Expertos analizan el actual escenario de desaceleración económica
Varios expertos analizaron el actual escenario de desaceleración económica en la jornada Viálogos titulada ¿las vacas flacas corren más?, organizada por Caja Navarra, el pasado martes, 22 de enero. La sesión, que reunió a más de 400 empresarios y directivos, contó con las intervenciones del director general de Caja Navarra, Enrique Goñi, el fundador y presidente de Analistas Financieros Internacionales (AFI), Emilio Ontiveros, y el presidente de la Comisión de Economía y Hacienda de CEOE, José Luis Feito. La inauguración de la jornada corrió a cargo del consejero de Economía y Hacienda del Gobierno de Navarra, Álvaro Miranda, mientras que la clausura corrió por cuenta del presidente del Gobierno Foral, Miguel Sanz.
En su apertura, Miranda definió los datos económicos de 2007 como “contradictorios”. Por un lado, calificó de “pésimo” el IPC, tanto en Navarra y en España, que cerró el año con un 4,2 por ciento. Además, recalcó que este dato influirá en el mundo empresarial, ya que en nuestro país “más del 80 por ciento de los convenios colectivos están indexados”, lo que se traduce en “pérdida de competitividad, menores márgenes empresariales y menor capacidad de generar riqueza”. Por el otro lado, reconoció que el PIB de Navarra, con datos del tercer trimestre de 2007, aumentó un 3,8 por ciento. “Cifras muy superiores a las de Europa”, como consideró el consejero, que reveló que “Navarra está en el 124 por ciento respecto de la media europea, y que somos la región número 44 de las 268 regiones de Europa, en términos de renta per cápita”.
Respecto a las perspectivas para este 2008, Miranda apuntó que “no son malas” para la Comunidad Foral: un crecimiento del PIB en torno al 3 por ciento y alrededor del 2,1 por ciento el incremento del empleo, y “tasas superiores al 2,4 y 0,9 por ciento previstos, respectivamente, para el conjunto de la Unión Europea”. No obstante, anunció que “el Gobierno de Navarra no quiere verse inmerso dentro de unos meses, si las cosas se complican de verdad, en un escenario de inacción en el que no habría tiempo de reaccionar, y donde la corrección vendría por medidas drásticas y traumáticas”. Por eso, el vicepresidente económico comparó a Navarra con “el Faraón que, hace 4.000 años, aprovechó la época de vacas gordas para hacer músculo” y, en el caso de la Comunidad Foral, “para acumular recursos de todo tipo, económicos y sociales”.
Por ejemplo, uno de esos recursos sería el consenso político y social, que Miranda ilustró como “un camino largamente marcado por los empresarios y sindicatos de Navarra, que contra viento y marea ha sobrevivido a toda circunstancia adversa” y, además, “es una lección para el resto de la clase política que de verdad cree en Navarra”. Un instrumento adicional estaría en la planificación a medio y largo plazo para el cambio del modelo económico de Navarra. “Es el momento de diseñar la estrategia económica para los próximos 20 años de la Comunidad Foral”, apuntó el consejero, que matizó: “el acuerdo firmado, el pasado 27 de diciembre, entre la CEN, UGT y CCOO es uno de los cimientos de esta iniciativa”.
Otra herramienta, señalada por Miranda, sería la del marco fiscal y tributario de Navarra, que se basará en una reducción del IRPF; una reducción del impuesto de sociedades, “este año las grandes empresas tributarán en Navarra al 30 por ciento, las pymes al 28 por ciento, y las micropymes al 24 por ciento; y una eliminación del Impuesto de Patrimonio.
El representante del Gobierno Foral también adelantó algunas iniciativas como la de un Plan de Medidas de Fomento de la Inversión Pública, “un marco estable, transparente y conocido para todos los sectores de actividad inversora pública y privada, que sea económicamente sostenible, financiado con diferentes recursos y modalidades, incluyendo la estrategia de utilización de los superávits presupuestarios acumulados, y que nos permita afrontar el futuro inmediato con importantes acciones en marcha”.
Banca cívica en tiempos de crisis
Por su parte, Enrique Goñi afirmó como “en esta situación de incertidumbre y desconfianza general, en Caja Navarra nos comprometemos públicamente a apoyar el sector empresarial. Practicamos Banca cívica y eso conlleva que en los malos momentos también estamos con nuestros clientes”, aludiendo a que quizás el futuro requiera empresas “fibrosas”, más flexibles, sin exceso de grasa, que les permita correr más rápido y adelantar a los pesos pesados, además de necesitar gestores que profundicen en la visión y con olfato para detectar oportunidades.
El principal compromiso adquirido por Caja Navarra con sus clientes es, en el ámbito de la financiación, prorrogar un año más el vencimiento de las líneas de avales, cuentas de crédito y líneas de descuento del circulante, que se hará de forma automática a las empresas con rating 3 o superior. Esta renovación automática afectará a un 45 por ciento del negocio de empresas de Caja navarra. En el resto de los casos se tratará conjuntamente y caso a caso con cada una de las empresas.
En el terreno estratégico, la entidad se compromete a realizar gratuitamente diagnósticos del posicionamiento estratégico de las compañías cada vez que se realice una consolidación de deuda o análisis de refinanciación. Además, facilitará la elaboración de memorias de RSC adaptadas a cada cliente sin coste alguno, por considerar que la RSC se postula como una de las palancas clave de éxito para las empresas en el futuro. En relación con los costes, Can se compromete a proteger a las empresas del aumento de costes derivado de la inflación a través de swaps en dos modalidades: la empresa se asegura un nivel de inflación del 3,1 por ciento a 3 años o del 3 por ciento a 5 años. O la empresa cobra inflación + 0,7 por ciento y paga euribor, lo que significa financiar la inflación a euribor -70 puntos básicos.