"La consecución de una unión bancaria es un paso decisivo en la profundización de la Unión Económica y Monetaria (UEM), así como una medida esencial para reactivar el flujo de crédito para las empresas y las familias, y acabar con la fragmentación financiera". Así lo destaca CEOE, en el informe de su delegación ante la Unión Europea, valorando los avances que en este sentido se realizaron en la sesión del Consejo Europeo de los pasados días 19 y 20 de diciembre.
La patronal insiste en avanzar con celeridad para completar la unión bancaria, ya que las elecciones europeas de mayo, y el parón legislativo que ello supondrá, hace si cabe más necesario acelerar los procedimientos. Además, “es necesaria, tan pronto como sea posible, una hoja de ruta clara que disipe toda duda acerca de cuál será la arquitectura final de la unión bancaria”.
Por ejemplo, para que la unión bancaria tenga lugar, es necesario que cuente con estos tres pilares:
1. Mecanismo Único de Supervisión.
2. Mecanismo Único de Resolución, que incluya una Autoridad Única de Resolución y un Fondo Único de Resolución Bancaria. 3. Esquema Común de Garantía de Depósitos.
Así, “se ha de conseguir una unión bancaria lo más ambiciosa posible sin tener la necesidad de cambiar los Tratados”, apuntan desde CEOE.
1. Mecanismo Único de Supervisión.
Se trata de un mecanismo que otorga al Banco Central Europeo (BCE) la autoridad de ejercer una supervisión directa a los bancos de gran tamaño, con activos superiores a 30.000 millones de euros, o con activos superiores al 20% del PIB (aproximadamente unos 130 bancos); y también a aquellos bancos que hayan recibido ayudas del fondo de rescate o formen parte de los tres mayores bancos de cada país. No obstante, el BCE se reserva el derecho de poder vigilar a cualquier entidad que considere potencialmente peligrosa. Se prevé que el regulador pueda comenzar a ejercer esta función a partir de noviembre de este año.
2. Mecanismo Único de Resolución.
Este mecanismo (MUR) tendrá como finalidad llevar a cabo los planes de reestructuración de aquellos bancos en crisis, conforme a las reglas definidas en la propuesta de Directiva relativa al rescate y la resolución bancaria. Este mecanismo incluye un Fondo Único de Resolución Bancaria (FUR), que se constituiría completamente al cabo de diez años. Durante ese periodo, estaría subdividido en compartimentos nacionales donde cada fondo de resolución nacional (financiados por el sector bancario) haría sus aportaciones, dando lugar a una mutualización progresiva de los recursos antes de lograr un fondo único.
En este sentido, hay divergencias en el seno de la propia Unión Europea, ya que, así como la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo establece que el Fondo se constituya bajo los tratados actuales de la UE, el Consejo del ECOFIN del pasado 18 de diciembre consideró que el funcionamiento del FUR se ha de instaurar por medio de un Tratado intergubernamental. Finalmente, el Consejo Europeo de los días 19 y 20 de diciembre instó al Parlamento Europeo y al Consejo que adopten el MUR antes del final de la actual legislatura.
3. Esquema común de Garantía de Depósitos.
Pretende armonizar y simplificar los diferentes sistemas de garantía de depósitos, de tal forma que los depositantes no tengan que elegir entre varios niveles de protección en distintos países. La Directiva que regula este pilar asegura que, en caso de liquidación de una entidad bancaria, los sistemas nacionales de garantías de depósitos deben reembolsar con rapidez a los titulares de cuentas bancarias de dicha entidad hasta 100.000 euros.
Consejo de Presidentes de BUSINESSEUROPE
El Consejo de Presidentes de BUSINESSEUROPE (patronal europea), celebrado los pasados días 5 y 6 de diciembre, acordó un mensaje de cara a la política económica que ha de abordar la Unión Europea, en la línea con las también prioridades de CEOE. En concreto, BUSINESSEUROPE recuerda “la necesidad de resguardar la firme voluntad empresarial de crecer y generar empleo con un entorno favorable a las empresas, que permita un acceso a la financiación a costes asequibles”.
Precisamente, para conseguir este objetivo, “es esencial lograr una unión bancaria plena, que favorezca el restablecimiento del crédito y la confianza de los inversores”, señalan desde la organización. También reclaman “reorientar las políticas europeas y profundizar en las reformas estructurales con el objetivo de aumentar la competitividad”, así como “continuar con el proceso de fortalecimiento de la Unión Económica y Monetaria, a través de una mayor coordinación de las políticas económicas y un seguimiento más estrecho de los esfuerzos de reforma estructural”. Según los empresarios, las bases de la recuperación aún son frágiles y que, además, “las alarmantes cifras de desempleo, especialmente entre los jóvenes, no dejan ningún margen para la complacencia”.
Marco Financiero Plurianual para el periodo 2014-2020
En materia de política comunitaria, CEOE destaca la aprobación definitiva del nuevo Marco Financiero Plurianual para el periodo 2014-2020 de la Unión Europea, que implicará para España, entre otros hechos, la asignación para luchar contra el desempleo juvenil procedente de la Iniciativa Europea de Empleo Juvenil, de 1.850 millones de euros, que podrá desembolsarse este año y el siguiente. Además, está previsto que nuestro país perciba 25.116 millones de euros en los próximos siete años en concepto de fondos estructurales, de acuerdo con las estimaciones de la propia Comisión Europea.
CEOE también pone de manifiesto que bajo la presidencia lituana en el Consejo de la Unión Europea, que finalizó el pasado 31 de diciembre, se puso en marcha, por primera vez, el nuevo marco de supervisión presupuestaria de la zona euro. Así, el pasado 15 de noviembre, la Comisión Europea hizo públicos su dictámenes sobre los proyectos de presupuestos nacionales presentados, un mes antes, por dieciséis Estados miembros, entre ellos España.
Asimismo, el ejercicio de supervisión presupuestaria se suma al vigente desde 2012 para el análisis y prevención de los desequilibrios macroeconómicos excesivos, a través de un mecanismo de alerta. De hecho, en el informe de la Comisión del pasado 13 de noviembre, trece de los países que fueron objeto el año 2012 de un toque de atención por desequilibrios volvieron a serlo, entre ellos España, por sus todavía altos niveles de endeudamiento, entre otras cuestiones.