no es posible realizar las anotaciones in situ, por ejemplo, cuando esas observaciones pueden perturbar la naturalidad de la situación, pueden provocar sospechas en la persona observada, pueden interferir la calidad de la observación, o porque, si el observador divide su atención entre observar y escribir, podría fácilmente perder aspectos significativos de la situación. En las situaciones en las que no es posible hacer anotaciones de manera inmediata y detallada, es conveniente anotar brevemente las palabras - clave significativas para la investigación. En cualquier caso, en esta segunda fase de la observación, es necesario seguir una serie de pautas entre las que se destacan las siguientes:
- Concentrarse y prepararse para la observación: la observación de una situación de trabajo no ha de hacerse de forma simultánea con otras actividades, sino que habrá que dedicarle un tiempo en exclusiva. Además, siempre es necesario que el observador prepare previamente la observación.
- Eliminar distracciones o interrupciones: mientras se lleva a cabo la observación, la tarea observada no debería ser interrumpida, y debería evitarse todo aquello que pudiera provocar alteraciones en la misma. Además, es necesario informar a la persona afectada que va a ser observada y cómo no el objetivo de la misma. No hacerlo nunca a escondidas.
- Recordar lo visto: la observación requiere del observador un esfuerzo de atención para retener mentalmente lo que ve; aunque se puede utilizar un guión como ayuda, como ya se ha comentado, hay que tener cuidado, porque éste puede convertirse en una interferencia si se pretende observar la situación y cumplimentar el guión de forma simultánea. Por ello es recomendable marcar sólo algunas cuestiones del formulario, para cumplimentarlo una vez finalizada la observación.
- No dejarse condicionar por ideas preconcebidas: las ideas preconcebidas sobre la persona o la tarea a observar pueden constituir una limitación de la capacidad observadora del investigador, ya que la interpretación objetiva de la realidad requiere una actitud abierta por parte del observador.
- Estandarizar la información: la recogida de datos ha de hacerse de modo sistemático y controlado, sabiendo en todo momento lo que se observa y por qué se observa, y ordenando los datos a medida que se van recogiendo.
Se recomienda registrar la información obtenida a través de la observación de forma concisa y estandarizada. Esta estandarización es necesaria para que los datos puedan servir en futuros trabajos, y para que sean comparables con otras investigaciones, pero la estructuración del proceso de observación no es indispensable ni absoluta: admite distintos grados, e incluso podría no existir.
Fuentes
- Fundación para la Prevención de Riesgos Laborales, www.funprl.es.
- Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, www.insht.es.
- REAL DECRETO 1215/1997, de 18 de julio por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de los equipos de trabajo.
El contenido de dicha publicación es responsabilidad exclusiva de la entidad ejecutante y no refleja necesariamente la opinión de la FUNDACIÓN de prevención de riesgos laborales.
Beatriz Remón
Dpto. de Prevención de Riesgos Laborales de CEN