TRIBUNA

Con razones no perdamos la razón

José Antonio Sarría Presidente de CEN

En el momento actual, los partidos políticos hablan, sobre todo si están en la oposición, de que la sociedad actual necesita un cambio, de que hay que cambiar el mensaje, de que hay que hacer cosas diferentes, de que sus propuestas son mejores que las del gobierno de turno y que, por tanto, cuando ellos estén en el poder, las cosas funcionarán sensiblemente mejor.

Con independencia de que esta clase de afirmaciones pertenecen al razonable juego político entre los diferentes partidos en la búsqueda de votos, me gustaría apuntar que es cierto, que estoy de acuerdo con ellos, que hay que cambiar, pero que el  cambio más importante que ha de producirse  debe afectar a la relación de aquellos que han sido elegidos para dirigir y administrar la cosa pública, es decir lo nuestro, lo de todos, y los electores, esto es, los ciudadanos en general, que los hemos elegido. Tengo la impresión de que hemos llegado a un punto en el que los intereses generales de la sociedad están completamente supeditados al interés particular de cada partido en cada momento. De manera que el que gobierna lo hace para seguir gobernando, y que quien está en la oposición opina que cuanto peor vayan las cosas, mejor para él, dado que aumentan sus oportunidades de alcanzar el poder.

Esta situación -generalizada en todo el país- tiene una especial relevancia en estos momentos en Navarra. En nuestra comunidad estamos asistiendo al despropósito de no dejar gobernar al Gobierno, entorpeciendo su labor, y procurando que la situación sea insostenible, para así sacar réditos políticos lo antes posible. ¿Quién se acuerda de las empresas, de los ciudadanos, de todos aquellos que lo están pasando tan mal?

Es verdad que Navarra tiene una posición económica y social muy por encima de la media española e incluso europea, pero, para conseguir los propósitos particulares de cada grupo político, ¿hemos de hundirla, entorpeciendo su crecimiento, limitando o anulando sus posibilidades para salir de la crisis actual en la mejor situación posible? En situaciones como ésta, los ciudadanos esperan de sus elegidos, de todos ellos, que se respeten, que se sienten, que hablen,  que negocien, que cedan, y finalmente que alcancen consensos que sean buenos para la comunidad, y no que se enfrenten y luchen entre ellos con razones, pero finalmente perdiendo la razón.

Los empresarios estamos acostumbrados a negociar con los proveedores, con los clientes y con los comités de empresa, y sabemos que a veces tenemos que acordar cosas que no nos gustan, pero lo hacemos pensando en el bien de la empresa, que está por encima de todos. Del mismo modo, tanto los sindicatos como las organizaciones empresariales negociamos cediendo todos en algo, en bien de los intereses generales del sector al que pertenecen o de la comunidad en que se encuentran. ¿Es tan difícil hacer lo mismo en el ámbito político?

Los empresarios de esta comunidad queremos dar una llamada de atención a nuestros elegidos de todas las sensibilidades políticas, diciéndoles que así no vamos bien, que la actividad empresarial requiere de grandes dosis de esperanza y confianza en el futuro, y  que no podemos pasar otro año con sus desencuentros partidistas, que Navarra necesita en estos momentos que todos rememos en la misma dirección, que tengamos un presupuesto nuevo para poder hacer cosas diferentes y necesarias, para de ese modo poder  aprovechar  todas las oportunidades de crecimiento, para asegurar el futuro de las empresas y  empezar a crear el  empleo que tanto necesitamos, porque ¿quién crea empleo sino las empresas?.

Ya hemos fallado bastante, no lo sigamos haciendo. El no haber sido capaces de alcanzar un acuerdo para la ubicación de los tres centros de investigación propuestos por  la Universidad de Navarra, sabiendo que este proyecto, de entrada, supone la creación de cuatrocientos puestos de trabajo de calidad, es de libro. El que hayamos aprobado en el Parlamento una legislación fiscal que tiene el impuesto de patrimonio más alto de España e invita a determinados contribuyentes a abandonar o a no venir a Navarra, también. ¿Qué hemos hecho para merecer esto?

Nunca los accionistas de una empresa permitirían que los desafectos personales de sus directivos pusieran en peligro el éxito de la misma. Los ciudadanos  y las empresas, que somos los accionistas de nuestra comunidad, a la cual aportamos nuestros tributos, debemos ser escuchados ahora, hasta que nos toque votar de nuevo,  y ahora los empresarios pedimos que los que hemos elegido, se entiendan para superar estos difíciles momentos. Tiempo tendrán para litigar cuando lleguen las elecciones.

En ese momento, dentro de un poco más de un año, los ciudadanos decidirán de nuevo, pero estoy seguro de que tendrán muy en cuenta el comportamiento que cada grupo político está teniendo en estos difíciles tiempos  que estamos viviendo.

José Antonio Sarría
Presidente de la Confederación de Empresarios de Navarra (CEN)

Artículo publicado en Diario de Navarra el pasado 22 de noviembre de 2013