Las comunidades autónomas recaudarán unos 4.200 millones de euros menos en impuestos sólo en 2009 por el efecto de la desaceleración inmobiliaria y la reducción de las operaciones relacionadas con la vivienda, según asegura un informe de Standard & Poor's.
En concreto, la firma de calificación norteamericana considera que los impuestos procedentes de las operación del mercado residencial caerán un 37 por ciento a cierre de 2009, frente a los 11.400 millones de euros de pico recaudados en 2006, lo que supone una reducción en la recaudación de 4.218 millones de euros.
Las proyecciones de la agencia indican, además, que a finales de 2009, se va a producir una disminución de más de un 35 por ciento en el número de transacciones, sin descartar una ligera deflación en precios a lo largo de 2009 si persisten las tendencias actuales.
Standard & Poor's asegura que los ingresos en el sector del ladrillo son el "mayor riesgo" para las finanzas públicas de las comunidades que, de media, deben el 9 por ciento de sus ingresos a los impuestos de dicha actividad.
Además, explica que el efecto en las arcas regionales públicas no será uniforme, afectando de forma especial, por concentrar gran parte de esta actividad, a las comunidades del arco mediterráneo como Cataluña, Comunidad Valenciana, Islas Baleares y Andalucía, además de a la Comunidad de Madrid.
Cada una de estas regiones, asegura la firma, recibe más del 9 por ciento de sus ingresos de la actividad residencial y de construcción de viviendas, con lo que son "más vulnerables" a una desaceleración del sector de la construcción.
"Más importante aún es que los ingresos por el desarrollo residencial y de vivienda han sido durante los últimos años el conductor más dinámico del crecimiento del ingreso regional, abasteciendo de combustible una parte significativa de crecimiento de gasto durante los pasados años", asegura la empresa de calificación.