España debe afrontar los desafíos y obstáculos que suponen los sistemas duales poco desarrollados
En torno a un 46% de los jóvenes que completan la enseñanza secundaria en España acceden a un ciclo de educación profesional. No obstante, seguimos manteniendo un método basado en el aprendizaje en el aula frente al aprendizaje en el lugar de trabajo como también sucede en otros países de la UE como por ejemplo Chipre, Grecia, Italia, Letonia, Portugal y Rumania. Por este motivo, la patronal europea BUSINESSEUROPE propone tanto a empresas, como a instutuciones, una serie de medidas encaminadas a mejorar la calidad y la imagen de las prácticas en empresas.
Cómo mejorar la calidad y la imagen de las prácticas en el medio laboral BUSINESSEUROPE
BUSINESSEUROPE, compuesta por 41 Federaciones empresariales, procedentes de 35 países europeos, entre las que se encuentra CEOE, acaba de publicar un informe en el que propone mejorar la calidad y la imagen de las prácticas en empresas para facilitar a los jóvenes el acceso al mercado laboral.
Ya en septiembre de 2011, la patronal europea publicó el estudio “Poner Europa a Trabajar”, que incluía un apartado específico titulado “La paradoja de la juventud”. En este informe se adviertía de que, pese a que los jóvenes de hoy en día están más preparados que nunca, los actuales niveles de desempleo juvenil representan un riesgo sistémico, además de una enorme pérdida para las economías y sociedades europeas.
Europa debe actuar para facilitar a los jóvenes la transición entre la escuela y el mundo laboral. Algo que ha de realizarse a través de una disminución de las rigideces del mercado de trabajo y el estímulo de la creación de empleo. Al mismo tiempo, es preciso reducir los desfases existentes entre la oferta y la demanda de cualificaciones.
Desde una perspectiva empresarial, el punto de partida es la necesidad de contar con un sistema educativo eficaz para lograr un buen funcionamiento del mercado de trabajo.
Por tanto, se han de promover más sinergias entre el sistema educativo y el entorno empresarial a todos los niveles, por ejemplo, por medio de sistemas de formación dual, una vía importante para ofrecer a los jóvenes un acceso más fácil al mercado de trabajo que consiste en desarrollar una significativa parte de la educación en la empresa. El principio clave es alternar el aprendizaje teórico en la escuela, con el práctico, trabajando en una empresa.
Precisamente para impulsar en la Unión Europea este sistema que favorece la empleabilidad juvenil, BUSINESSEUROPE propone una serie de medias.
Principales recomendaciones de Businesseurope
A la unión europea
1.- Dirigir una parte de las asignaciones presupuestarias del Fondo Social Europeo y del programa “Erasmus para Todos” a la financiación inicial de la implantación/reforma de los sistemas nacionales de formación dual.
2.- Asegurar financiación para las actividades transfronterizas de formación que desarrollen las organizaciones empresariales, con vistas a incrementar su participación en el establecimiento de los sistemas duales de formación.
3.- Apoyar la celebración de campañas europeas y nacionales de sensibilización, con el fin de cambiar la percepción de la formación profesional, también en el marco del proceso de Copenhague.
4.- Organizar, de manera regular, un foro de debate para supervisar la estrategia europea a favor de las prácticas, con la participación de las principales partes interesadas, tanto a nivel europeo como nacional.
A los estados miembros
5.- Proporcionar un sistema general de educación primaria y secundaria eficiente, que prepare a los alumnos adecuadamente para que puedan acceder a los sistemas de prácticas en el medio laboral.
6.- Establecer las condiciones generales apropiadas para el desarrollo de modelos duales de formación, de acuerdo con los respectivos sistemas de relaciones laborales y mediante la cooperación con las instituciones educativas y del mercado de trabajo.
7.- Integrar el aprendizaje basado en prácticas en los sistemas educativos. Una significativa parte de la educación, que deberá ser definida a nivel nacional, se ha de llevar a cabo en las empresas conforme a unos programas formativos claros.
A las organizaciones empresariales
8.- Participar en la gobernanza de los sistemas duales de formación profesional y contribuir al diseño del currículo formativo, así como a la adaptación en el tiempo de los mismos. Este es un factor importante para asegurar una adecuada correspondencia con las necesidades del mercado laboral, evitando, al mismo tiempo, la imposición a las empresas de una carga burocrática innecesaria.
9.- Informar y motivar a las empresas a involucrarse en los sistemas de formación dual, asesorándolas y facilitando la cooperación entre ellas.
A las empresas
10.- Asegurar una formación de alta calidad, que sea potencialmente rentable y proporcione oportunidades de carrera a los jóvenes, a través de, principalmente, unos instructores/tutores suficientemente capacitados para transferir los conocimientos adecuados.
11.- Firmar un contrato con el aprendiz que incluya una descripción clara de las tareas a desarrollar, así como de las condiciones de trabajo aplicables.
12.- Animar a los trabajadores a que compartan su experiencia como antiguos aprendices siempre que ello sea posible, para promocionar las prácticas entre los jóvenes.
Sistemas de prácticas en la UE
No obstante, exiten varios países en los que el sistema de prácticas ya está consolidado como es el caso de Austria, Dinamarca, Alemania, Países Bajos, Noruega y Suiza. En los sistemas duales de éxito, el aprendizaje teórico y el práctico están estrechamente vinculados y sintonizados entre sí, gracias a la fuerte implicación de las partes.
Sin embargo, la mayoría de los países de la UE tienen sistemas donde el tiempo que pasan los jóvenes en una empresa es insuficiente o incluso inexistente. Una persona joven no es capaz de obtener los beneficios de un sistema dual cuando dedica menos de la mitad del año escolar a adquirir experiencia práctica en una empresa.